
Los bichos se animan
"Bichos-Una aventura en miniatura" ("A Bug´s Life", Estados Unidos/1998). Producción animada de Pixar, hablada en español (en algunos cines se ofrece la versión original en inglés) y presentada por Buena Vista/Disney. Fotografía: Sharon Calahan. Música: Randy Newman. Voces: Dave Foley, Kevin Spacey, Julia Louis-Dreyfus, David Hyde Pierce, Denis Leary, Madeline Kahn y Bonnie Hunt. Guión: Andrew Stanton, Donald McEnery y Bob Shaw. Dirección: John Lasseter. Duración: 94 minutos. Apta para todo público. Nuestra opinión: muy buena.
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Antes de su estreno, "Bichos..." generaba dos grandes incógnitas: ¿Estaría a la altura de "Toy Story", el exitoso y prestigioso largometraje anterior del equipo creativo conducido por John Lasseter? ¿Podría sortear la feroz competencia de "Antz", el reciente intento de Spielberg y su gente de DreamWorks por disputarle a Disney el liderazgo en el mercado de la animación? La respuesta a ambos interrogantes es rotundamente afirmativa.
Aunque se ubique un par de escalones por debajo de esa verdadera cima del género que alcanzó Lasseter tres años atrás con las desventuras lúdicas de Woody y Buzz Lightyear, "Bichos..." conserva en buena medida la brillantez técnica y (lo que no consiguió "Antz") esa catarata inagotable de humor, encanto y sensibilidad que distinguieron a "Toy Story".
Como para justificar las presunciones más agoreras acerca de que "Bichos..." podía ser más de lo mismo en comparación con "Antz", el film de Lasseter arranca también con una hormiga conflictuada en medio de un multitudinario ejército de sumisas trabajadoras.
En este caso, no se escuchan los lamentos fóbicos de la voz que Woody Allen prestó para "Antz", pero el personaje de Flik (un típico inventor torpe e incomprendido) tiene mucho de las obsesiones allenianas de aquel Z-4195.
Similitudes y diferencias
Las coincidencias siguen: el (anti) héroe de "Bichos..." también está enamorado de la princesa del hormiguero y resultará vital en la lucha contra el malvado de turno (el saltamontes Hopper).
Pero, aunque los planteos argumentales resulten (demasiado) parecidos, "Bichos..." termina diferenciándose claramente de su predecesora en todos los rubros.
En el terreno técnico, se nota una apreciable distancia en cuanto a las expresiones de los personajes. Hay en "Bichos..." un evidente esfuerzo por cuidar hasta el más mínimo detalle gestual, un aspecto que siempre ha complicado incluso a los mejores animadores hollywoodenses.
Pero donde mayor distancia obtiene "Bichos..." es en el tratamiento de sus encantadores personajes y en un puñado de secuencias hilarantes (una que transcurre en un exótico circo manejado por una pulga y en el que actúan unos queribles artistas-insectos, otra que transcurre en un caótico bar) que justifican por sí solas la visión de la película.
Al influjo de Kurosawa
Con una estructura que remite claramente a "Los siete samurais", de Akira Kurosawa, y con unos cuantos detalles que sorprenden por su audacia (uno de los bichos que ayudan a las hormigas frente al ataque de los saltamontes es... homosexual), esta película de Lasseter y compañía tiene todo para convertirse en otro indispensable clásico Disney del consumo familiar. Y van...
Sugerencia 1: si concurre al cine sin la compañía de niños, opte por una sala que exhiba una copia subtitulada. El aporte vocal de Spacey para el personaje del cruel saltamontes Hopper es sencillamente espectacular.
Sugerencia 2: no se retire del cine antes de los créditos finales. Hay unas cuantas sorpresas extra que merecen disfrutarse.






