
Sobre el mostrador de la cocinita del cuarto de hotel, además de una Biblia con inscripciones sobre Etiopía y fotos de Haile Selassie pegadas, hay una fuente con mangos, papayas, cerezas e higos secos.
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Sobre el mostrador de la cocinita del cuarto de hotel , además de una Biblia con inscripciones sobre Etiopía y fotos de Haile Selassie pegadas, hay una fuente con mangos, papayas, cerezas e higos secos. Bob Marley, el huésped de la habitación, tiene puesta una camiseta de fútbol verde con rayas blancas y juega con el cierre de su pantalón de gimnasia, mientras se larga a hablar de cosas como el Armaggedon, Babylon, las buenas ondas y la música reggae.
Mientras esta gira ha impuesto firmemente la marleymanía en los Estados Unidos, parece que muy pronto sucederá lo mismo con su paso por Inglaterra. Pero el propio Marley ofrece una calma proverbial mientras vive en el ojo del huracán, transmite una actitud casi pastoral que en su superficie parece inconsistente al lado de la desafiante y provocadora imagen que exuda en temas como Rebel Music.
Es un día domingo, murmura perezoso, mientras a través de la puerta de vidrio observa el paisaje semitropical de una plácida avenida de Hollywood. Es un día bueno y agradable. El domingo, cuando todos van a orar, hay mucha gente que les reza a dioses distintos. Imaginate si todos los seres humanos tuviéramos un día en el que uniéramos nuestras mentes, no importa cuál fuera el motivo siempre que fuese positivo, y simplemente meditáramos durante todo el día y viviéramos en ese lindo estado de meditación. Quiero decir, man , el clima... todo el esmog se iría... No se necesita mucha organización, sólo meditar en una sola dirección.
La meditación de Marley es constantemente estimulada por la inhalación de marihuana de origen jamaiquino. Apenas se la menciona, despierta la envidia entre los ojos y las bocas norteamericanos que hay alrededor. Marley fuma a diario desde hace nueve años, con breves lapsos de abstinencia, pero su intención no es frívola ni hedonista.
Cuando fumás hierba, explica, la hierba te revela a vos mismo. Todas las cosas raras que hacés, la hierba te las revela a vos, a tu conciencia. Te revela con claridad. Porque la hierba te hace meditar... Tal vez uno pueda meditar con hierba si está en un lugar tranquilo. Si te vas al bosque, están los pájaros. Pero si fumás hierba, el sonido de los pájaros va a ser dulce y vas a encontrar la meditación entre el sonido de los pájaros... Es algo natural, y crece como los árboles.
[En cuanto a la marihuana] los Estados Unidos están demostrando no ser como Jamaica ni en cantidad ni en calidad. La adquisición se ha hecho en cada ciudad a través de contactos locales tanto en la comunidad jamaiquina como en la del rock, pero la provisión y la potencia no fueron satisfactorias. A tal punto que, cuando en el backstage del Roxy le presentaron a George Harrison, lo primero que hizo Marley fue quejarse de que se les estaba acabando [la provisión]. George, su última esperanza, no pronunció una palabra.
Marley, tratando de hacer más fino ese poco modulado y elusivo argot en el que habla para llevarlo a un estado algo más descifrable, adhiere a la particular mirada sobre el mundo de los rastas. Se trata de un complicado camino del que emerge una extraña reconciliación entre la pasividad personal (o resignación) y los desórdenes cósmicos. Su punto de partida son los escritos del pionero separatista negro Marcus Garvey, de comienzos del siglo xx.
Marcus Garvey es sinónimo de negro, asevera. El dijo que el hombre negro a Africa debe ir. Marcus Garvey... las palabras pasan. Era un profeta. Muchas de las cosas que Marcus Garvey dijo que ocurrirían en Jamaica están ocurriendo. Marcus Garvey dice que si sobreviviste a los 70 nunca vas a morir. Porque los 70 son la peor época para vivir.
