
Lucio Mantel: "La canción es un espacio de experimentación"
El cantautor presentará mañana su cuarto disco, Confín, en el teatro Sony, y se despide del público porteño hasta el año próximo
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Es miércoles de noche y la ciudad está envuelta en una tormenta colosal. Pero adentro de Vuela el Pez, el cálido espacio cultural de Palermo que se posiciona como un centro neurálgico de la creación porteña, las canciones de Lucio Mantel suenan a refugio. El ciclo se llama Lucio Mantel y las sirenas, y en sus tres fechas se presentaron como invitadas las cantantes emergentes Lucila Pivetta, María Pien y Anamolí. A contramano del minucioso trabajo que Mantel, su banda y su equipo de producción ponen en marcha para cada una de sus presentaciones, el formato guitarra y voz funciona como un espacio relajado, donde dejarse fluir. Al final del show, Lucio baja del escenario y sin amplificación, entre las mesas, anima el fogón imaginario con "Nadie en el espejo" (Nictógrafo, 2008). Lo que ocurre es mágico: la confirmación íntima de un hit. Indie, modesto, pero hit al fin.
"Quería encontrarme cara a cara con el público. Apelar a lo espontáneo, a lo no pautado. Y aprovechar para compartir con músicos de generaciones más nuevas", explica Mantel, que mañana, a las 21, se despide del público porteño hasta 2016 con un show en el teatro Sony, Cabrera 6027.
La salida de Confín (Geiser), hace unos meses, activó la carrera de Lucio, que para su presentación oficial llenó la sala Caras y Caretas en un concierto que tuvo como invitados a Palo Pandolfo y Gillespi, entre otros. Y generó, también, una actividad constante, con shows todos los fines de semana en el interior. En el disco, "Luz de día" emerge como una canción luminosa, que escapa del registro al que Mantel nos tenía acostumbrados. "Probablemente sea la canción más «universal» que hice hasta ahora. Yo la adoro, porque es distinta en lo anímico. Celebratoria. Nunca había hecho una canción así. No siento que haya marcado la tónica del disco. Creo, más bien, que funciona como un oasis dentro de Confín", asegura. Y explica: "Yo busco siempre en lugares que, a priori, me son extraños. El desafío es encontrarme en un lugar ajeno y salir transformado. Creo que toda mi discografía sale de intentar escapar de lo que yo conozco de mí, como forma de encontrarme".
-¿Cómo nació "Luz del día"?
-La melodía me vino en un viaje en colectivo en 2007. Esporádicamente reaparecía y la iba transformando. Cinco años después, me di cuenta de que esa canción tenía que hablar del momento en que sale el sol y desaparecen los fantasmas de la noche, y que tendría que tener un carácter más universal, menos introspectivo. La terminé a mitad de 2013, cuando empecé a maquetear este disco.
-¿Qué definió el sonido de Confín?
-Me propuse no componer tanto con la guitarra, porque el instrumento siempre me quiere llevar a un mismo lugar. Eso me abrió el camino para soñar con las instrumentaciones que cada canción pidiera. Quería que tenga guitarra eléctrica y batería. Quería una sección de bronces, pero no la típica de rock, por eso escribí arreglos para tuba, bombardino y trombón. Y en cinco temas grabó una orquesta de doce cuerdas dirigida por Ale Terán. Más tarde fuimos agregando los instrumentos que daban el color que cada canción pedía: flugels, sitar, acordeón, theremin y arpa.
-Has grabado con referentes como Liliana Herrero, Fernando Cabrera y Fito Páez, ¿Cómo fueron esas experiencias?
-Son artistas que me marcaron mucho, pero en cada canción que grabé con ellos busqué un lugar de encuentro, el espacio donde siento que mi música dialoga con ellos. Para mí "Desvelada" es un tema de Liliana, "Morir de ruido" conversa con varias canciones de Fito, y así me pasa con todos.
-Este año también participaste del concierto sinfónico con canciones de Cerati. ¿Cómo fue esa experiencia?
-Fue increíble, de las emociones más fuertes que pasé sobre un escenario. A los 14, Soda era mi banda soñada y yo quería ser Cerati. El desafío era cantar canciones que en el inconsciente de todos están grabadas con una voz como la suya. Y yo lo sentía especialmente difícil porque él tiene una forma de cantar muy seductora y galante, bien de crooner? Mi forma es muy diferente. Habría sido un error buscarla en su registro actoral. Tuve que llevarla un poco a mi emocionalidad, muy diferente desde lo interpretativo.
-"Péndulo" y "Morir de ruido" son canciones que reflexionan sobre la canción. ¿Qué representa ese formato para vos?
-Tuve que pasar por varias instancias para darme cuenta de que la canción es mi lugar en la música. Pero la pienso como un formato que abarca o coexiste con casi todos los géneros. De Atahualpa a Björk todos hacen canciones, en sus contextos históricos y geográficos. Entonces es un espacio tan amplio que casi excede los géneros. Desde ese lugar me interesa la canción como espacio de experimentación.
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