
La desidia llega al cine
La decisión de un laboratorio de tirar a la basura películas de Pino Solanas descubre una realidad: en la Argentina no hay verdadera protección de las copias de los films
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La imagen de un volquete lleno de escombros, mezclado con redondas latas de películas argentinas, enredadas a su vez por metros de cintas que en el caos se escaparon de otras latas, removió en estos días cuestiones que tienen que ver con qué lugar se le da en nuestro país a la memoria.
En principio, este hecho insólito (por utilizar un adjetivo) confronta al laboratorio Cinecolor -único en el país en el procesado y copiado de películas para la distribución- con el realizador Fernando Pino Solanas, dueño material e intelectual de películas que fueron arrojadas a la basura, aparentemente, al faltarle lugar a ese laboratorio para una reforma. La noticia del volquete se suma a una triste e irreparable lista de desapariciones y destrucciones de material fílmico argentino.
A Pino Solanas, cliente de Cinecolor por casi 30 años, ese laboratorio le trae hoy nada más que ingratos recuerdos. "La semana pasada fue un shock el haber encontrado en un volquete algunas copias de, por ejemplo, "La hora de los hornos" (que actualmente se exhibe en forma completa en el Cine Cosmos), o "El exilio de Gardel", cuando además estaban bien etiquetadas. Son tan nuevos en esto que ni siquiera saben algunos de los principales títulos del cine argentino. No puede ser que alguien vea una etiqueta que dice: "Argentina Sono Film" y que dice "Sur" y no sepan que es una copia y "Sur" una película. Esa actitud de tirar las copias como si fueran escombro es inadmisible en un laboratorio cuyo objetivo es trabajar al servicio del cine."
Un buen cliente
En la entrevista con La Nación , el enojo trae el recuerdo del 22 de mayo de 1991, día en que Solanas fue baleado en el estacionamiento de ese mismo laboratorio. "En ese momento tenía un fuerte enfrentamiento con el presidente Menem, por unas declaraciones en una revista en la que digo que Menem está al frente de una banda de delincuentes. Tuve amenzas teléfonicas hasta que se me aparecieron a la salida de Cinecolor, en Olivos, me balearon y advirtieron: "La próxima va a la cabeza". Yo lo responsabilicé a él del atentado", dice el ex diputado, al que le resulta casi imposble desprenderse de la política, si bien advierte que los dos episodios no tienen ningún tipo de vinculación.
Cinecolor fue comprado hace unos cuatro años por la compañía extranjera Chile Films. A partir de esa fecha, el laboratorio comenzó a exportar, y hoy el mayor caudal de trabajo no es precisamente el cine argentino, sino las copias que hacen de las películas de Buena Vista International (Disney) para distribuir en toda América latina. "Un muy buen cliente", advierte el gerente administrativo, Federico Ghiraldi.
Preocupado por la imagen de Cinecolor a partir de estos hechos, el apoderado de la empresa dijo: "A nosotros no nos pueden responsabilizar por un descuido de Solanas", e inmediatamente estableció el alcance de sus servicios: "Acá solamente revelamos negativos y hacemos copias en positivo para proyectar. Una vez que el proceso terminó entregamos las copias, porque no somos titulares de ningún derecho intelectual. Y, lo más importante, no somos un ente depositario. Nuestro fin no es archivar nada. En el caso de los negativos, muchos los dejan porque tenemos un lugar en condiciones adecuadas de temperatura y humedad. Y ellos abandonan aquí su material. Es un calvario, porque nosotros tenemos que llamar a los realizadores para que vengan a buscarlos. Y con respecto a las copias, una vez que las pagan no tienen nada que hacer aquí. Y hasta me parece poco serio que se considere a las cabinas del subsuelo como archivo porque las películas están en condiciones inapropiadas".
