
Muerto el malo se acabó la tira
Mis amigos de siempre se despidió con varios finales felices
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En el penúltimo episodio de Mis amigos de siempre, Luciano (Federico Amador), el malo de la última parte de la historia, tenía secuestrado a Julián (Gonzalo Heredia) y planeaba matarlo en el club que albergó las pasiones de los perennes amigos. Pero al estilo de la serie de Rin Tin Tin, a último momento sonó la trompeta -léase: sirena policial en este caso- anunciando la llegada de los buenos que salvaron a su compañero de armas y mataron al malhechor.
Como en un amanecer en el que sale el sol luego de una semana de tormentas, el episodio final de la tira se desarrolló a puro amor. La producción de Pol-ka no escatimó en los clásicos condimentos de los finales felices para cerrar una historia que había comenzado como una comedia romántica y viró luego hacia el policial, buscando subir un rating que nunca fue el que se esperaba del programa. El epílogo estuvo más cerca de la esencia del comienzo, cuando los enredos amorosos y no los crímenes ocupaban la totalidad del tiempo de pantalla.
En la hora que duró el episodio final se resolvieron la historia amorosa de Julián y la de Simón (Nicolás Cabré). El primero eligió quedarse junto a Bárbara (Emilia Attias), con quien, luego de un desencuentro en el que ella cree que él eligió quedarse con Carolina (Leticia Brédice), protagonizaron una escena en la que sugieren la pasión que los lleva a elegirse.
Por su parte Simón primero va a buscar a la terminal de micros a Tania (Calu Rivero) al mejor estilo de enamorado-alcanza-a-su-amada-que-está-a-punto-de-partir de las cintas románticas de Hollywood, pero a diferencia de aquellas la chica lo rechaza de plano frente a otros pasajeros del ómnibus. Cuando él consigue aliviar su ego dolido por el papelón insiste en una carta manuscrita que termina de convencerla para que vuelva a su lado en la nueva casa que alquiló.
Pero no son los únicos a los que el destino les guardó un lugarcito en el país de la felicidad. Cholo (Osvaldo Laport) espera un hijo con su mujer, mientras que Manuel (Nicolás Vázquez) también se entera de que Leo (Manuela Pal) está embarazada de él. La única que termina sola es Rocío (Agustina Cherri); sin embargo, lo hace con el corazón contento por haber renunciado a Simón en aras de la felicidad de éste.
Finalmente, el rating. La tira había promediado en los últimos meses unos 10 puntos según Ibope. Pero el final de las historias siempre convoca público y no fue ésta la excepción. El episodio del jueves hizo 11,4 puntos y el final consiguió 14,1 de promedio.





