
Los premios, en casa
Los Trinidad Guevara, acaparados por los teatros oficiales.
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La entrega de los premios Trinidad Guevara a la producción escénica de 1998, realizada anteayer en la sala Martín Coronado del Teatro San Martín (colmada de público) estuvo lejos de ser la típica fiesta de famosos perseguidos por las cámaras.
Pese a la insistencia en los discursos de apertura (a cargo de funcionarios del Gobierno de la Ciudad) en destacar el valor indudable que tienen los premios a la labor teatral, el clima que imperaba en la sala era el del tranquilo desarrollo de un acto protocolar.
Es que, desde las ternas, la abrumadora mayoría de candidatos surgidos de los escenarios oficiales sobre las producciones independientes cerraba las expectativas a un coto bien delimitado.
Excluido el rubro producción teatral (destinado justamente a producciones no oficiales), en los 13 rubros restantes, 24 de los 38 candidatos pertenecían a producciones estrenadas en los teatros San Martín, Alvear y Cervantes.
Notas altisonantes
La molestia por esta situación de desproporción fue puesta de manifiesto por dos de los premiados: Edgardo Rudnitzky, que ganó en el rubro Partitura Original por "El viejo criado" (Alvear), dedicó el premio a otra ternada, Carmen Baliero, creadora de la partitura original de "El pecado que no se puede nombrar", producción independiente estrenada en el San Martín. "No vine a recibir un premio", dijo al subir al escenario en mangas de camisa y con unos jeans gastados, con su hijo de la mano. "Imagino que Carmen hubiese dedicado este premio a su hijo, Iván. Así que se lo dedico a Iván y a mi hijo."
El otro fue Ricardo Bartis, que obtuvo el galardón como mejor director, también por "El pecado que no se puede nombrar". En pocas palabras, Bartis destacó su asombro por el galardón cuando su pieza no fue nominada en ninguno de los otros rubros centrales: ni en el de actuación, ni por la escenografía o por la dramaturgia. La pregunta quedó en el aire y cayó de madura: ¿cómo se puede premiar al director de una pieza que no fue nominada en al menos uno de los rubros centrales? Los cuestionamientos, en el caso de este premio instituido por el Gobierno de la Ciudad resultan especialmente álgidos, porque es el único que va acompañado en sus principales rubros por una asignación vitalicia de 1000 pesos por mes.
En esta oportunidad, además del mencionado Bartis, se hicieron acreedores de esta asignación Duilio Marzio, actor protagónico de "Borges y Perón" (Cervantes); Juana Hidalgo, actriz protagónica de "Ya Nadie recuerda a Frederic Chopin" (Cervantes), y Aída Luz y Alfredo Alcón, por su trayectoria.
Los otros galardones fueron: en coreografía, Ana María Stekelman por "Catálogo" (TGSM); Iluminación: Traferri y Lavelli, por "Seis personajes..." (TGSM); Escenografía: Tito Egurza, por "El viejo criado" (Alvear); Vestuario: Mini Zuccheri, por "La fabulosa historia de los inolvidables Marrapodi" (TGSM); Autor: Mauricio Kartun, por "Rápido nocturno..." (TGSM); Revelación Masculina: Brian Chambouleyron, por "Glorias porteñas; Revelación Femenina: Vanesa Weimberg, por "Venecia"; Actor de Reparto: Hugo Arana, por "El Puente" (Cervantes); Actriz de Reparto: Lidia Catalano, por "Seis personajes..." (TGSM).



