
Gente que inspiró pequeños milagros en el cine
En Rosalía Fuentes y Guillermo Lemarchand, una ciega y un físico, se basó Eliseo Subiela para realizar su nuevo film.
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Ella es ciega, trabaja de psicóloga, y en este caso no suena trillado decir que "baila el tango como ninguna". El es físico, uno de los pocos en el mundo conectado a un programa de búsqueda de vida extraterrestre.
Rosalía Fuentes y Guillermo Lemarchand no son en sí mismos personajes de un libro ni piensan relacionarse en una telenovela. Son dos personas que existen en la realidad, y por lo que hacen de sus vidas Eliseo Subiela los transformó en personajes de la película "Pequeños milagros", que se estrenará el jueves.
La protagonista (interpretada por Julieta Ortega) es una chica virgen que se siente fea y vive sola. Para soportar su realidad se cree un hada que quedó atrapada en este mundo. Le lee a una ciega que estudia Derecho y baila tango. Y, tal vez por vez primera, es mirada por un hombre, un físico que, además de investigar, se distrae con Internet, donde la encuentra.
Rosalía Fuentes hubiera interpretado su personaje para "Pequeños milagros", pero no pasó la prueba de cámaras. Sabe que es muy bella, y tiene unos ojos almendrados que, "engañosamente", miran a los ojos de su interlocutor. "Pero yo miro; no veo _aclara_. Ante las cámaras no doy como una ciega. Y no podría intentar simular algo que, en realidad, soy. Por eso tengo un papel chiquito, el de una profesora implacable que le toma examen a la ciega, que finalmente interpretó la actriz Mónica Galán. Y aparezco al lado de su mesa en la escena de la milonga, aquella noche negra de Villa Malcom".
Tiene 57 años y por una "retinosis pigmentaria" (enfermedad degenerativa de la visión cuyo origen y cura aún se desconocen) se jubiló muy joven de su cargo de directora del colegio Belgrano Day School. Así, volvió a sus pacientes en el consultorio psicológico y comenzó su rehabilitación en la escuela para ciegos.
"En los momentos de mayor claridad es como espiar por una ventana con una cortina de voile. Por eso, con lo poco que me queda de visión, el mirar se transforma en un acto erótico, el placer de algo que se esfuma", explica con sonrisas Rosalía.
A media luz los dos
"Con luz y a oscuras" es su primer libro de cuentos sobre "tango y ceguera", que espera su publicación.
Rosalía es divorciada, y sus hijos no viven con ella. Su mejor aliada es una pequeña computadora en teclado braille: siete botones y un auricular que le devuelve una voz computarizada de lo que escribe.
El cómo y el porqué comenzó a bailar tango lo explica su filosofía de vida: si se quedara en su casa, no le pasaría nada. "Tendría menos tensión, pero también menos atención".
Por eso, bastón blanco en mano _con una escultura de cobre en la punta_, Rosalía sale a la calle y viaja en tren. Justamente, en la película se relata una de sus anécdotas: "Me había bajado en Retiro y, como en una posta, yo iba pasando de mano en mano. El último, un señor, me iba pechando. Como me sentí incómoda teniéndolo detrás de mí, intenté agarrarlo, y lo agarré en su falta: era manco". También cuenta que más de una vez recibió limosnas "sin pedirlas, por supuesto. Le pasa a muchos ciegos".
Su primera imagen de una milonga fue una guirnalda de bombitas celestes y un cúmulo de gente. Ella no sabía bailar, y su compañero también debutaba, así que todo bien. Después tomó un par de clases particulares y así comenzó su recorrida por las milongas porteñas.
-¿Qué pasó en la "noche negra de Villa Malcom"?
-Estaba sentada a una mesa, esperando. Mi amiga salía a bailar y yo nada. Pensé que era mi pollera larga. O que preferían a las rubias. Después intenté cambiar la expresión de mi cara. Hasta que le pregunté a mi amiga: "¿Cómo es esto?". Y ella me contestó: "Para que te saquen hay que mirar". Entonces, cuando todos se sentaron le pedí que me acompañara al baño. Y decidí cruzar la pista en diagonal con el bastón blanco. Desde ese momento, nunca paré de bailar.
-Los hombres te respetan...
-A veces tiemblan, sienten que están ante alguien entre frágil y poderoso. Todos quieren que los reconozca por el cuerpo, la voz, las marcas al bailar... Pero no me quieren para el levante, ¿eh?, sino como algo puro. Yo disfruto del erotismo del baile: el contacto físico, la mano en la espalda, de bailar una breve historia de amor en vertical, pero después nada.
-¿Las mujeres rivalizan?
-Si la hubo, no la padecí. Soy muy respetuosa.
-¿Cómo se conecta tu cuerpo con el espacio?
-No tengo noción del espacio. Lo que más me interesa son los cuerpos. Y, la verdad, que para jugar en la vida no hace falta mucho espacio. Me gusta bailar bien. Y ellos me dicen que soy liviana. Ahora voy sola a las milongas. Me ubico en una mesa para esperar y me siento entera.
-¿Nunca propuestas amorosas?
-Algunas, a veces. Pero las tomo como una gracia. Digamos que no apareció alguien que realmente me interese. Pero creo que si encontrara compañero, se terminaría la milonga.
Del objeto amoroso
En un programa de TV, el tema era la película "Día de la independencia". Allí se conocieron Eliseo Subiela y Guillermo Lemarchand.
El físico, de 33 años, coordina el Proyecto SETI (Search for Extraterriestral Intelligence), financiado por la Sociedad Planetaria que fundó Carl Sagan. Y lo hace desde el Instituto Argentino de Radioastronomía, en el Parque Pereyra Iraola.
Y el cineasta, que había mostrado ya cierta inclinación hacia el "más allá de acá" en las películas "Hombre mirando al Sudeste" y "No te mueras sin decirme adónde vas", encontró que los relatos de Guillermo algún día podrían llegar al cine.
"Pero quiero aclarar que yo no trabajo en la búsqueda de platos voladores ni ese tipo de cosas. Y la película no trata en sí el tema de vida extraterrestre", insiste.
-¿Y qué tenés en común con el personaje de Antonio Birabent?
-El perfil, por la actividad que realizamos. En la película, él es una persona excesivamente racional y obsesiva. Y así como nosotros tratamos de deducir cómo sería una señal extraterrestre para poder encontrarla, este personaje trata de deducir _de acuerdo con sus observaciones mediante una cámara Web de Internet- el perfil de la chica de la que se ha enamorado.
-¿Te considerás un obsesivo?
-No, sólo con los periodistas -sonríe-. Mi trabajo es muy específico y me da terror que distorsionen lo que digo.
La Argentina es el único país en el hemisferio sur que investiga la posible vida extraterrestre. El joven físico explica que le interesan otras cosas además de la posible vida fuera de la Tierra: "Soy deportista, me gusta el cine, leer, mirar TV".
"Nada en mi vida estuvo diseñado para dar vida a un personaje de película. Pero la verdad que esto me hizo muy feliz", dice Rosalía. A Guillermo le entusiasman las imágenes que pronto se verán del sol de la tarde filtrándose por el tramado gris de "sus" antenas. Guillermo Lemarchand y Rosalía Fuentes son verdaderos personajes, dentro de la historia de la película "Pequeños milagros" o fuera de ella.
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