La Argentina de terror
Sin plata, pero con entusiasmo, jóvenes realizadores lograron con nuevos films darle impulso a un género poco explorado por el cine local.
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Cuando la producción actual del cine argentino parece no poder salir de su cono de sombra, un grupo de jóvenes realizadores continúa trabajando en forma subterránea, como puede, sin pedir apoyo económico al Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales, y curiosamente, en uno de los géneros menos explorados en el país: el de terror. "No muertos" y "Plaga zombie II" son dos películas cuyos rodajes ya están en marcha y de este modo se suman a unos tres films de terror local que se proyectarán hoy, pasada la trasnoche, en la llamada Maratón Bizarra Nacional, en el cine Atlas Recoleta.
En esta especie de atracón visual, con condimentos de cine fantástico y de terror, se proyectarán, en continuado, cuatro preestrenos del más joven cine de tono bizarro argentino y tres de algunos clásicos de esa característica en el cine local. Esta iniciativa, a cargo de la Filmoteca Buenos Aires, ha despertado cierta expectativa alrededor del desarrollo que pueda tener este tipo de cine en la industria local, que con tan pocos recursos se hace y se muestra en circuitos muy marginales.
Si bien la Argentina posee un interesante historial bizarro (tanto en cine como en TV), pobre es la producción de cine de terror. Justamente, en la maratón se proyectará "La venganza del sexo" (1968), a esta altura un clásico, una de las cinco películas que dirigió el argentino Emilio Vieyra en su etapa de cine bizarro y de terror erótico, quien se transformó en uno de los baluartes nacionales de ese género.
Lo que se viene, de terror
Así como en los 70 muchos jóvenes asistían a las funciones que organizaba el Bela Lugosi Fans Club, en los 90 el interés por el cine de terror bizarro sigue en pie. Así quedó demostrado en el Festival de Cine de Buenos Aires por la cantidad de espectadores -jóvenes, en su mayoría- que llenaron las salas donde se proyectaron los ciclos del brasileño José Mogica Marins (Ze do Caixao, o sea José Ataúd) o los films dirigidos por Paul Morrissey y producidos por Andy Warhol, como "Blood for Dracula".
Aunque tal vez lo más curioso sea el interés que demuestran muchos jóvenes cineastas argentinos en la realización del género de terror. Y algunos de ellos podrán demostrarlo en esta maratón de películas, que a la medianoche largará con "Vendado y frío", opera prima de Alexis Puig, un realizador de 25 años que hoy mismo comienza el rodaje de su segundo largometraje, una película de vampiros llamada "No muertos".
Aunque aún no conoce qué camino comercial tendrán sus películas (si bien ya recibió propuestas de una subsidiaria del Canal +, de Francia), Puig conserva su entusiasmo y mantiene en alto su orgullo: especialmente por haber podido terminar su largometraje en 16 milímetros con más recursos humanos que económicos, sin el apoyo del Incaa, y justamente durante 1998, "cuando nadie filmaba -dice- y encima con una de terror".
"Vendado y frío" costó 5 mil dólares, y si bien el presupuesto no incluyó el pago a los actores, la protagonizan Nicolás Abeles (uno de los hijos de "Cenizas del paraíso), Nicolás Scarpino ("Bajo bandera"), Luciana González Fernández Costa, más una corta participación de Leo Sbaraglia. Y el tema principal fue compuesto por Richard Coleman, guitarrista y voz de "Los siete delfines". La película, que roza más el suspenso que el terror, y tiene sus toques humorísticos, cuenta la historia de dos jóvenes sin trabajo que en el intento de concretar su primer asalto se llevan de regalo una codiciada momia proveniente de El Cairo, cuya búsqueda es motivo de asesinato.
"Hasta ahora, nadie en la Argentinase se ha animado a incursionar en el género por una cuestión de costos. "No se puede hacer cine de terror sin dinero", suelen decir. Es mentira, podés utilizar un terror implícito. De hecho, las mejores películas son aquellas en las que no se ve el monstruo. Si lo tenés, mejor, pero no es indispensable. Y la mía puede considerarse la primera película con una momia argentina. Por otro lado, existe el prejuicio de que sin el apoyo del Instituto de Cine no podés filmar. Pero cuando leí el libro de Robert Rodríguez, "Rebelde sin pasta", pude vencer los primeros obstáculos. El dice que no necesitás contar con mucha plata: lo importante es tener un guión que se adapte a tu presupuesto."
Antes de empezar a filmar, Puig sólo contaba con los actores, los técnicos y una cámara. De lunes a viernes organizaban fiestas para recaudar plata para los negativos, y los fines de semana filmaban. "Muchas veces los actores tuvieron que pagar los negativos", cuenta.
Alexis Puig - fana del cine de Alex de la Iglesia y de John Carpenter- se atreve a pronosticar que pronto habrá "una corriente nueva de cine argentino fantástico y de terror. En las escuelas de cine cada vez hay más estudiantes que quieren hacerlo". Y su entusiasmo continúa: filmará la segunda, aunque para poder hacerla y mantener a su bebita recién nacida tenga también que trabajar de telefonista. "No muertos" estará protagonizada por Martín Karpan, conocido por los programas de TV "De corazón", "La nocturna" y "Gasoleros". Y del elenco formarán parte Gastón Pauls y el mismísimo José Mugica Marins, el actor y director brasileño de uñas largas, quien hace diez años que no filma.
