En medio de una gira que los trae por segunda vez al país, Carlos Tarque, cantante de la banda de Murcia, analiza al público argentino y repasa dos décadas de historia
1 minuto de lectura'
"¡De puta madre, amigo!", grita con voz ronca Carlos Tarque. Acuartelado en su habitación de hotel de San Telmo, el cantante de M-Clan cierra puertas y hace lo imposible por silenciar el quilombo que viene de otro lado de su pared. "Aquí han venido los chicos de Guasones a conocernos", explica. A horas de su primer show en Niceto, Tarque muestra gratitud por la banda argentina que hizo posible su segunda visita al país y celebra el momento: después de casi dos décadas completas de recorrido, nueve discos editados y una historia que desenreda los ribetes de un mercado español siempre complicado, el proyecto que co-lidera junto a Ricardo Ruipérez aparece ahora algo más cómodo y aliviado. Lejos del pop-rock de diseño, la reciente desvinculación de su base rítmica y la suma de Carlos Raya (de Fito & Fitipaldis, en composición y producción), M-Clan sobrevive y vuelve a golpear. Para no ver el final, su último disco, resulta su evidencia más clara: un álbum que se alimenta del rock, el blues y el soul, con buena presencia de vientos y cierta carga de oscuridad. "Estamos reforzando nuestras influencias de siempre, pero acentuando nuestro sonido soul. Abandonamos las canciones para la cancha, por así decirlo".
Con una agenda compartida junto a Guasones, y también el guitarrista Jimmy Rip, por La Plata (La Trastienda, el miércoles 28), Buenos Aires (Niceto Club, jueves 29) y Rosario (Willie Dixon, sábado 31), Tarque, consciente del terreno ajeno, avisa: "Más que presentar el disco nuevo, dado que aquí no se conoce toda nuestra trayectoria, haremos un repaso por toda nuestra carrera. Esto es algo que hemos esperado durante mucho tiempo".
Integrantes fundadores como Pascual Saura y Juan Antonio Otero -bajo y batería, respectivamente- se fueron de la banda en los últimos años, ¿cómo sobrellevaron la crisis?
Bueno, es un poco lo que sucede en cualquier actividad artística o vital. Hay un punto en que tú ves que la cosa esta un poco anquilosada y que realmente los engranajes se han oxidado. Entonces, Ricardo y yo, que somos los fundadores de la banda, pensamos que había que ponerle aceite a la cosa y refrescarla un poco. Así que rompimos con algunos integrantes que ya estaban un poco desapegados y hemos contado con nuevos músicos que han sido una inyección increíble. Yo creo que la última gira que ha hecho M-Clan ha sido la mejor de su historia. Con el paso de los años es difícil recuperar la frescura, y yo creo que la hemos vuelto a tener.
Saura murió algunos meses después de todo eso, ¿les quedó un sabor amargo?
Bueno hombre, Pascual Saura fue nuestro bajista desde los inicios de la banda... Nosotros habíamos tenido la ruptura profesional con él, con todo lo que eso conlleva, y bueno, cuando nos enteramos de su fallecimiento fue muy difícil... Ese día teníamos un concierto en Córdoba (España), estábamos de camino, y por supuesto, paramos el coche y suspendimos el concierto. Llevábamos trabajando con él 16 años, y esto fue un verdadero puñetazo. Pero por otro lado te da fuerzas para seguir, como a él le hubiera gustado.
A la distancia, ¿se reprochan aquella etapa en la que tuvieron que componer pensando en las ventas?
No, porque yo creo que cada etapa te hace poder estar en la siguiente. A parte tampoco hubo intención premeditada, porque tú puedes hacer una canción comercial y que no pase nada. Nuestro mayor éxito en España se llama "Carolina", que es una canción de rock con un sonido pop, y jamás pensamos lo que eso iba a ser: la canción más radiada del 2001. Entonces, las cosas fueron surgiendo un poco así. Cada momento y cada paso nos ha llevado al siguiente, y yo creo que es inútil: si no hubiésemos tenido esa etapa no podríamos estar haciendo lo que nos apetece, porque muchas veces tienes que estar atado al mercado.
