Momix, una pasión con todo el cuerpo
La laureada compañía inicia mañana su tercera temporada en Buenos Aires con la obra más reciente de su creador, el talentoso Mose Pendleton
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Aunque ésta sea la tercera vez que la compañía Momix viene a Buenos Aires, sus puestas siempre generan expectativa. Desde mañana y hasta el 3 de mayo, el conjunto que dirige Moses Pendleton mostrará en el teatro Lola Membrives, Corrientes 1280, la última creación de este coreógrafo, "Passion", con música de Peter Gabriel (la misma partitura que el compositor realizó para la banda del film "La última tentación de Cristo", de Martin Scorsese).
Esta vez Pendleton no acompaña y, por lo tanto, tampoco actúa con su elenco, ya que está demasiado ocupado en nuevas creaciones para sus planteles (hay dos elencos Momix que recorren el mundo) y para películas.
Es una pena que el público argentino no se reencuentre con este vivaz, humorístico y reflexivo creador que dio paso a nuevas vías en el ámbito de la danza.
En realidad, el nombre de la troupe proviene de dos palabras, Moses y mix, que en su unión significan "herencia de Dios".
Por otra parte, hasta que Pendleton formó su propio grupo, era integrante y cofundador de Pilobolus: allí comenzó su experiencia y más tarde, con su elenco, desarrolló al máximo sus objetivos.
Lo nuevo de este programa es que la obra abarca toda la velada, algo bastante raro en lo que suele crear Pendleton. La interpretarán Erin Elliot, Brian Simerson, Yasmine Lee, Ja´hain Clark y Tim Acito. Los dos últimos -ella, rubia y jovial; él, ojos celestes y largas pestañas- son, en este caso, los portavoces del quinteto.
-¿Qué sentido le da a la palabra pasión y cuál es el significado de la pieza?
Tim: -Como pieza, y en el sentido de la palabra, tiene dos significados fundamentales.
La pasión religiosa y la romántica, sexual. La pieza habla de todos los matices pasionales.
Hay partes que insertan el sentido bíblico de la pasión de Cristo, sublime a la par que dolorosa. Otros fragmentos traducen la pasión de la pelea, o del fuego romántico en su sentido más carnal. En un todo, pasión es el más primitivo e instintivo de los sentimientos humanos, que puede desarrollarse en diferentes situaciones y no siempre tienen que ver con lo bueno o lo malo, sino con lo más espontáneo que surge del hombre.
Visión positiva
Pendleton muestra escenas de lo que la pasión provoca en los seres humanos, aunque lanza el sutil mensaje de que si los seres humanos encaminaran sus sentidos hacia lo positivo, el universo sería muy diferente, casi paradisíaco.
En realidad, trata de mostrar una visión positiva, porque así es la personalidad de este coreógrafo, que alienta confianza, optimismo y fe en el prójimo y en lo que podría ser el mundo si los hombres así lo desearan.
-¿Por qué decidió incorporarse a Momix?
Ja´hain: -Estuve en la compañía por cuatro años, del ´90 al ´94. Luego formé mi propio grupo, pero trabajo continuamente con Momix. Disfruto mucho el trabajo; me interesan las coreografías, me identifico con ese estilo.
Es muy divertido trabajar juntos, porque en general hacemos todo en conjunto, si bien las ideas parten de Moses. Me encanta su manera de tratar el movimiento y lo que manifiestan sus obras.
No son sólo pasos y bailarines dando vueltas.
-¿Cómo define el estilo de Momix?
-Combina una serie de elementos. Las imágenes visuales son muy importantes, por lo tanto, la iluminación es fundamental. También Moses utiliza diferentes objetos y nosotros mismos podemos dar idea de objetos. Creamos ilusión, a veces, dos personas parecemos una sola, o cinco cuerpos pueden ser un paisaje.
-¿Todas las obras son de Pendleton?
Tim: -Es así. El es el director, pero trabajamos en colaboración.Pasamos horas en el estudio, que se encuentra en Connecticut, probando, discutiendo, ensayando, improvisando, tratando de encontrar nuevas ideas, movimientos y otras cosas. El supervisa y luego escoge y reúne lo que más le interesa. Hace tres años que yo estoy en la compañía y justamente esa especial mixtura que Pendleton imagina es lo que me gusta. Como decía, él mezcla varias disciplinas, también algo de atletismo. Yo era atleta, antes de practicar danza, y me entrené en diversas compañías en Nueva York. Pero el estilo de Moses se adapta a mis cualidades y a lo que deseo hacer.
-¿Qué técnicas utilizan?
Tim: -Diría que todas, porque somos esencialmente bailarines, tomamos clases de ballet, de danza moderna, pero también hay posibilidad de insertar otras vías, tal como dije, training de atletismo y hasta yoga, incluso.
Los espectáculos de Momix puede decirse que son multimedios, porque abarcan las proyecciones de slides, efectos lumínicos, elementos escenográficos y los cuerpos pueden traducir visiones escultóricas. Esto crea algo único, que hace gran impacto en los sentidos.
-¿El objetivo es estrictamente hacer impacto por lo visual?
Ja´hain: -De ningún modo. Son ilusiones que pueden incentivar más aún la emoción del espectador, pero Pendleton nunca hace obras porque sí.
Tal como él es un hombre que ama la vida, un gran optimista, desea mostrar una imagen bella de ella y del mundo, para alegrar el espíritu de quienes lo vean. No es mostrar la belleza por la belleza en sí, es más intentar que la gente vea la existencia con otra visión, linda y esperanzada, sin quitar la realidad de los sentimientos ni de cómo somos.
