
La vanguardia lleva el original sello de Tricky
Disco: el artista de Bristol acaba de editar "Angels with Dirty Faces", en el que colabora su mujer, Martina, y P. J. Harvey.
1 minuto de lectura'
Desde su aparición en la revolucionaria escena musical de Bristol, Inglaterra, a principios de los años 90, Tricky siempre se ha ocupado de interpretar el papel de muchacho raro, compositor de deformidades musicales y vanguardista por excelencia. Y lo ha hecho a la perfección. Pero, ¿quién es realmente este moreno de aspecto gangsteril y qué ha hecho para merecerse calificativos tales que lo llevaron a lo más alto de las listas a la hora de hablar de música de fin de siglo?
Como primero y más importante lauro, se puede decir que Tricky participó de buena parte de los discos británicos más influyentes de esta década. Ya sea poniendo su áspera voz al servicio de los dos primeros álbumes de Massive Attack, grabando cuatro joyas discográficas como solista o remixando y produciendo canciones para varios de los artistas más vanguardistas de estos tiempos, como Björk, Yoko Ono, Neneh Cherry, Elvis Costello, Garbage o Notorious B.I.G.
Es uno de los fundadores y más fieles exponentes de ese subgénero que nació en Bristol con el rótulo de trip hop. Su debut solista con "Maxinquaye" y el primer disco de Massive Attack "Blue Lines" (en el que colaboró como cantante), quizá sean los mejores ejemplos para definir la música que ofreció renovados aires a la escena inglesa y que unió el hip hop y los sonidos electrónicos, combinados con otros géneros como el dub, el rap, el dance y el soul.
Por último, Tricky también es Adrian Thaws (así lo indica su documento de identidad), descendiente africano, tiene 30 años, cierta relación con el gangsterismo ("Si no fuera músico sería un gángster", señaló hace poco en una entrevista al recordar a su familia), esposo de Martina Topley Bird (una escultural mujer de hermosa voz que canta junto a él), dueño del sello autogestionado Durban Poison, crítico y profesional disparador de agravios a una interminable lista de personas del ambiente rockero (que incluye periodistas, empresarios y músicos como Beck, Bush, Goldie y Finley Quaye, entre otros) y en su nariz lleva una de esas modernas e impresionantes aplicaciones de body art 3D.
Teniendo en cuenta todo esto, no cabe duda de que Tricky es uno de los artistas más sorprendentes e imprevisibles y uno de los más controvertidos personajes de la música de la última década.
El ángel carasucia
Por estos días, Tricky dio a luz su cuarto trabajo y lo coronó con el sugestivo nombre de "Angels with Dirty Faces".
En síntesis, este nuevo material es una devastadora seguidilla de doce canciones impregnadas de drum & bass, con la esencial participación de la voz de Martina (de hecho el artista aseguró que actualmente Tricky es la conjunción musical de él y su esposa), y con algunos mensajes dirigidos como punzantes dardos a quienes se han transformado en sus enemigos íntimos ("Money Greedy" para sus ex compañeros de Massive Attack, "Record Companies" y "You" para los altos directivos de la industria musical).
En esta oportunidad, la cantante invitada del álbum es nada más y nada menos que P. J .Harvey, que con su desgarradora (y al mismo tiempo sensual) voz, brilla en el primer simple "Broken Homes".
Una vez más, Tricky optó por hacer la versión de un clásico del rap, "The Moment I Feared", de Slick Rick, e incluirlo en "Angels..." El resultado es una potente y demoledora canción a la que parece casi imposible seguirle el ritmo en un estado normal.
Si se piensa en los arqueólogos sonoros del futuro, "Angels..." es, sin lugar a duda, otro de los discos indispensables para comprender y reflejar la música de fin de milenio.






