
La pareja que fue feroz
A poco más de cinco años de su consagración en "Tango feroz", Cecilia Dopazo y Fernán Mirás vuelven a compartir la pantalla grande en "La noche del coyote", que se estrena mañana
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Cecilia Dopazo y Fernán Mirás parecen destinados al reencuentro. Como si fuera una condena, los dos saben que cada vez que sus nombres se crucen en el mismo afiche, deberán posar para la vieja foto. Por eso, los dos aseguran que, desde que "Tango feroz" se encargó de subirlos a la cresta de la ola, intentan seleccionar muy bien la materia de ese encuentro. "Como sabés todo lo que viene cuando filmamos juntos, tratás de huirle, por el agotamiento que supone", arriesga Mirás.
Pese a los resguardos, el cansancio no parece tan grande. De hecho, con el estreno de mañana, los dos estarán juntos nuevamente en "La noche del coyote", la primera película de Iván Entel que tuvo el sí de ambos mucho antes de que existiera el guión. Y este año volverán a unirse para el rodaje de "Ahorcados", el tercer film de Adrián Suar.
Quizá porque conocieron el sabor de la respuesta multitudinaria, pueden mirar con calma el subibaja del éxito. Además de "Tango..." y "Buenos Aires viceversa", Mirás probó la buena suerte en la TV, con "Chiquititas" y con "Verano del 98". Y tuvo su recompensa también en el teatro, cuando escuchó los elogios de Robert De Niro tras su papel en "Cuba y su pequeño Teddy". Pero también conoció la contracara en el film "Mar de amores", que cosechó malas críticas y poco público.
Ella repitió los aplausos con el protagónico de "Caballos salvajes", coqueteó alguna vez con pruebas actorales que la acercaran a Woody Allen, anduvo por Bosnia, filmando "Territorio comanche", y probó distintas suertes en la tele en tiras y comedias, como "Mamitas", que la puso nuevamente en la pantalla. Ahora, no reniegan de la fama ni se quejan de la foto repetida que los une como pareja taquillera. Pero quieren desterrar esa idea de que sólo están para los grandes papeles. "Ya jugué mucho en primera", dice Dopazo como para seducir a los nuevos directores del cine argentino.
Y como muestra, los dos exhiben esta participación en "La noche del coyote", que los tuvo hace dos años en pleno desierto de Mojave, en los Estados Unidos, chapurrear el inglés junto a actores norteamericanos, australianos, ingleses, dinamarqueses y mexicanos.
En esta película no serán "novios", aclaran para que nadie dude de que repetirán la historia. En este caso harán las veces de actores, convocados a filmar en Hollywood por un prestigioso director de cine de terror. Pero la cuestión es que nunca llegan a destino. Tampoco el director, que aparentemente tiene un accidente y los deja plantados en ese lugar, sumergidos en algo muy parecido a una noche de misterio. -Cuando aceptaron trabajar en la película no había guión escrito y ni siquiera la garantía de conseguir el dinero para filmar. ¿Cómo fue que decidieron sumarse a esta primera película de Iván Entel?
Dopazo: -A mí me vinculaba a Iván una amistad desde muchos años antes de que existiera este proyecto. Por la onda que había entre nosotros, le dije: "Sí, escribí el guión, y la hacemos". Y, además, estaba Joy Morris, mi gran referente en la actuación. Ella me dio tanto que yo quería darle mi nombre para que pudiera hacer esta película.
Mirás: -Para mí, más allá de la historia, era un pretexto para trabajar con Joy Morris, que también fue mi gran maestra en la actuación. Creo que la historia es sencilla. Sólo se propone entretener; es poco pretenciosa en el mejor sentido. Y creo además que el tema de actuar en otro idioma era también una buena experiencia. A la semana yo sentí un crack, porque dejé de estar preocupado por si hablaba un inglés claro.
-¿El hecho de que fuera una película independiente pesó a la hora de aceptar los papeles?
Dopazo: -Yo estoy hambrienta de ese cine. Ahora se cumplieron diez años de mis comienzos y por el tipo de trabajos que hice, la verdad es que tuve una carrera muy comercial. Por suerte con más éxitos que fracasos...Por eso, me da la impresión de que parezco medio inalcanzable para el cine independiente o para los chicos que recién empiezan. No se animan a llamarme...
