La paz bien vale mil grullas de papel
Una muestra recuerda a Sadako Sasaki, víctima de la bomba de Hiroshima
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"Yasuko cayó de rodillas al contemplar aquel horroroso incendio de nubes. Miró aterrorizada a aquella obra demoníaca. Porque sólo los demonios podían haber encendido tan gigantesca antorcha terráquea para castigar a los hombres. Pero, ¿por qué? ¿Qué había hecho ella? Y sus hijos, ¿qué habían hecho?"
Entre los hijos de Yasuko estaba Sadako Sasaki. Este fragmento es del libro Sadako quiere vivir, de Karl Bruckner. La historia de esta chica se expone hasta el martes en el hall de entrada del Centro Cultural Borges, Viamonte y San Martín. Sadako contrajo leucemia a los 11 años a causa de la bomba de Hiroshima, y su mejor amiga, Chizuko Hamamoto, le contó una vieja leyenda: alguien había logrado plegar 1000 grullas de papel y los dioses le concedieron un deseo. Paz y curación para todo el mundo, ésa sería la petición de Sadako. Chizuko le regaló la primera grulla, en papel dorado. Pero Sadako murió cuando iba por las 644 grullas.
Sus compañeros de colegio decidieron terminar su tarea armando las grullas restantes para su entierro y lograron que se construya un monumento en el Parque de la Paz de Hiroshima en honor a su amiga. En la estatua conmemorativa hay una inscripción: Este es nuestro grito, ésta es nuestra plegaria, paz en el mundo.
El martes, un gran día
Así, en el Borges pueden verse láminas conmemorativas a esta historia, tituladas Sadako y sus grullas, enviadas por el Museo Conmemorativo de la Paz de Hiroshima a la Fundación Sadako, encargada de la muestra.
La idea es conseguir 1000 grullas para poder enviarlas el martes al Parque de la Paz, en Hiroshima. Porque el martes, 21 de septiembre, no es sólo el Día de la Primavera y el Día del Estudiante: también es el Día de la Paz Mundial.
Durante las vacaciones de invierno, la Fundación Sadako brindó talleres de origami gratuitos para que la gente se acerque a colaborar con sus grullas. Todos pueden depositar las suyas en la urna que espera en la recepción del Borges y, así, contribuir al pedido de paz y curación para todos.
La muestra, sin pretensiones y bastante minimalista, busca principalmente difundir un mensaje pacifista. En noviembre último, los afiches se mostraron en San Juan, ahora es el turno de Buenos Aires. La Argentina es el primer país de habla hispana que recibe estas imágenes para mostrarlas al público. Las láminas muestran fotografías de la chica, de las grullas que plegó en su agonía, imágenes relacionadas con el bombardeo de Hiroshima, libros y revistas con la historia dedicados al público infantil (como Las amigas estudiantes) y más.
"Poetas famosos, sabios, premios Nobel del mundo entero han firmado montones de manifiestos contra la fabricación de bombas atómicas y contra las pruebas realizadas con ellas. Sí, se ha tomado nota de esas protestas. Pero se continúan produciendo nuevas y más terribles armas nucleares.
"Entonces deben levantarse juntos todos los pueblos del mundo y gritar su ¡Culpables! Y los acusados tendrán que someterse a esa sentencia universal.
"Ya lo han dicho, colega Owens. Pero es un sueño ideal; una utopía."
Así continúa Sadako quiere vivir. Quizá fue utópica la idea de esta chica al intentar hacer semejante trabajo con su enfermedad. Pero ahora se la puede ayudar a pedir paz y salud para todos. O se puede intentar hacer miles y miles de grullas entre todos, o mil grullas uno solo, para pedir el deseo que se prefiera.
Si es totalmente carente de egoísmo y sirve para ayudar a muchos, como el de Sadako, quizá se haga realidad.






