
La noche en que brilló Café Tacuba
La amenaza de un aguacero providencial no se despejaba, pero la música campeó con buen ánimo la cuarta jornada del Quilmes Rock 2003. Es verdad que cuando los Babasónicos se bajaron del escenario después de cerrar la noche con "Sátiro", los organizadores y alrededor de 15 mil personas, respiraron aliviados. La lluvia recién caería sobre el campo de River, durante la madrugada, cuando todos se habían marchado a sus casas.
En bambalinas varios músicos, que serán de la partida en otras fechas del festival se habían acercado a ver a sus colegas, algunos hasta cholulearon con la chilena Javiera Parra (nieta de Violeta) que subió invitada por La Portuaria, para acompañarlos en sus nuevas canciones; otros se divirtieron jugueteando con las llamativas promotoras de una empresa telefónica que sacaban fotos con un celular y regalaban lapiceras, y muchos acudieron especialmente para escuchar a la banda mexicana Café Tacuba. Incluso, para algunos la jornada terminó temprano cuando los visitantes dieron paso a la energía juvenil de El Otro Yo.
A pesar de que el grupo más importante de la escena independiente, comandado por los hermanos Cristian y María Fernanda Aldana, sacó de la galera clásicos alternativos como "La tetona" o la más nueva "La música", y ofrecieron una velada energizante e ideal para sus seguidores, la mayoría del público había quedado devastado por el alegre mestizaje de los Tacuba.
Con bandera mexicana
Los chicos formaban grandes rondas en el piso, a la manera de los picnics de primavera, o caminaban sin rumbo por las inmediaciones entreteniéndose frente al local de remeras, eludiendo el stand del Gobierno de la Ciudad o parándose frente al camión estudio-móvil de la Rock & Pop.
Es que una media hora antes los mexicanos de Café Tacuba se devoraron al público adolescente, algunos no los conocían en profundidad y otros portaron en señal de reverencia banderas mexicanas, con un recital divertido, ingenioso y contundente desde lo musical.
El cuarteto azteca subió con humildad al escenario mayor tocando antes que El Otro Yo y Babasónicos, a pesar de haber demostrado por qué está en la primera línea del rock latinoamericano y evidenció su capacidad para elevar a la gente con sus "rolitas" (canciones) poderosas, de casi todos sus discos. Fue el momento en que las chicas "hebillita" y los chicos "mochilita" comenzaron a rebotar en el campo como pelotas de fútbol al son de "Cero y uno" y "Eo" del último disco "Cuatro caminos". Se apaciguaron con la incandescente "Eres", cantada por Meme del Real y se entregaron a la festividad del corrido psicodélico "La ingrata" de "Re", donde sumaron instrumentos tradicionales como el violín de Alejandro Flores, que hasta se lanzó con un solo de chacarera en la introducción de "Ojalá que llueva café" de "Avalancha de éxitos".
Fue el momento en que el cantante hizo honor a su nuevo apodo de Elfego Buendía, para sumergirse en cierto realismo mágico de las canciones y capturar esa mexicanidad, que hizo notorio al grupo, en el símbolo de esa máscara colorida que se colocó cuando cantó "Dejate caer" en homenaje al grupo chileno Los Tres. Pero a la vez exhibieron ese fino manejo de la ironía y la falta de prejuicio para fundir la música dance con el rock mestizo de los Clash y la candidez de melodías pop con la furia hardcore.
Así fue que en el final de su set los cuatro integrantes principales se despidieron bailando sobre una base disco en una suerte de homenaje irreverente a Travolta, Michael Jackson y Karate Kid y terminaron rockeando furiosamente a pura distorsión.
El paso de la banda mexicana por el Quilmes Rock, fue uno de los puntos altos del festival y seguramente lo seguirá siendo en lo que queda de estas siete noches de música. El grupo hasta bendijo la jornada. A mitad de su recital el cantante de Tacuba dijo a manera de plegaria: "Veo un campo lleno de flores y un cielo con estrellas". A pesar de los nubarrones, la profecía se hizo realidad. Por lo menos hasta que el último músico abandonó los camarines y el último espectador se subió a un colectivo
1
2Cómo vivió Mirtha Legrand las horas previas a su cumpleaños: un reencuentro, un detalle en la vajilla y un premio
- 3
Inés Estévez: su deseo de escapar del estereotipo y por qué siente que, aunque “no encaja” en este mundo, el trabajo la salva
4Robbie Williams regresa a la Argentina después de 20 años con un show en el Movistar Arena: cómo conseguir las entradas



