
Las últimas palabras de Ana Frank
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El 1º de agosto de 1944, la quinceañera Ana Frank escribió por última vez en su diario personal, iniciado poco más de dos años antes. Desde julio de 1942, ella, sus padres y su hermana, a los que después se unieron cuatro personas más, todos judíos, permanecieron escondidos de los nazis en las habitaciones posteriores de un edificio a orillas del canal Prinsengracht, en el número 263, en Amsterdam. En su diario, hoy todo un símbolo contra la barbarie, pero también un notable ejercicio de autorreflexión entre la niñez y la adolescencia, Ana Frank describió la difícil convivencia y el aún más complicado proceso de crecimiento personal en esa condición opresiva.
Tres días más tarde de aquellas líneas, nazis holandeses irrumpieron en el escondite y apresaron a sus ocupantes. Ana murió meses después en el campo de concentración de Bergen-Belsen.
Las palabras finales de Ana Frank fueron: " y sigo buscando la manera de llegar a ser la que tanto querría ser, lo que yo sería capaz de ser, si... no hubiera otras personas en el mundo. Tuya, ANA."