-¿Y ahora querés probar con un cine menos comercial?
Dopazo: -Es que estoy en un momento de mi carrera en el que tengo ganas de hacer ese tipo de cine. Ya jugué mucho en primera. Eso tiene sus pros y sus contras. Los pros son evidentes: se gana mucho dinero, se tiene un cartel excelente que produce más trabajo todavía... Pero ahora estoy alentando que me llamen los directores que recién empiezan. La gente que está en la búsqueda, justamente por no estar en primera, se puede arriesgar y puede aparecer la ventanita de algo nuevo. En cambio, si estás en primera, es alucinante, pero también es una mochilita de ladrillos porque las cosas "tienen que funcionar". En el otro cine se pueden probar más cosas. Y va más allá del resultado. Por eso aliento ese cine y la idea de que soy más accesible de lo que parezco.
Mirás: -Forma parte de una renovación. Además, en medio de la crisis del cine, se hace cada vez más difícil filmar. Pero aún cuando existiera una industria que no para de filmar, yo apoyaría ese cine. Es una búsqueda de películas no condicionadas por el mercado. En el caso argentino, encima, si uno no apoya esa renovación, el cine se va a morir.
-¿Fue por eso que, pese a todos los reparos que tienen por volver a reunirse, aceptaron filmar juntos?
Mirás: -La verdad es que antes de "La noche del coyote", esquivamos muchos proyectos que nos acercaban a los dos porque venía muy claramente perfilado hacia la explotación de la pareja. Por un lado, es cierto que a nosotros nos gusta trabajar juntos porque tenemos criterios afines sobre la actuación. Pero, si es algo que especulativamente apunta a reunirnos, tratamos de rajarle por el agotamiento que supone. En este caso, la propuesta es diferente. Y de todos, modos me parece que no es garantía juntar a una pareja de una película exitosa en otra. Lo que más pesaba en este caso era el hecho de trabajar con Joy y apoyar a Ivan. Tampoco vamos a dejar de hacer una película porque después te hinchan las p...
Dopazo: -¿Por qué nos vamos a perder esa posibilidad de trabajar juntos? Fernán es uno de los mejores actores del país y es un placer trabajar con él por las cosas que saca de mí y las que yo saco de él.
-Ahora van a volver a trabajar juntos en "Ahorcados", la nueva película de Adrián Suar. ¿En ese caso ya no importa que tengan nuevamente el papel de novios?
Dopazo: -Suar nos llamó para hacer de novios en su película, y la verdad es que en ese caso no lo dudé. Pero ahí pesan otras cosas. Trabajar con Oscar Martínez, Héctor Alterio, Fernán, es un privilegio. Además, me parece que ya pasó mucha agua bajo el puente. Y que nosotros hayamos metido casi dos millones de espectadores en "Tango Feroz" no es garantía de nada.
-Ustedes hacen bastante hincapié en la mochila del éxito. ¿Qué quieren decir? ¿Les pesó la repercusión de "Tango feroz"?
Fernán: - A mí me habían preparado un poco. Yo venía avisado. Pero de todos modos, el medio le exige a uno lo que uno no sabe si puede volver a construir. Después de "Tango feroz" a mí me preguntaban si aceptaba un papel de reparto. La fantasía de que uno logre y pueda llevar a delante lo que nadie puede se transforma en exigencia. Lo de "Tango feroz" no fue traumático, pero en ese momento sentís que todos quieren un pedazo y te tironean, en relación a los papeles, los proyectos o las notas que das o no das. Es una situación muy densa para vivirla de muy joven. Pero a la vez eso fue muy bueno porque uno sabe desde temprano con qué se va a encontrar. Te obliga a pensar por qué lo haces y a saber los costos que puede tener lo que hagas de ahí en adelante.
Dopazo: -Para mí fue un momento de mucha alegría. Fue como decir: "Bueno, si la primer película es así, qué grosso ". Pero, por el otro lado, estar en la cresta tiene sus dos caras: una de mucha alegría y mucho orgullo y otra de por favor sáquenme del foco de atención. Cuando bajó, entonces, fue un gran alivio. Dejar de ser el centro de atención constante, fue muy bueno. En ese sentido, creo que la profesión ha sido muy sabia con nosotros. Sube y baja.. Y de ese modo se equilibra.