A través del arte, generar optimismo en esta sociedad que está tan apenada es una agradable misión. Por otra parte, hay mucho de físico en sus obras y es porque Moses piensa que el cuerpo es algo hermoso y que debe cuidarse y mostrarse en toda su poderosa plenitud. Otra de sus grandes inspiraciones es la música. Es crucial, y movimientos y sonidos son uno solo cuando él toma una partitura.
-¿Cuáles son sus objetivos para elegir un bailarín?
Tim: -Por supuesto, deben tener la técnica necesaria, muy sólida en todos los aspectos, como para poder seguir estas coreografías que no dan respiro. Pero, sobre todo, las personas deben ser abiertas de mente, estar preparadas para hacer algo diferente.
También, tener la habilidad de ser creativo. No se puede pertenecer a Momix esperando que todo surja del director, en forma pasiva. Somos parte y colaboramos en cada obra. Es un incentivo para cualquier bailarín.
También, hay que tener la capacidad de dejar todo cuando hay que trabajar. Los períodos de ensayos y la preparación de las coreografías requieren full-time. Pero ya estamos acostumbrados.
-¿Cuántos son en total?
Ja´hain: -Moses decidió formar un segundo elenco para hacer más tournées y, a la vez, poder hacer más presentaciones en los Estados Unidos. Hay un grupo estable de cinco, otro igual que trabaja part-time, y dos o tres personas que se integran según las obras.
Esto dio posibilidad a que, por ejemplo, en tanto nosotros estamos aquí, otro elenco está en gira por Israel.
-¿Les agradan otros coreógrafos?
Tim: -Por supuesto. Sería bastante cerrado de mi parte si sólo pensara que lo único que existe es Momix. Me agradan Twyla Tharp, Paul Taylor, Merce Cunningham. Todo intérprete debe intentar cosas diferentes hasta encontrar su camino y, si bien nunca bailé obras de esos creadores, me agradan y me gustaría probar.
Pero, hasta hoy, sigo prefiriendo Momix, porque es donde me siento como pez en el agua.
-No nombró a Alwin Nikolais, de alguna manera el "inventor" de los espectáculos multimedia en danza...
-Absolutamente, es verdad. Personalmente respeto mucho y me agradan las obras de ese gran coreógrafo fallecido y Moses en mucho habla de la gran influencia que éste tuvo en su visión de los espectáculos. Nikolais fue el primero en crear coreografías multimedia.
-¿Cómo es Pendleton? ¿Es difícil trabajar con él?
Ja´hain: -Es una persona muy creativa, que está en constante ebullición con ideas. Y cuando trabaja se embebe por completo en lo que hace. Tiene un ritmo a veces difícil de seguir y todos vamos tras él sin aliento.
A menudo hay que pedirle que frene un poco, pero luego nos contagia con su entusiasmo y todos nos metemos en el mismo vértigo, hasta que la idea se concreta. Es muy decidido en cuando a saber qué le interesa y qué no. Nos presiona y empuja constantemente para que también utilicemos nuestra imaginación, por lo que no sólo bailamos, sino que nuestras mentes están en constante comunicación tanto como nuestros cuerpos con lo que él desea de nosotros.
Para Momix, "Passion" no es sólo una palabra. Es lo que lo que quieren expresar cada vez que suben al escenario y se lanzan a la enorme aventura de bailar. Por eso, hasta Peter Gabriel, cuando se encontró en algún punto del mundo y vio a Momix, le interesó hacer algo con Pendleton.
La oportunidad se dio con esta obra, que, si bien no fue compuesta especialmente para la coreografía, fue revisada por el compositor adhiriendo aires de danzas norteamericanas y ajustando ciertas partes a las necesidades de los movimientos.
Más allá de la admiración mutua, Pendleton y Gabriel buscan mostrar otra idea del mundo y sus metas se conjugaron para que "Passion" fuera el camino.
Fantasma gentil
Así como la compañía no tiene nada de convencional, tampoco lo es el lugar de ensayo. Se trata de lo que fue la caballeriza de la antigua granja donde vive Pendleton. La casa, que tiene cerca de doscientos años, fue refaccionada, al igual que el sitio donde se instalaría el estudio de la compañía.
Hay muchas anécdotas sobre la vieja casa, anteriormente, un hogar de niños.
Según el propio Pendleton y bailarines que han pasado noches allí, el gentil fantasma de una señora, niñera de los bebes que tenía a su cargo, se aparece en horas nocturnas con blanca vestimenta para supervisar si todos están dormidos.
Tim y Ja´hain no la han visto, aunque juran que otros compañeros sí. La anciana nanny no los asustó y, por el contrario hizo que sus sueños fueran más pacíficos. Rodeada de bosques, con un lago y un paisaje fascinante, el lugar, en Connecticut, es más que inspirador tanto para Pendleton como para sus bailarines.
Admirador de la naturaleza, Moses Pendleton compró esta granja lejos del mundanal ruido para que su vida resultara más tranquila y armoniosa en una carrera en la que da toda su fuerza y ánimo. Suele nadar en la laguna que se encuentra en el predio, hacer footing y, por supuesto, trabajar sin descanso en las coreografías de sus elencos.
Cuando bailaba, hasta la última vez que estuvo aquí, su cuerpo mostraba esa lozanía de alma que alimentan su hogar, su compañía y el amor por la danza. Momix se presentará los martes, miércoles, jueves y viernes, a las 21; los sábados, a las 20 y 22.30, y los domingos, a las 20 .




