
Madre hay una sola, para bien y para mal
Amy Sherman habla de "Gilmore Girls"
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LOS ANGELES (The New York Times Features).- La cálida e ingeniosa serie "Gilmore Girls", creada por Amy Sherman-Palladino, también su productora ejecutiva (aquí se ve por Warner, los jueves, a las 21), cuenta la vida de la adolescente Rory (Alexis Bledel) y su joven madre, Lorelei (Lauren Graham) que, aunque su hija estudia en la Universidad de Yale, sigue vigilándola de cerca. Y Rory es una de esas pocas jóvenes a las que les gustan la marcación cuerpo a cuerpo de su madre. Todo lo contrario de Sherman-Palladino, a la que no le gusta tener que responder ante nadie.
-Los personajes de "Gilmore Girls" son blancos, anglosajones y protestantes de Connecticut. Pero vos sos una mujer judía de Los Angeles. ¿Cómo terminaste en ese terreno?
-Bueno, mi forma de escribir y mi forma de hablar vienen de mi crianza. Mi padre es cómico, tiene 70 años y trabaja en cruceros de lujo el 90 por ciento del año. No fue mi intención escribir una historia sobre blancos anglosajones y protestantes. Cuando me reuní con el canal, lo que les dije fue que tenía un programa sobre una madre e hija que eran mejores amigas. No tenía la menor idea de dónde vivían ¿Nueva York? ¿Chicago? Pensé que un pequeño pueblo en Connecticut sería perfecto. Crecí en California, y nunca conocí a mis vecinos. Cuando uno tiene una infancia así, siempre conserva la fantasía de que hay lugares en donde todo el mundo se conoce. Quería que los padres de la madre vivieran cerca, y quería una suerte de estructura social, en la que la madre tuviera padres de la alta sociedad a los que había decepcionado convirtiéndose en madre soltera cuando todavía era adolescente. Es más doloroso y más cómico, así que la historia terminó así.
-"Gilmore Girls" es un programa con un ritmo muy veloz. ¿Por qué todo el mundo habla tan rápido?
-A mí me vuelven loca esos programas que tienen 14 planos de dos personas mirándose mientras el viento mueve sus cabelleras. Nadie tiene tanto tiempo para perder. Sabemos que la chica es linda en el momento en que entra en la habitación: hay que apurarse. La gente reacciona cuando alguien le habla; no dice: "Déjame pensarlo un momento" y piensa durante cinco segundos antes de decir: "Tráigame un café".
-¿Cuáles son las cosas por las que tuviste que pelear para incluir en el programa?
-Sobre la relación entre Rory y Lorelei recibí muchos comentarios de ejecutivos que decían: "Una madre no haría esto". Y lo que siempre les respondí fue: "Esta madre sí lo haría. Porque su relación no es de madre e hija, sino de mejores amigas". Están acostumbrados a que las madres digan lo que está bien y lo que está mal, pero Lorelei todavía está tratando de descubrirlo por sí misma. Pero, por suerte, ya no tengo esas batallas. Ahora sólo me peleo por dinero.
-¿Tenés batallas con los actores también?
-No, tengo mucho respeto por ellos y trato de cuidarlos lo más posible, porque invierto mucho tiempo y esfuerzo en sus personajes, no importa cuán pequeños sean. De hecho, el joven que interpreta a Logan, un compañero de Rory en Yale, es una de nuestras historias milagrosas. Mi marido y yo estábamos desayunando en un hotel, y él atendía nuestra mesa. Mi marido lo miró y dijo: "Este chico parece actor. Tiene algo de Tom Hanks. Alguien como él podría estudiar en Yale". Le preguntamos si era actor y nos dijo que sí, así que lo contratamos. Es una de esas historias a lo Lana Turner.
-Hablando de Yale, el programa tiene una gran admiración por la universidad. ¿Por qué?
-Una de las cosas de las que más me arrepiento es no haber ido a la universidad. Tenía muy poco interés por el colegio, y nunca fue algo que importara en mi casa. Somos una familia del espectáculo y cuando formás parte del espectáculo no vas a la universidad. Esos son tus mejores años: sos joven, fuerte y no hay partes del cuerpo que comiencen a caerse. ¿Por qué pasárselos bebiendo cerveza? Un año después de que terminé la secundaria, mi papá me miró de pronto y me dijo: "¿Querías ir a la universidad? Porque te hubiésemos mandado". Siempre sentí que la universidad era un privilegio: cuatro años en los que tu única responsabilidad es aprender cosas. Daría cualquier cosa por haberlo hecho.
-¿Los personajes de la serie son más inteligentes que los actores que los interpretan? Debe ser difícil simular la inteligencia de manera verosímil.
-Alexis Bledel, que interpreta a Rory, no fue a la universidad. Pero no es menos inteligente por eso.
-Pero no puede ser más inteligente que Rory que, como su madre, siempre tiene una respuesta lista.
-No, pero no podés ser un idiota y que la gente te crea que sos inteligente. Traté de conseguir que Christiane Amanpour, de CNN, apareciera en el programa, y a Noam Chomsky, que tiene la agenda completa por los próximos dos años. Pero Norman Mailer sí actuó en el programa.
-¿Te sorprende el éxito del programa?
-El nuestro era un programita que pusieron en el aire pensando que si perdía con "Friends" a nadie le importaría. Cuando las cosas comenzaron a ir bien, ya no tuvieron tiempo para tratar de cambiar nada. Ya no había qué discutir. Probablemente hubo muchos suspiros entre ellos, y muchos "Esta mujer está completamente loca". Pero no estoy loca. En serio.




