
La tradición del viejo circo criollo
Martín fierro
Autor: José Hernández, en versión libre de Claudio Gallardou. Dirección: Tony Lestingi. Intérpretes: Carlos Scappatura, Mercedes Torre, Hernán Lewkowich y Luciano Medina. Música: Oscar Cardozo Ocampo. Máscaras: Claudio Gallardou y Soledad Argañaraz. Vestuario y escenografía: Jorge Micheli. Coreografía: Soledad Argañaraz. Iluminación: Jorge Merzari. Sala: Orestes Caviglia, Teatro Nacional Cervantes, Libertad 815. Funciones: viernes, sábado y domingo a las 14.30.
Los cómicos de la legua irrumpen. El escenario en la pequeña sala Orestes Caviglia remite a una pista circense que durante la representación del drama gauchesco ampliará su horizonte a la inmensidad del "desierto" pampeano transitado por Martín Fierro. Pero vuelve cada tanto a incorporar al mismo público como parte de la acción, sea de los clowns como de los personajes de Hernández que representa esta compañía de cómicos itinerantes. La versión de Claudio Gallardou tiene la habilidad de retomar la tradición del circo criollo, a la que remite en explícito homenaje, pero entremezclando constantemente lo circense-clownesco con la representación del drama.
Los payasos entran y salen de escena entre los episodios de la vida de Martín Fierro y arman con sus personajes arquetípicos una historia propia. Y ponen de alguna manera su impronta también en la caracterización de las figuras de la epopeya gauchesca. Las máscaras de fuertes reminiscencias de los dibujos de Florencio Molina Campos le otorgan a lo dramático de las incidencias de la vida de Fierro una cuota de humor que supera la carga de nostalgia que suele pesar sobre la rememoración del texto de Hernández. También se aligera la extrañeza que puede producir el lenguaje gauchesco en el actual público infantil urbano. La acción y la expresividad de los personajes hablan por sí mismas y traducen el vocabulario ajeno al habla de los chicos, más allá de que algunos términos queden para la explicación de los acompañantes adultos del pequeño espectador.
La puesta de Tony Lestingi retomó con El Martín Fierro un clásico de La Banda de la Risa, aquel elenco que fuera un hito festivo del teatro local tras la recuperación de la democracia y del que formaba parte el director al igual que Gallardou. Llegó ahora en vacaciones de invierno al Teatro Cervantes después de dos años de gira por pueblos y ciudades del interior, en patios de escuela, salas teatrales o clubes barriales, como punta de lanza del programa El Cervantes por los caminos, cual real compañía trashumante de circo criollo.






