
La voz de la controversia
Figura: Horacio Guarany, uno de los folkloristas más contratados este verano, dice que es amigo de Menem, pero no menemista.
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En las últimas presentaciones que Horacio Guarany ofreció en plazas importantes, como las de Cosquín o Jesús María (donde hasta tuvo tiempo para cruzar acusaciones con Mercedes Sosa, que ahora le resta importancia al tema), su gran carisma quizá no llegó al público como en otras épocas.
Además, recibió varios homenajes, lo que para muchos significa el reconocimiento a los artistas que están llegandon al final de su carrera. Algunos escenarios llevan su nombre, le rindieron tributo en la última edición del festival de Baradero y el cantautor Enrique Llopis grabó un disco con sus temas romáticos.
Sin embargo, luego de ocho meses sin tocar en vivo publicó el álbum "Por los siglos de los siglos cantor", y fue uno de los artistas más contratados para actuar en los festivales que se realizaron en todo el interior durante este verano.
"Es el mejor disco que saqué en mi vida", sentencia el cantor. La frase le sirve para responder cualquier comentario que especule con el final de su carrera, y es un buen contraste de sus propias declaraciones, como cuando se refiere al Chaqueño Palavecino, por ejemplo. "Es un gran cantor, un tipo valioso que trae un aporte muy fresco para el folklore. En Jesús María dije que es mi pollo. Pero yo no me retiro", sentencia el músico.
Con sus 75 años a cuesta y en tono de broma dice que recién empieza su "segundo desarrollo". También tiene una explicación para los distintos homenajes: "Lo que ocurre es que, además de Los Chalchaleros, soy el único tipo que hace 50 años sigue en el candelero. Ahora, como somos patriarcas nos hacen homenajes en todos lados. Estuve prohibido mucho tiempo. Y muchos premios que me correspondían y no me daban ahora me los dan todos juntos. Yo lo merecía porque era el que metía más gente, el más aplaudido. El día que no ocurra... su ruta".
Por la manera como se mueve en el parque de Plumas Verdes, su quinta de la localidad de Luján parece más inqueto que nunca. "La vida es corta, no sólo el verano. Y quiero hacer tantas cosa: escribir, grabar, ayudar a los nuevos valores".
En el tiempo que le queda libre habla, y mucho: de su participación en un festival que se hará en Luján el 11 del actual, donde actuará con artistas de la zona; de la posición de la prensa frente a los festivales; de su visión de la política y de la sociedad, que parece contradictoria a su carrera a partir de su amistad con Carlos Menem.
El peor daño
"El peor daño que se le puede hacer a una persona es jubilarla -larga el potro Guarany, como un reflejo de su estado de ánimo-. Está bien jubilarse de un trabajo, pero que luego de eso haya cosas para hacer. No se le puede decir a una persona "quedate en tu casa". El Estado debería encargarse de eso. Pero sí habría que corregirlo... Hay tantas cosas.
-¿Qué otras cosas?
-Los ricos son los que tiene oro, algo que hay poco y brilla. Yo tengo papa, cebolla, querosén, árboles; canto, hago música... ¿Eso no es riqueza? No. Lo que pasa es que la vida de la gente no vale un c.... La riqueza se tendría que medir a través de otros valores. El rating de televisión se tiene que medir de otra manera. ¿O los valores son nada más que c... y tetas? Tenemos miles de festivales que dan cultura y distracción a los pueblos, pero los gobiernos no les dan un mango.
-¿Por eso los festivales son cada vez más comerciales y Cosquín, cada vez más polémico?
-No. Nunca. Eso lo dicen ustedes. No hay problemas en Cosquín, sí discusiones. Pero el festival se hace y el último fue realmente hermoso. El Chango Farías Gómez, Suna Rocha o el Dúo Coplanacu hicieron cosas maravillosas. No hubo lío. Estuvo mal para los periodistas que se quedaron tomando café en Callao y Corrientes.
-Ya que tuvo cierta simpatía por el último gobierno, ¿qué cosas habría que corregir luego de la gestión menemista?
-No. Yo soy amigo de Menem, no menemista. Pero siempre tuve simpatía por actitudes positivas. También defendí a Alfonsín, me pareció genial su idea de llevar la capital a la Patagonia. Yo soy un hombre de izquierda y fui afiliado al Partido Comunista. Me parecía que la izquierda era necesaria para terminar con una derecha injusta que permite grandes fortunas mientras hay gente que vive en ranchos de chapa. Los chicos que salen de los ranchos crecen viendo la miseria y, por televisión, lo que sucede en Punta del Este. Ven la diferencia y no entienden el porqué. Alguno de esos que ve tanta injusticia, un día agarra un revólver y mata a cualquiera para sacarle el reloj, un peso o porque sí, porque tiene odio.
-Puesta sobre la balanza, ¿qué le pareció la gestión menemista y qué espera de De la Rúa?
-Cada uno saca sus conclusiones de cada presidencia. Menem se equivocó en algunas cosas y no pudo solucionar el problema de los pobres. Porque somos colonia norteamericana y nos imponen todo. Si no opinas como ellos te fundís. Pero hizo otras muy importantes. Lo felicito porque paró la inflación, disolvió el servicio militar, logró el Mercosur, la gran solución de nuestros países dentro de viente años, y largó a los militares con gran hidalguía y humanidad. ¿Por qué? Porque no quería que se convirtieran en héroes. Que estén sueltos para que se avergüencen ante la mirada de sus hijos. A De La Rúa no lo conozco, pero le deseo lo mejor. Tenemos que luchar como adversarios, no como enemigos. A todos nos conviene que De la Rúa triunfe.
El tono de la protesta
"Cantor enamorado", el último CD del cantante y compositor Enrique Llopis, es un homenaje a Horacio Guarany. "No es el único que hizo algo así. José Carli (violinista y arreglador) grabó música mía con una gran orquesta. Y en buena hora que Llopis haya elegido mi repertorio romántico. Las canta muy bien", explica Guarany.
En la placa, Llopis rescata esta veta compositiva explorada por Guarany a través de temas como "Puerto de Santa Cruz", y "Cuando un amor se pierde", y hace un nuevo aporte a esta tendencia romática que inundó al folklore durante el último lustro.
"Existen modas -admite Guarany-. Hubo diferentes épocas, una fue la de la canción de protesta. Era lógico, el pueblo no podía hablar. Y yo fui uno de los mayores creadores de esas canciones. Los cantores teníamos que decir lo que la gente no podía. Al llegar la democracia el pueblo comienza a defenderse solo. Eso no quita que yo tome algunos temas sociales. Pero ahora las canciones de protesta las canta el pueblo."




