La banda del blues diabólico

El músico y coleccionista presenta su nuevo grupo, Gualicho Turbio
Sebastián Ramos
(0)
11 de diciembre de 2015  

Zelmar Garín tiene 38 años y una vida repleta de anécdotas y actividades atravesadas por la música. Melómano y músico desde niño, recuerda con emoción dos momentos que marcaron su destino cuando tenía apenas 4 y 5 años. El primero, el tocadiscos que le hizo su padre con una madera y el brazo dibujado en un costado, en el que él ponía discos pintados y, sentado junto a su madre mientras ella lavaba la ropa, cantaba canciones inventadas. El segundo, la batería que armó con sus juguetes y con la que imitaba el toque de Ringo Starr en el álbum Abbey Road.

De allí en más, un recorrido que lo llevó de adolescente a formar parte de la agrupación murguera Sacate el Almidón, de escribir de "guachín" el libro Introducción a la percusión de la murga porteña (uno de los primeros en tratar el tema y declarado de interés cultural), de formar bandas de punk y de garage en su Isidro Casanova natal, de girar por Europa como parte del Gustavo Nasuti Grupo, de crear y curar el sello experimental Noseso Records, de producir y grabar más de 30 discos, de poseer una de las colecciones de álbumes más abultadas sobre rock de los años 60, de ser el dueño de un puesto de venta de vinilos en el parque Centenario, de tocar en bandas de culto tan dispares como Ácido Canario y Los Peyotes, y entre otras cosas de catalogar discos en el Instituto Nacional de Musicología Carlos Vega.

Pero ahora el inquieto Zelmar, pisando los 40, presenta su último proyecto: una banda diabólica de blues, Gualicho Turbio, que se hizo notar en la pantalla de la TV Pública con alta rotación entre sketch y sketch de Peter Capusotto y sus videos. "Marcelo Iconomidis, "El Griego" (responsable de la programación musical de Peter Capusotto...), descubrió el sello nuestro y se recopó. Él quería material de Ácido Canario para pasar en el programa, pero yo justo estaba armando esta banda y le interesó tanto que nos terminó produciendo tres videos", explica sentado en una de las mesas de un histórico bar de San Telmo.

Gualicho Turbio, que presentará su álbum debut, editado en vinilo, hoy en El Emergente Bar, es un trío compuesto por Zelmar en guitarra, bombo, redoblante, kazoo y voz; Juanjo Harervack en voz y maracas, y Hernán Balbuena en armónica. "Siempre estuvo pendiente hacer algo con el blues, pero la idea fue tomar influencias de músicos como T-Model Ford o Son House y mezclarlas con lo africano, con esa cosa primitiva que tiene el monocorde. Las canciones están construidas desde ahí."

Para sumar confusión creativa, el trío sale a escena en las ropas de Poseso, Chamán y el mismísimo Diablo. "Cada uno se armó su personaje y yo ya quería salir como diablo, no como algo maligno, sino como la personificación de lo animal, de la liberación, de la líbido, de la explosión de los sentidos", ejemplifica Zelmar, al mismo tiempo que se confiesa incondicional de Captain Beefheart. "Él escribió unos mandamientos para guitarristas en los que decía que si vos tocás la guitarra eléctrica, tenés muchas responsabilidades, porque los músicos viejos del Delta decían que estaban trayendo espíritus del otro lado; una guitarra acústica puede traer a Casper, una mandolina a Wendy, pero si tocás la guitarra eléctrica tenés que tener en cuenta que es la música de Belcebú... Eso también nos define. El Capitán es nuestro héroe."

Con la mirada hacia atrás

Seis discos y tres simples claves para Garín

Discos

Jesse Fuller - Jazz, Folk Songs, Spirituals, &Blues (Good Time Jazz, 1958)

T-Model Ford - You Better Keep Still (Fat possum, 1998)

Howlin' Wolf - Howlin' Wolf (Chess, 1962)

Muddy Waters - The Real Folk Blues (Chess, 1966)

Pebbles - Vol. 2 (Compilado de bandas de garage 1964-1967)

Manal - Manal (Mandioca, 1970)

simples Dr Ross &the Orbits-"Cat Squirrel", "The Sunnyland" (Fortune, 1961)

Blue's Men - "Tú comprendes", "El día que el mundo perdió la cabeza" (Odeon Pops, 1968)

Los Beatniks - "Rebelde", "No finjas más" (CBS, 1966)

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Usa gratis la aplicación de LA NACION, ¿Querés descargala?