Sin cantante, Rage Against the Machine da vueltas en el aire.
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En la mañana del 18 de octubre, Tom Morello, guitarrista de Rage Agaist the Machine, recibió una llamada de Zack de la Rocha, el cantante de la banda, quien le comunicó que abandonaba el grupo. No había nada que discutir. Ese mismo día, De la Rocha envió un comunicado a la prensa para anunciar su partida.
–El trató de llamar a todos aquella mañana –recuerda Morello–. Al único que encontró fue a mí.
Horas después, De la Rocha consiguió hablar con el bajista Tim Commerford, su viejo amigo desde la escuela primaria, pero, según dice Morello, Zack nunca llegó a comunicarse con el baterista Brad Wilk. "No creo que haya hablado con Brad hasta el día de hoy…"
A Morello no le sorprendió la celeridad con que De la Rocha dejó la banda, justo antes del lanzamiento de Renegades, el nuevo álbum de covers.
–Cada disco que grabábamos, cada show que hacíamos, yo presentía que iba a ser el último –dice, recordando los conflictos internos que sufrió la agrupación desde su formación en Los Angeles, en 1991–. Además, el anuncio llegó precisamente cuando Zack se estaba tomando un par de años libres. El no pensaba dar conciertos ni componer canciones para Rage Against the Machine hasta 2003…
De la Rocha no quiso dar reportajes para hablar de este tema. En su comunicado para la prensa, declaró que se le había hecho "necesario abandonar Rage, debido a que la toma de decisiones dentro de la banda había fallado completamente". Ahora está grabando su primer álbum solista, que este año será editado por el sello Epic y posiblemente presentado en gira.
–Siempre estuvo flotando la idea de su disco solista. Zack hace mucho que hablaba de lo que quería hacer –dice Commerford, y agrega que el tema había comenzado a plantearse ya en 1996, durante la grabación del segundo álbum de la banda, Evil Empire–. Debo reconocer que la partida de Zack no me deprimió demasiado. Pienso en estos diez últimos años y creo que fueron muy buenos. Pero todavía queda mucho por hacer.
Commerford, Morello y Wilk planean incorporar un nuevo cantante y seguir tocando como Rage Against the Machine… o con un nuevo nombre, todo depende de qué dirección tome la música de la banda. Morello dice que el trío ya estuvo considerando llamados de "gente fabulosa e interesante".
El alejamiento de De la Rocha le pone punto final a una década de mucho éxito y esfuerzo. Los dos primeros discos del grupo (Rage Against the Machine, de 1992, y Evil Empire, de 1996) prendieron la mecha de un estándar de rap metal con contenido político, y entre los dos discos la banda vendió más de 7 millones de copias en todo el mundo. Rage hizo vigorosas campañas a beneficio de varias causas, como la de los revolucionarios zapatistas en México y la de los activistas presos Leonard Peltier y Mumia Abu-Jamal.
Pero las tensiones emocionales dificultaron el progreso del cuarteto. A Rage le tomó casi dos años finalizar Evil Empire y necesitó un año para grabar The Battle of Los Angeles. Commerford dice que el grupo realizó menos de trescientas presentaciones. "Algunos hacen más shows en un año que nosotros en toda nuestra existencia", se lamenta.
La ruptura final llegó en medio de muchos problemas internos. El grupo anuló tres veces la grabación de su álbum en vivo en el Fillmore Auditorium, de San Francisco; una gira con los Beastie Boys también fue pospuesta y luego cancelada, porque Mike D –de los Beasties– tuvo un accidente. Como si esto fuera poco, los Rage despidieron a sus managers, Gary Gersh y John Silva. Y el 7 de septiembre, la policía de Nueva York arrestó a Commerford por armar un pequeño caos durante la entrega de los mtv Video Music Awards: se trepó como un mono al decorado del escenario.
El bajista no está arrepentido. "El Club de Mickey Mouse. Eso es lo que había ahí. Era eso. No hubo nadie capaz de convencerme de que lo que hice haya estado mal." Pero De la Rocha admitió más tarde sentirse "humillado" por el incidente. En septiembre, finalmente, Rage grabó con el productor Rick Rubin dos shows en el Grand Olympic Auditorium, de Los Angeles. Esos fueron los últimos conciertos con Zack como cantante.
Aun así, en medio de la crisis, el cuarteto registró con Rubin su último disco, Renegades, en tan sólo dos semanas y media. En principio, las sesiones se programaron para agregar un par de bonus tracks a un álbum en vivo, pero terminaron conformando un disco entero. "Todo el mundo inventaba cosas: que ellos no aparecían en el estudio, que se odiaban", dice Rubin. "No fue así para nada. Fue muy placentero."
Durante tres noches, Rage se juntó en la casa de Rubin en Los Angeles, donde escucharon discos y compilaron una lista de sesenta canciones posibles, de entre las cuales cada uno de los miembros de la banda eligió tres. La lista sugerida incluía "You Dropped a Bomb on Me", de la Gap Band, y "Two Tribes", de Frankie Goes to Hollywood; en el estudio ensayaron un híbrido de "Working Man", de Rush, y "Ruthless Villain", de Easy–E, pero nunca lo terminaron.
