
La esperanza mira al cielo
Nuestra opinión: Muy buena. "Fabricante de estrellas" ("L´uomo delle stelle"/1994), producción italiana en colores presentada por Miramax
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Se presenta en el Monumental, Santa Fe, General Paz, Patio Bullrich, Cinemark 8, Rivera Indarte, Tren de la Costa Libertador Olivos y simultáneos. Hablada en italiano. Historia original: Giuseppe Tornatore. Guión: Giuseppe Tornatore y Fabio Rinaudo. Fotografía: Dante Spinotti. Música: Ennio Morriconi. Intérpretes: Sergio Castellitto, Tiziana Lodato, Franco Scaldati, Leopoldo Trieste y otros. Dirección: Giuseppe Tornatore. Duración: 113 minutos. Calificación: sólo apta para mayores de 16 años.
Luego de su nostálgico tributo al cine con "Cinema Paradiso", Giuseppe Tornatore, su realizador, vuelve a posar su mirada en ese arte y recrea, con "Fabricante de estrellas", una obra que retorna a sus más íntimos sentimientos.
Esta vez, el director se remonta a la década del cincuenta y halla su escenografía en una Sicilia todavía sacudida por los estertores de la posguerra. Manejando su desvencijado camión, Joe Morelli recorre pueblos y aldeas con una vieja cámara y un rollo de película.
Allí, en cada lugar, invita a los pobladores a ubicarse frente a su máquina y los convence de decir unas pocas líneas de la mitológica "Lo que el viento se llevó". Promete que ganarán mucho dinero si los productores de Roma gustan de sus rostros y de sus expresiones. Joe, el fabricante de estrellas, persuade a todos de que los sueños son capaces de volverse realidad, de que es capaz de transmutar una vida desesperanzada y anónima por otra llena de riquezas y esplendor.
Los habitantes se sienten inmediatamente atraídos por esa cámara y por las palabras de su dueño. Pastores, policías, madres, niños, mártires, bandidos y héroes de guerra prueban su suerte en la actuación, pero terminan confesando sus más íntimos secretos.
La profusión de historias _cómicas o trágicas_ expresa las interioridades de estos apasionados seres humanos. Abren su mundo y sus corazones a este astuto hombre de Roma y, al hacerlo, su honestidad comienza a conmoverlo luego de muchos años de navegar sin mucha reflexión por una existencia solitaria y, tal vez, sórdida.
Blanco al corazón Como en "Cinema Paradiso", Giuseppe Tornatore apunta y hace blanco en el corazón del espectador.
Sobre la base de un guión que oscila entre la ternura, la poesía y la más pura emoción, "Fabricante de estrellas" se convierte en un excelente fresco de esa fauna humana que, sin esperanzas posibles, comienza a soñar con un éxito que nunca llegará.
El protagonista, por su parte, descubre la buena fe y la inocencia de esos sicilianos inocentes que ven estimulados sus más ocultos sueños. Así, sin forzar situaciones, sin echar mano al desmesurado melodramatismo y partiendo de una auténtica visión del hombre, Giuseppe Tornatore vuelve a adueñarse del cine para convertirlo en un espejo de las pasiones humanas.
El cineasta, con lúcida mirada, entrelaza, además, el relato de una pequeña redención. De la redención de ese andador de caminos que, con una trayectoria solitaria y dispuesta a someterla a los vaivenes del dinero, advierte que en cada una de sus presuntas estrellas hay individuos dispuestos a ser abiertos frente a la lente de su cámara.
El cálido relato halla en Sergio Castellitto a un actor de enorme convencimiento. Su mirada, sus gestos y sus palabras son magia permanente para un personaje de honda sinceridad.
El resto del elenco no desentona en esta patética historia a la que la fotografía, la música y los demas rubros técnicos aportan todo el caudal necesario para convertir a "Fabricante de estrellas" en uno de esos films que, sin rimbombancia, cala hondo en la existencia de aquellos que guardan sus sueños en lo más replegado de su alma.