Destrucción y cuatrerismo
Curiosamente, el realizador Javier Torre, sólo el año último retiró de Cinecolor todos los negativos de las películas que filmó su padre, Leopoldo Torre Nilsson. "Antes, los negativos valían monedas, pero ahora valen fortuna, y yo soy dueño de casi treinta películas de mi padre. Pero el laboratorio es el único lugar donde es posible guardar en buenas condiciones ese tipo de material. Un laboratorio que procesa tu material y que te cobra carísimo por eso, ¿cómo no te va a guardar tanto los negativos como las copias? Y eso se hace en todo el mundo. En el caso de un negativo, se debe resguardar como una obra de arte; es irreproducible", dijo el hijo de Torre Nilsson, que bien ha sabido de incendios, destrucción y robos (famoso fue la sustracción de los Estudios Alex en el que varios empleados utilizaron las sales de plata de los celuloides de cuatro películas de Leopoldo Torre Nilsson para fabricar peines).
"Hay un cuatrerismo de negativos del cine argentino. Yo acabo de iniciar acciones penales contra Imagen Satelital y Juan Carlos Crespo, que utilizan negativos de mi padre que nunca cedí."
Juan José Jusid, el director de "Un argentino en New York", entre otras, también guardaba material fílmico en las cabinas de Cinecolor. "Pero la semana última recibí un llamado para que redujera un material que tenía allí. Había un máster completo de "Los gauchos judíos", material de descarte y films publicitarios. Pero los negativos de mis películas siguen depositados allí. Es un uso y una costumbre en el mundo."
Con respecto al episodio del volquete,Jusid opina que con él "se comportaron bien, pero me parece un disparate que si a Solanas le conservaron los materiales durante tantos años, ahora se lo tiren sin avisarle, porque decidieron hacer una reforma en veinte días. Es una falta de respeto a la cultura del país".
Hace unos diez años, la película de Jusid "No toquen a la nena" (1976) tuvo que superar una dura prueba. El director recuerda: "Una inundación tapó durante algunos meses varios depósitos de los Estudios Alex. La lata de la película parecía un Alien: la recubría un moho que había llegado hasta la emulsión del celuloide y había pegoteado todo. Yo pensé que la había perdido para siempre. Entonces contraté a una persona que estuvo durante tres meses pasándole un algodón con la mano fotograma por fotograma, y así se salvó. Pero muchas películas ya desaparecieron por esto".
Monopolio
Tanto Solanas como Jusid y Torre coinciden en que no le hacen bien al cine argentino que los procesos de las películas estén en manos de un solo establecimiento. "Existe una gran soberbia porque son los únicos dueños del circo -dice Jusid-. Con este monopolio, la tarifa la determina el laboratorio y la calidad también. A veces tengo que apelar a la simpatía y la comprensión para que me acepten cuestionamientos técnicos. Mi última película la procesé en Nueva York y opté por un laboratorio que se esmeró por hacer el mejor trabajo, ya que si no yo podía elegir otro. Además, Cinecolor prioriza la mayor tirada. Por "Bajo bandera" estuve en lista de espera porque en ese momento estaban procesando producciones de Buena Vista".
Solanas vuelve a encenderse al hablar del proyecto de ley que defendió durante su función legislativa: la creación de la Cinemateca y Archivo de la Imagen Nacional (Cinain), que fue aprobado en el ´97, por unanimidad, en la Cámara de Diputados, y que ahora espera en el Senado. "Nunca ha habido una política activa para la conservación de nuestro cine. Las cinematecas cumplen un doble rol. Por un lado, el cultural, el de la difusión del hecho cinematográfico. Todos los países tienen su cinemateca con sus cines y son muy queridas en la vida cultural. Y por otra parte, se ocupan del archivo de películas, laboratorio de restauración y archivo de investigación.
"Proponemos un ente autónomo, dirigido por especialistas que surjan de un concurso público de oposición por antecedentes. Tendrá un consejo asesor y un consejo de padrinazgo. Y estará financiado con un porcentaje del presupuesto del Instituto de Cine que no esté afectado a la producción, el 4 o 5 por ciento. La Cinemateca podría hacer fondos de sponsor como museos o de recibir subsidios. Y cada productor tendrá obligación de entregar una copia y un internegativo, que será pagado por el Instituto. Y para la memoria del cine nacional eso no se perderá nunca."






