
Lito Cruz: "Estoy harto de mis vicios"
El villano de El elegido habló con lanacion.com sobre su doble trabajo en teatro y televisión; mirá el video
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No tenemos más que rever el episodio más fuerte de El elegido - ese en el que Oscar Nevares Sosa ejecuta un doble asesinato a sangre fría - para reconfirmar algo que Lito Cruz viene demostrando desde hace años: uno de sus rasgos ineludibles es la capacidad para imponerse. Esa capacidad que hace que, aunque haya otros actores en escena, nuestros ojos se direccionen hacia él, hacia sus manierismos, su gesticulación, su ejecución del discurso escrito.
Cuando se trata de aludir a la columna de vertebral de su presente teatral - Todos eran mis hijos, la obra dirigida por Claudio Tolcachir -, Cruz es igual de imponente que frente a las cámaras y va al quid de la cuestión: "Esta es una obra que llama a la reflexión sobre miles de cosas que nos pasan a los argentinos - explica Cruz a lanacion.com -, en la que se destruyen todos los mitos a los cuales se aferra al ser humano para poder evadir responsabilidades. La madre dice que Dios existe y que un hijo no puede morir a causa de su padre, pero sí muere a causa de su padre". Asimismo, el actor bucea en el marco social del texto original de Arthur Miller y del punto clave que aborda: "En Todos eran mis hijos se habla acerca de cómo un hijo que está desaparecido es un hijo que está vivo. Por eso la madre nunca pierde las esperanzas".

Pensemos en un actor como Cruz y su vasta experiencia. ¿Cómo se relaciona con la nueva camada de actores y directores? ¿Cómo funciona el ida y vuelta cuando él se coloca en el lugar del aprendiz? Lito es contundente respecto a su relación con Tolcachir: "Claudio tiene un lenguaje muy diferente al resto, me atrae la forma en la que pide las cosas, su personalidad, su forma de vida. Es muy claro con los objetivos y seguro de sí mismo y eso es algo que te contagia", dice Cruz y luego cuenta el pedido que le hizo al joven director: "Le pedí que me saque todos los vicios que tengo como actor. Estoy harto de mis vicios. Ahora no me deja hacer las cosas que yo hacía como Lito y es mejor porque, a su vez, empiezan a aparecer otras cosas que no sabía que tenía, como también le sucede a los bailarines y los pianistas".
Esa admiración por los artistas jóvenes Lito la traslada del teatro a la televisión, donde logró hacer en El elegido a ese villano sobredimensionado pero al mismo tiempo con modismos espontáneos y únicos, aportados por él mismo: "Yo improviso todo el tiempo, en la mayoría de las escenas. Por supuesto que me baso en el texto porque está muy bien planteado, pero tengo un amplio margen de improvisación que no encuentro en el teatro". El actor asegura que como su papel está tan bien definido, la manera en la que dice ciertas frases - e incluso las frases mismas - pueden variar todo el tiempo.

"Admiro la audacia de Pablo Echarri", expresa Cruz y retoma esa capacidad de sorprenderse todavía vigente y generada por los actores con los que trabaja. "Los intérpretes jóvenes tienen una gran capacidad de lanzarse a la acción. Echarri es extraordinario, un observador de la vida, imagina muy bien las escenas. A veces me quedo mirándolo y me olvido de lo que tengo que hacer. Lo mismo me sucede con Luciano Cáceres, Paola Krum y María Carámbula", asegura y deja para el final a su compañera que se luce en eso de ponerle el cuerpo a personajes extremos con cierta cuota expresionista: "Leticia Brédice es increíble, siempre aparece con algo nuevo para sorprender".




