
El mundo en guerra
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Patrullando en busca de artefactos explosivos a lo largo de una traicionero trecho de 70 kilómetros de desierto entre Bagdad y Fallujah, el sargento Brandon Welsh, de 23 años, y sus seis compañeros marines tenían poco que hacer para aliviar su aburrimiento e incomodidad. La temperatura dentro de su Light Armored Vehicle era superior a los 30 grados y el agua, la comida y el espacio escaseaban. De todos modos, las tropas se las arreglaron para tener un elemento de lujo: un iPod. Welsh, operador de radio entrenado, arregló el sistema de sonido del tanque para poder escuchar temas desde un iPod de 20 gigas dentro de los cascos de los soldados, con una lista que varía entre los artistas preferidos de la unidad, incluyendo a Hatebreed, Tupac Shakur, Tim McGraw y U2.
Durante una excursión justo antes de la última invasión de los Estados Unidos a Fallujah, el tanque de Welsh chocó contra un explosivo escondido. Los insurgentes iraquíes vieron el alboroto y abrieron fuego. Mientras los marines montaban sus armas para responder el fuego, el sargento Welsh recuerda a Britney Spears cantando “... Baby One More Time” sonando en sus cascos. “Todo esto estaba sucediendo: artillería pesada, fuego cruzado, parecía La guerra de las galaxias ”, cuenta. “Y de repente escuchabas:«Hit me, baby, one more time»… es difícil matar gente cuando te pasa eso.
”Hace 35 años los soldados norteamericanos en Vietnam obtenían música de las radios a transistores sintonizadas con la Radio de las Fuerzas Armadas, que pasaba una lista limitada de éxitos de rock como “Touch Me” de The Doors o “Proud Mary” de CreedenceClearwater Revival. Hoy, los soldados tecnologizados –con PlayStation, Napster e internet– tienen acceso a un rango infinito de música y entretenimiento digital. La mayoría llegan a Irak con reproductores mp3 y laptops cargadas de miles de canciones. Bajan música y canciones de internet, compran cds en las bases y a través de Amazon (que dice haber envido cientos de miles de cds a bases militares en el último año) e intercambian mezclas con otros compañeros y arreglan los equipos que les provee el gobierno para poder escuchar música con auriculares.
“Para mentalizarme para la batalla, escucho punk o hardcore, como Pantera o Metallica, y después de cada patrulla, cuando volvemos a la base y sabemos que estamos vivos, ponemos «This Is Now», de Hatebreed”, dice Welsh, quien regresó a su hogar en Virginia en noviembre pasado. “A veces estás despierto como 48 horas seguidas o más haciendo patrullajes. Te tomás un puñado de efedrina, y tomás un poco de café y te sentás ahí en la ruta escuchando un poco de tecno loco.”
Las tropas en Irak escuchan toda clase de música, desde hip hop y death metal hasta country contemporáneo y pop. Nickelback, Linkin Park y Eminem están entre los músicos más populares en la frontera, según docenas de soldados entrevistados para esta nota. Tupac también: sus letras honestas y sus reflexiones sobre la muerte lo convirtieron en un héroe incluso entre los que no son fans del rap. Temas patrióticos como “American Soldier” de Toby Keith se escuchan mucho en la base, pero sorprenden canciones antiguerra como “Mosh” (Eminem) o “American Idiot” (Green Day). Las comisarías de base venden cds, pero los firewalls impiden que los soldados bajenmúsica en las computadoras militares de alta velocidad, así las tropas se ven forzadas a realizar sus intercambios con conexiones más lentas. Los comerciantes iraquíes también atendieron las demandas de música barata, grabando cds y dvds que también se venden en puestos en las bases y en los mercados locales por cerca de tres dólares cada uno. El soldado Yonas Hagos, de 23 años, recuerda haberle preguntado a un vendedor cómo encontrar una copia de In My Lifetime, Vol. 1, de Jay-Z. “Yo le dije: «No vas a poder encontrarlo», y él me dijo: «Señor, yo puedo encontrar cualquier cosa».” Una semana después, Hagos tenía una copia.
