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Ante un público de mayorcitos, pero también de pibes que quieren comprobar de qué se trata la leyenda, Jethro Tull se dio el gusto de (casi) llenar tres Gran Rex (23, 24 y 25 de marzo) en esta nueva visita a la Argentina, festejando su 35 aniversario y en sincro con la edición del doble en vivo Bursting Out. A lo largo de dos horas, la banda encabezada por Ian Anderson (un verdadero dínamo en el escenario, brillante al comando de su flauta traversa) mostró una vitalidad sorprendente, sonando como una pequeña orquesta cercana a la perfección. El repertorio incluyó los puntos altos de su carrera (además de temas de los álbumes solistas de Anderson y el guitarrista Martin Barre) integrando folk, jazz, blues, hard rock, música clásica y fusión dentro de su particular visión del prog rock. Los puntos altos del show fueron los clásicos "Bouree", "Locomotive Breath", e incluso una versión resumida de su "ópera rock", "Thick As a Brick".





