
Fútbol y psicodelia, a la escocesa
Primal Scream: hoy y mañana, la banda liderada por Bobby Gillespie será el plato principal de una rave en Museum, Perú 535.
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Cuando los turbulentos 90 daban sus primeros pasos, una ignota banda integrada por jóvenes de la clase trabajadora inglesa (nacidos en Glasgow, Escocia, pero adoptados por la movida musical de Londres), y amantes incondicionales del buen fútbol, grabó un disco que marcaría la escena británica por el resto de la década. El grupo: Primal Scream. El álbum: "Screamadelica". La música: psicodelia basada en loops y máquinas extraídas del house-music, mezclado con el más puro rock stone. Un auténtico disco alucinógeno para chicos de barrio (inglés, por supuesto).
Hasta ese entonces, Primal Scream había editado dos discos sin lograr demasiada notoriedad: "Sonic Flower Groove" (1987), y "Primal Scream"(1989). Pero el increíble "Screamadelica" elevó el status del grupo. Y en particular, el de su voz líder y compositor, Bobby Gillespie, que deslumbró al mundo con canciones como "Higher Than The Sun" y "Loaded".
Tres años más tarde, Primal Scream editaría "Five Out But Don´t Give Up", el más stone de sus discos, que bajo la producción de George Clinton quedó sin el más mínimo brillo de la música house. La crítica especializada demolió el álbum, y la banda tomó un camino del cual parecía no tener retorno. Pero Gillespie, una vez más, sacó a relucir un as de su manga. O, mejor dicho, tres ases. Comenzó una intensa y productiva relación con el escritor escocés Irvine Welsh (el mismo de "Trainspotting"), sumó al grupo al ex Stone Roses, Gary "Mani" Mounfield, y finalmente editó su brillante quinto disco, "Vanishing Point".
La resurrección de la banda vino de la mano de este último álbum, una suerte de tributo a una película de clase B que dirigió Richard Sarafian en 1971.
En este regreso al buen camino de Primal Scream mucho tiene que ver la incorporación a la banda de Mounfield. Tan futbolero como el resto del grupo, Mani dialogó con La Nación , antes de su visita a la Argentina, desde su casa, mientras miraba por TV un partido de Manchester United.
"No están jugando bien y me estoy aburriendo un poco. ¿Cómo le va allá a Boca Juniors? Me gusta Boca", cuenta el bajista del grupo.
El oasis de Oasis
Después de intercambiar conceptos futbolísticos, que incluyeron a Diego Maradona, Mani vuelve a referirse a la música, para concluir: "No me agradan demasiado las bandas que hay ahora. La mayoría son condenadamente horribles. Creo que las únicas que valen la pena son Oasis, Seahorses y Primal Scream. El resto es realmente una m...".
Declarado amante del reggae y el punk rock, Mounfield cree que se sumó a uno de los mejores grupos de la actualidad. "Me encantó unirme a ellos, y hemos trabajado muy bien juntos. Mi llegada aportó mucha locura y dolor. Y me parece que a todos les gustaron los cambios que hice en las canciones".
Niega una posible reunión de los Stone Roses, y dice que tiene grandes expectativas para los shows que realizarán en Buenos Aires: "La Argentina posee el mejor fútbol, las mujeres más bonitas, y creo que en general son personas muy agradables. No como los ingleses. No me gustan para nada. Es más, me hubiese gustado ayudar a los argentinos en la Guerra de Malvinas".
"Todos nosotros detestamos a los ingleses. Mi familia es inmigrante irlandesa, y el resto de la banda tiene raíces escocesas. Creo que Inglaterra tomó las Malvinas, como lo hizo hace muchos años con Irlanda y Escocia. Y de allí nuestro odio. Esa es otra de las cosas que tenemos en común con los argentinos. Claro, además de nuestra pasión por el fútbol".
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