Hagos nació en Sudán, hijo de padres etíopes y emigró a los Estados Unidos siendo un niño. Mientras la mayoría de los soldados describen la música iraquí como aburrida, Hagos la rescata. “La gente te dice: «¿Por qué escuchás música terrorista?» o «¿Por qué escuchás la música del enemigo?». Pero a mí me gusta. Como dicen que soy raro por eso, me lo guardo para mí solo.”
El teniente coronel Keith Tresh, de 44 años, oriundo de Sacramento, está en Irak desde hace casi un año, ayudando a entrenar a los policías iraquíes. Recuerda haber escuchado “Cleaning Out My Closet” de Eminem junto a los iraquíes con los que trabaja.
“Les expliqué con un intérprete que ese tipo estaba hablando de lo que era criarse en la pobreza”, cuenta. “Creo que lo entendieron y les gustó.”El mayor intercambio de música se da entre los soldados, quienes emplean mucho de su tiempo libre copiando canciones en formatos de audio y mp3. “Llegué con 1.700 canciones”, dice el sargento Jaime Williams, un nativo de Oregon de 21 años con base en Tikrit. “Ahora tengo 5.000.” Además, los soldados crean “mezclas de guerra”, específicamente diseñadas para mentalizarse antes de salir en una misión.
Entre otros temas de un amplio rango, para ponerse a tono con la batalla los soldados escuchan “Ruff Ryders Anthem”, de DMX. Explica Welsh: “No podés poner una canción de amor antes de matar a alguien”.“Tenés que hacer que la muerte no parezca gran cosa”, agrega Edmon, soldado de la primera división de infantería y aspirante
a rapero de Wheaton, Illinois. “Como el ruso de Rocky: «Si se muere, se muere».” Durante su primer viaje a Irak en 2003, Edmon
escapó por poco de la muerte el día que cumplía 21, cuando enemigos insurgentes dispararon y mataron a tres compañeros suyos del pelotón. En este momento se encuentra en Alemania y regresará a Irak para otra misión en los próximos meses. “Cuando te estás preparando, colocando las balas y mentalizándote, pensás: «Bueno, vamos a la guerra». Ahí es cuando escucho 50 Cent.”
Hace poco, el teniente coronel Tresh estaba liderando a varias tropas bajo su comando en una peligrosa misión cuando un soldado empezó a escuchar “Highway to Hell” de AC/DC. “Todo el mundo se entusiasmó, y nos dio fuerzas durante la misión”, cuenta. “La connotación que tenía era: «Nos reímos de la muerte, y no nos va a hacer nada».”
Así como la música prepara a los soldados para matar y ser matados, también los ayuda a dormir de noche. “La gente usa heroína o fuma porro para superar ciertas cosas, y ese es el efecto que tiene la música aquí: nos ayuda a ponernos las pilas o a calmarnos”, dice Travis Steele, un nativo de South Carolina de 25 años que ayuda a entrenar a la policía iraquí. Del mismo modo, muchos desaparecen en las consolas PSP o en juegos como Halo, o miran películas. “A mí me gusta mirar Alicia en el País de las Maravillas cuando estamos en la ruta”, dice Steele. “Afuera de la ventana hay un mundo con camellos y niños que arrojan piedras y adentro está pasando otra cosa.”
Steele estaba escuchando “Touch It” de Busta Rhymes cuando una granada explotó junto a su vehículo, provocándole la pérdida de la audición en un oído. El explica que escucha música y ve películas para bloquear las cosas terribles que ve en Irak, como los cadáveres que ayudó a sacar de un pantano en Bagdad. Se pregunta cómo habrán hecho los veteranos de guerras pasadas para arreglárselas sin la distracción de los multimedios.
“Antes el estrés era un factor muy importante”, dice. “La gente le disparaba a otro para aliviar el estrés. O se disparaban a sí mismos. Ahora vemos películas.”
TOP 10
El sonido y la furia
Una encuesta de RS revela el ranking de canciones favoritas de los soldados del ejército de los Estados Unidos que ocupa Irak.
1. Drowning Pool, “Bodies”
2. Toby Keith, “American Soldier”
3. Linkin Park, “Numb”
4. 2Pac, “Hit ’Em Up”
5. DMX, “Ruff Ryders Anthem”
6. Hatebreed, “This Is Now”
7. AC/DC, “Highway to Hell”
8. Nickelback, “How You Remind Me”
9. Eminem, “Mosh”
10. System of a Down, “Chop Suey!”
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