La casa embrujada
"Todos los que producen cine subestiman las posibilidades del cine de terror. Por ejemplo, cuando se estrenó "Alguien te está mirando", de Horacio Maldonado, las críticas fueron muy malas, pero la gente fue igual. En los videoclubes vuelan las películas de este género, pero en nuestro país parecería que todavía falta demostrar algo para que el interés crezca. Claro que mi película no lo va a demostrar porque no fue concebida como largometraje sino como una serie de TV. Pero me gustaría que se prestara más atención al género", dijo Jorge Caterbona, de 38 años, quien presentará en el Atlas Recoleta "La casa de Tourneur". Este film, del tipo casa embrujada, está basado en un argumento de Robin Wood, tiene guión de Diego Curubeto y está protagonizado por Darío Grandinetti, Virginia Innocenti, Eusebio Poncela, Nilda Raggi y Eleonora Wexler.
Para Caterbona, que vive del mundo publicitario, su película es totalmente bizarra". "Empieza con un antropólogo que viaja en un avión y al que le camina un ciempiés por la cabeza. Corte. Unos malvivientes entran a robar en una casa donde se esconde una mujer que sin moverse de su silla los mata, y uno de ellos termina ahorcado por una planta rastrera", sintetiza el realizador las primeras escenas.
El periodista y guionista Diego Curubeto, quien está preparando el guión de la secuela de "La bestia desnuda", de Emilio Vieyra, no es del todo optimista en cuanto al futuro de los films que se proyectarán en la Maratón. "Son películas inéditas que en algunos casos están en una posproducción intermedia. "Plaga zombie" es underground y no se puede comercializar, "La casa de Tourneur" necesita de un crédito para hacerla en telefilm o para transferirla a 35 milímetros y llevarla al cine, y las otras dos no se sabe qué son." Sin embargo, destaca el intento de las nuevas generaciones. "Cada vez que se estrena un policial argentino -exceptuando "Comodines"-, el público está acostumbrado a decir: "¡Qué bueno, un policial sin acción!" Y salvo que tengas el mejor guión del mundo, un policial sin tiros es un emb... , como lo es una novela sin besos. En la Argentina, si te hacen una comedia hasta en un momento se pone seria. La tendencia que a mí no me gusta es que se queden por ahí. Por eso yo prefiero una película como "Plaga zombie", realizada por unos chabones que si hacen una telenovela seguro no le faltarán besos y sexo y si hacen un policial, será como "Contacto en Francia", aunque sea con un monopatín".
La invasión de los zombies
"Plaga zombie" tal vez sea la más representativa de esta Maratón en términos de terror bizarro. Sus realizadores la definen como "terror pop". Es una película sobre una invasión alienígena -con efectos especiales incluidos- a una casa de la localidad bonaerense de Haedo. Sin embargo, sus protagonistas -un luchador de catch, un jardinero y un trekker- hablan el idioma neutro de las traducciones de las series de TV y se baten a duelo con unos coloridos, violentos e inmundos zombies.
La hicieron cinco amigos, que tienen 20 años, y ya llevan casi la mitad de su vida fabricando su propio divertimento: hacer películas. Sus directores, Hernán Saez y Pablo Parés, todavía no pueden decir cuánto costó este largometraje de 85 minutos y que se comercializa en video a diez pesos en una edición "mega super ultra especial", que contiene, además, tres cortometrajes inéditos, una foto autografiada de uno de los héroes y un cuadernillo sobre la realización de la película. En éste se dan "seis buenos motivos" para ver "Plaga zombie": 1) ¿En el cine argentino no hay acción? ¡Más de media hora de acción sin descanso! 2) ¡Por fin verás morir a ese empleado de Pizza H... que tanto odiabas! 3) ¡Un alienígena realiza una autopsia con una llave a un ser humano vivo! 5) ¿Te gustaría vomitar a tu peor enemigo en la cara? 6) ¿No te encantan esos allanamientos del FBI en el momento en que se está por saber la verdad? La película se filmó en video al grito de "¡Ya!", y si bien los jóvenes realizadores editaban en cámara, consiguieron un montaje bastante ágil. "A partir de "Plaga zombie" se hizo necesario empezar a estudiar cine, teatro y efectos especiales", contó Hernán Saez.
En realidad, todo lo que gira alrededor de esta película es más curioso que la misma película. "Estuvimos dos veces en el programa de Luis Moreno Ocampo, "Forum", para poder pagar las copias en video. Primero fuimos con Berta Muñiz (un actor) y yo. Inventamos un caso: el actor no quería terminar de filmar al enterarse de que moriría en la ficción. No sólo nos pagaron 100 pesos a cada uno, sino que estuvimos hablando de la película durante veinte minutos, promocionamos gratis en Canal 13 partes del largo, y también nos pasaron en la propaganda", contó Hernán Saez, entusiasmado. Los chicos ya están rodando la segunda parte "con mejores efectos especiales y un más elaborado diseño de los personajes", contó Walter Cornás, el maquillador. "¿Qué pasará después?, no sabemos. Ojalá podamos estrenar algún día".