¿Cuánto incidió en la actividad de la banda la crisis económica que están atravesando en España?
Mucho... En la época en la que no había crisis en España había mucha programación de conciertos institucional, muchos ayuntamientos que pagaban cachés con conciertos gratuitos al aire libre, y eso ya ha desaparecido. Los ayuntamientos no tienen dinero. ¿Qué tiene de malo eso? No puedes hacer cien conciertos de esos a gran caché. ¿Qué tiene de bueno? Que todo el público que tienes ahora, poco o mucho, es gente que te quiere ver exclusivamente. O sea, hay menos dinero, pero la gente que te viene a ver es tu verdadero público. Y eso artísticamente tiene más valor.
En alguna entrevista dijiste que en España se valora poco la cultura en general...
Creo que la crisis que está atravesando España es producto de una farsa creada por el capital. Yo tampoco soy un defensor de los ideales políticos, pero creo que se ha vivido por encima de las posibilidades. En Argentina con Menem pasó lo mismo, creo. Estaba todo hinchado y se perdieron algunas esencias profundas que son necesarias, porque a la gente lo único que le interesaba era tener un carro más bueno, un celular mejor, etc. En ese aspecto, yo creo que se ha ido todo al carajo. Ahora esta pequeña crisis está haciendo que la gente piense nuevamente en cómo hacer las cosas, no darle tanto valor al dinero. Pienso que de alguna manera el hambre agudiza el ingenio, y lo digo sin hacer una bandera, no puedo jugar con la gente que la esta pasando mal. Pero creo que la mentira del dinero institucional no era lo más adecuado para que se valorara la cultura como se tiene que valorar. Cuando tú tienes algo gratis no le das el mismo valor que cuando te ha costado algún dinero.
Siempre reivindican la música americana, no parecen sentirse representados por el rock de su país... ¿qué le falta al rock español?
Nosotros reinvindicamos la música americana pero hacemos música española. Aunque tampoco pretendemos que haya una cultura del blues en nuestro país, eso sería ilógico. Yo creo que hay que prestarle más atención a lo que hacen las bandas en directo. En España todavía un músico no está considerado como un trabajador. Ahora llega un nuevo gobierno a España y lo primero que va a recortar es en cultura, y yo no creo que sea lo primero que haya que hacer. Es una manera drástica. Además, creo que debería haber menos eso de mirar las modas, no hay demasiada unión y tal, pero son muchas cositas...
Acá todavía siguen agotando localidades artistas españoles como Serrat y Sabina, ¿qué opinión te merece eso?
Yo creo que aquí en Argentina hay un fenómeno brutal con la música en directo, que es algo que en España no sucede, una cuestión cultural. ¡Nueve shows de Roger Waters es un delirio! Yo lo celebro, está buenísimo... Pero en España no hay esa afluencia de gente a los shows. Waters si va a España hace dos pabellones del Real Madrid, mete 20 mil personas cada día y punto. Es muy curioso lo que pasa aquí, ustedes son una raza especial para la música en directo.
Están cumpliendo 20 años de carrera, ¿cuál creés que haya sido la mayor virtud de M-Clan en todo este tiempo?
Yo creo que nuestra mayor virtud fue demostrar que, un poco ajenos a las modas, un poco ajenos al mainstream, nuestros principios de entender la música (que son el rock clásico, el blues, pasado por el tamiz de la música en nuestro idioma) siguen estando vigentes y vemos en nuestros conciertos gente que tiene 50 años y gente que tiene 18, y eso es acojonante. Me parece que el tópico del rock and roll sigue vivo, pues sigue estando ahí y, con lo cual, no le tenemos miedo al futuro.
Por Juan Barberis
1Matteo Bocelli: cómo prepara su debut en la Argentina, por qué canta en español y el consejo de su padre famoso
2Cuándo es la final de MasterChef Celebrity
3Cuál fue el programa más visto del día y cómo fueron los números de BTV y Bendita
4Brilló con Tato Bores, su nombre suena para Gran Hermano 2026 y hoy rompe el silencio sobre la cara oculta del éxito