Mientras los cristianos aguardan el Armaggedon, Marley y sus hermanos ya están viendo cómo se desarrolla ahora mismo. La guerra y la paz, entona, el Bien y el Mal, el Infierno y el Paraíso. Ya sabés. La gente se está preparando para ir a Sión. Eso significa que la gente quiere vivir como corresponde... Está sucediendo. La conciencia contra la necedad. Eso es el Armaggedon. Vos vas a la guerra, grandes guerras y eso, pero yo me preparo para conocer a Jah mientras otra gente se prepara para la guerra. La gente dice que estamos metidos en una gran guerra y pelea, pero no es así. No se puede pelear contra el pecado. Yo no lucharía en la guerra, no. Yo intentaría hacer las cosas bien, trataría de vivir y de irme a casa.
La revolución es algo mecánico, sabés. Ellos lo planearon... Si uno planea la revolución puede salir lastimado. La revolución sucede. Simplemente sucede, y uno la ve suceder a su alrededor... La revolución va a continuar, más fuerte. Es pura lucha, entendés. No es como la revolución cubana, no es esa clase de revolución. Todo el universo está involucrado en esta revolución.
Hay una actitud de certeza arrolladora en Marley cuando habla de sus convicciones religiosas y de Haile Selassie, cuya divinidad absoluta es una de las ideas más difíciles de digerir para un no creyente. El no es un hombre, sabés, no es un hombre natural como yo. El es Dios... la magia. La magia, quiero decir, la verdadera magia. No estoy hablando de trucos. Estoy hablando de verdadera magia. El es un mago. El es el mago... El es el Todopoderoso. Sin excusas... Y es el Todopoderoso para toda la gente sobre la Tierra. Toda la gente que tenga el espíritu de Dios.
La caída del emperador etíope el año pasado tiene poco impacto sobre él. Marley se niega a creerlo (citando la Bilbila, dice: Habrá guerras y también rumores de guerra incluso en Sión), y en caso de que fuera cierto, conjetura, Selassie debe de tener una buena razón.
Con cada evento tan firmemente adjudicado a la mano de Jah, no es sorprendente que Marley no se impresione por el entusiasmo que los Wailers están provocando actualmente en los círculos musicales. Yo sólo toco algo de música, sabés, y hago un poco de promoción. La música tiene que significar algo. Tiene que significar algo para la gente. Buenas ondas.
La ideología rasta, más allá de su naturaleza racial, no parece incluir la dualidad blanco/negro en la serie de dicotomías de Armaggedon. Aunque es consciente de la ironía que supone ver al público blanco revirtiendo los roles históricos y colocándolo en un lugar de poder, Marley insiste en que su música tanto sus mensajes banales como sus ritmos seductores es accesible para todos. Es música de la Tierra, dice con sencillez, así que ellos, la gente, deben sentirla. Los empresarios que le arrancaron su música son capitalistas los alborotadores, belicistas y políticos. La ideología y la raza son factores independientes.
Pero el destino de los negros el retorno a la Tierra Prometida en Africa está en el corazón de todo. Babylon, el lugar del exilio forzado, tiene una geografía poco específica. Cualquier lado en el que esté el Mal, es Babylon, explica Marley, y agrega que actualmente cualquier lugar de la tierra puede serlo. En Babylon el aire está lleno de mala onda. El Diablo no tiene poder sobre mí. ¡El Diablo viene y yo le doy la mano! La idea lo divierte, y de pronto se anima, inclusive hasta parecer alegre. El Diablo tiene que jugar su rol. El Diablo también es un buen amigo... Porque cuando no lo conocés, ahí puede aplastarte. El puede engañarte si no lo conocés bien, engañarte y esconderse detrás de vos... El Diablo es un tipo peligroso, man. Pero Jah va a protegerme. El dijo: «Miedo no, no tengas miedo».
Dios controla todo, sabés. Jah controla, pero puede dar cierta libertad para hacer lo que quieras. Pero cuando El dice, yo voy corriendo. El tiene el control.
Con Jah de su lado, ¿hay algo en el mundo que pueda asustarlo? ¿A mí? Nah... Luego, reconsidera la idea con una risotada. Bueno, no soy muy bueno nadando, así que no me meto en el agua muy profunda.
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