
Gieco, música y proyectos
El domingo se presentó en Misiones, frente a 10 mil personas
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ELDORADO (Misiones).- "León Gieco en el Club Sportivo Eldorado. 28 de diciembre, a las 20.30." La cita estaba en carteles callejeros y en las vidrieras de muchos comercios. Pero ni falta que hacía. Debían ser pocos los distraídos que desconocían la presencia de este músico en esta localidad misionera, para dar un recital dentro del ciclo Argentina Vivo 2.
León dijo presente en la programación; llegó, habló con medios locales, visitó la comunidad indígena Mbya guaraní, filmó un cortometraje con la dirección de Marcelo Piñeyro y, finalmente, tocó sus canciones, como lo viene haciendo durante los últimos años, en tantos escenarios.
Sólo en 2000, y sin material discográfico para promocionar, se dio el gusto de tocar en el interior, incluso en la Antártida; en Israel, España, Londres, Nueva York, varios países centroamericanos y 16 ciudades de México.
Pero el momento de volver al estudio de grabación se acerca. En febrero viajará a España para promocionar un compilado que reúne temas de sus últimos tres álbumes y en abril comenzará a registrar nuevo material. "Tendrá la clase de canciones que habitualmente escribo. Aunque el tema que da título a la placa, "Bandidos rurales", se escapa del resto por el tipo de composición, el contenido y la música. Además, me da la estética gráfica del álbum", le cuenta a La Nación , mientras hace un alto entre los compromisos que lo demandan en Eldorado.
La canción habla de Mate Cosido y Bairoletto, dos famosos ladrones de la década del 30, que se dedicaban a robar a importantes compañías como La Forestal. Gieco no sabe qué lo sedujo de estos personajes. Dice, simplemente, que se puso a escribir y le salió una buena canción, diferente del resto, de tono más social. "Esta fue bastante cinematográfica. Los personajes son misteriosos y la gente confunde su historia con cierto misticismo. Estudié bastante el tema. Hay bandidos que estaban en contacto con los anarquistas, un movimiento fuerte y a la vez reprimido de esa época. Mate Cosido robaba a las empresas extranjeras y secuestraba a gente de mucha plata. Pero nunca con violencia."
-Entonces las historias también tienen que ver con lo social.
-Tiene una fuerza más popular que política. Este tipo de personajes tienen una historia similar hasta que llegan a convertirse en estandartes populares. Porque no robaban a los pobres; les daban plata a cambio de protección. La tumba de Bairoletto siempre tiene flores, como la de Gardel; y se dice que Mate Cosido una vez robó un tren y dejó los sueldos de los empleados. Tenían una sensibilidad popular muy determinada, porque eran gente de pueblo.
-En esto último se parecen a usted.
-Sí, porque yo muchas veces voy a tocar, saco plata de un lugar y la llevo a otro. Sin robar ni matar, claro. Estos bandidos nunca mataron; o si lo hicieron fue en defensa propia. Había otros que sí eran violentos. Pero ahora me refiero a los bandidos rurales y populares, los queridos por el pueblo.
-Tal vez por eso eligió a Mate Cosido y Bairoletto.
-No lo había pensado de esa manera pero... yo hago algo similar. El otro día tocamos en la capital de Santiago del Estero, cobramos 7000 pesos y nos fuimos a 300 kilómetros de ahí a llevárselos a los Sin Tierra. Y muchas veces hago cosas así.
-¿Y la canción no será una manera de mostrar a un tipo de personaje justiciero que ya no existe, aunque existen muchas más empresas multinacionales?
-Es que siempre hemos vivido en esta situación. Telefónica es mucho más grande que todos nosotros, como era la Forestal para los bandidos rurales. Somos un país capitalista desde el primer presidente y una colonia desde la época de la Conquista. Tenemos la parte mafiosa de los italianos, la espada represora católica de los españoles y desde el 40 el capitalismo norteamericano que nos apabulla. Yo me considero un artista comprometido socialmente. Y junto a otros trabajamos para quienes luchan por los derechos humanos, en contra de los gobiernos represores o de la pobreza. Esa es la meta. Siempre estamos metidos en todas. Nunca alcanza, pero todo depende si hacés algo o no en esta única vida.
Autogestión
En cuanto al trabajo musical el "hacer algo" de Gieco significa, por ejemplo, realizar un disco de tributo a Gustavo "Cuchi" Leguizamón, que viene postergando desde hace tiempo. "Me encantaría, pero para contar con los artistas que quiero, grabar y hacer un video se necesita dinero. Si no viene de algún área del Estado no se puede hacer. Porque lo ideal es que el disco se regale", explica.
En cambio está decidido a continuar de "Ushuaia a la Quiaca", con un sistema de autogestión que le demandaría unos tres años de producción y de recorridos por todo el país. "Algún día pienso comprar un micro, salir a tocar, e invertir ese dinero en grabar a bagualeros de Tilcara, por ejemplo. Si me quedan tres y no tengo más plata, vuelvo a tocar con mi banda para conseguir el dinero. Y lo pienso hacer solo, sin apoyo de nadie. Si el día de mañana viene Cultura de la Nación o Sadaic y quiere invertir, bienvenidos. Mientras tanto, no puedo esperar nada de nadie. Tengo que salir y hacerlo."
También quiere armar un trabajo paralelo del proyecto, que consistirá en grabar compilados con los artistas de pueblos chicos y el apoyo económico de sus municipios. "No se van a hacer famosos por grabar un tema, pero sería un buen incentivo para los músicos del interior, porque hay muchos pibes que se quedan en la nada."