De las canciones que finalmente quedaron en el álbum de covers, las elegidas por Morello fueron "Street Fighting Man", de los Rolling Stones, y una versión dura de "Beautiful World", de Devo. De la Rocha optó por una nueva versión del clásico electro–funk de Africa Bambaataa, "Renegades of Funk". Commerford escogió "How I Could Just Kill a Man", de Cypress Hill. "En 1991, cuando Zack y yo íbamos todos los días a ensayar, casi siempre escuchábamos a Cypress Hill", dice Commerford. Irónicamente, B-Real, de Cypress Hill, es uno de los cantantes con los que Morello conversó para ocupar el lugar de Zack. Pero dice Morello que todavía no se llegó a ninguna decisión, y que no se definirá nada a corto plazo. "Lo último que quiero es una historia como la de Sammy Hagar y Van Halen." Morello dice que saldrá un disco de su último show con De la Rocha… pero "cuando tenga sentido que salga".
Rubin piensa que, con el cantante adecuado, Rage Against the Machine puede convertirse en algo muy especial. "Puede terminar siendo una historia como la de los Yardbirds entrando en Led Zeppelin", dice Rubin. "En muchos aspectos, Tom Morello es el Jimmy Page de hoy."
–Creo que, para un cantante que tenga un estilo diferente –dice Commerford–, unirse a nosotros será una excelente oportunidad. Es como: "¡Qué buen lugar tengo ahí para decir cosas!".
GENERACION PERDIDALlega la Tercera Ola del Rock Montevideano.
Somos una generación ausente y solitaria", rezaba el primer editorial del legendario fanzine montevideano gas Subterráneo. La certera autodefinición, que proponía una identidad diferente de la militancia juvenil en organizaciones estudiantiles, daba cuenta de la avidez por el rock apenas caída la dictadura militar uruguaya. Era 1986. Por esos días se editaba el compilado Graffiti –el nombre venía prestado de un pub muy concurrido del "barrio rico" de Carrasco–, disco en el que debutaban Traidores, Estómagos, Tontos y Zero. La primera ola del rock montevideano posdictadura fue adrenalínica y explosiva, y dio vida –entre otras cosas– al mejor punk rock que se escuchó en el Río de la Plata. Estuvo marcada por la brevedad; apenas un par de años después, Gabriel Peluffo (cantante de Estómagos) entonó en un clásico del grupo la sentencia "el sueño terminó". Sobrevivieron quienes no participaron del mítico Graffiti: Cuarteto de Nos, La Tabaré y Níquel.
A comienzos de los 90, desde el pub Juntacadáveres se dio otro estallido, esta vez con los hermanos menores de la primera ola. Chicos Eléctricos, The Supersónicos, Buenos Muchachos y La Hermana lideraron este movimiento que naufragó en el anonimato pese a dejar claro que la escena no volvería a ser la misma. Llegaron a publicar Criaturas del pantano, compilado signado por el noise; lo presentaron en la discoteca Amarillo, pero no tuvieron suerte. Fueron más crudos que los viejos punks, pero recién con el disco Aire rico, de 1999, un grupo como Buenos Muchachos logró trasladar aquella efervescencia al estudio. Fuera de ese circuito comenzaban a pisar fuertes las bandas de hip-hop (Peyote Asesino y Plátano Macho) y las de agite latino (Vela Puerca y Abuela Coca), que marcaron el sonido de los 90 montevideanos. La pregunta era: ¿habría tiempo y lugar para una tercera generación subterránea mientras los Buitres y Vela Puerca llenan estadios?
El lugar elegido para la resurrección es el pub Perdidos, ubicado a pocas cuadras de avenida 18 de Julio. A nadie sorprendió que el boliche más eléctrico de Montevideo fuera el padrino del cd Perdidos, publicado en la última Navidad por el sello Koala. ¿Quiénes son los protagonistas de esta última resurrección del under montevideano? Sórdromo (pop sofisticado y guitarrero); Elefante y Samurai Porno (rock industrial con influencias de la movida electrónica); Kato (funk metal que mantiene la esencia del mejor Peyote); Loop Lascano (dignos herederos del rock uruguayo de los 80); y en la lista se agregan Camote, Gnomos, Pólvora en Chimangos y Cuarto Poder. Perdidos recopila grabaciones de estos grupos y los coloca como propulsores de una movida con energía propia. Los resultados se verán con el tiempo. Lo cierto es que Elefante y Sórdromo están para bastante más que para ser tildados meramente de banda revelación y que "Más abajo", de Kato, se ha convertido en un hit radial. El himno de esta generación –rapeado por L. Mental, ex Peyote Asesino– dice: "Más abajo no se puede ir/ más abajo no se puede estar". Signo de los tiempos.






