Bruno Mars, pop para agitar masas
El cantante hawaiano dio un recital con todos sus hits en la playa
1 minuto de lectura'

MAR DEL PLATA.– Un dejo de Hawaii, una banda más que atinada, y un cantante que bien podría ser muchos a la vez. Bruno Mars se impone con su metro sesenta y algo entre sus ocho músicos y ante 50.000 personas. La voz, que por momentos roza la del rey del pop y por otros se vuelve más ligera, ilustra la tarde. Es un día nublado y él trae un pop que linda con bases electrónicas, un poco de reggae, ska, y hasta inclusive rock.
La química entre ellos se siente. En la banda, hay una marcada influencia Motown. Mars viene de una familia musical, pero, además, con raíces filipinas y portorriqueñas, y eso es lo que se deja percibir en la propuesta que trae. Es sábado por la tarde, casi las 18.30, y la banda se deposita sobre el escenario. Desde la arena, con un atardecer blanco, el público va de a poco entendiendo la invitación: algo así como un relajo festivo.
Los instrumentos acompañan la sonoridad de su voz: trombón, trompeta, saxo y pandereta, por un lado; batería, guitarra, bajo y teclado, por el otro. En el medio, entre tema y tema surge una segunda voz, que le da un toque rapero a la escena; se contrapone con la suavidad y los dejos Michael Jackson que Mars deja aflorar (en un momento se anima a hacer su propia versión de "Dirty Diana"). Hay pasos, los de los instrumentos de viento bailan, siguen la música, arengan al público que, de a poco, se anima a seguirlos y hace figuras con los brazos.
Arranca con "The Lazy Song", la playa está llena, el clima acompaña. Bruno tiene remera amarilla y sombrero; por momentos, juguetea con sus chicas, a lo Justin Bieber. "Le quiero cantar a una chica esta noche", dice. Ellas se dejan seducir, y le contestan con la clásica euforia. Antes improvisó unas palabras en castellano, casi a capella con un "Bésame, bésame, bésame" y un "te quiero mucho", y entre simpático y pícaro continúa con su show. Y así pasa por "Runaway Baby" y "Marry You" donde el ritmo se termina de trasladar del escenario al público.
Una bandera de Estados Unidos de fondo, un helicóptero que sobrevuela la playa y la Fiesta de la P (organizada por Personal) va llegando a su final. Mars y sus músicos van a hacer un repaso por su primer disco Doo-wops & hoolingans –por el cual, el hawaiano de 26 años obtuvo seis nominaciones a los premios Grammy de este año– en la hora que dura el recital. El pop se apodera lentamente del lugar.
Mars conquista a su público, el recital ya está terminando. Entonces, su tema preferido: "Grenade", una interesante fusión entre soul y electrónica. Para la despedida y para reencontrarse con su tono dulzón, una canción que podría ser banda sonora de cualquier película romántica: "Just The Way You Are". Mars presenta su banda, pide a la gente que cante con él y se retira. "My name is Bruno, I love you", dice antes de que su pequeño cuerpo, su voz suavizada por la brisa y su remera amarilla desaparezcan.
Una hora antes
La tarde está gris y pesada. Dárgelos junto con su banda sale a escena a conquistar al sol, que había decidido esconderse. Las amenazas de lluvia quedaron para la noche, la tarde es perfecta. Luego de una extensa gira con su último disco, A propósito, los Babasónicos tocan durante una hora en la calma playera marplatense. Todo empieza con "Tormento", en la que un Dárgelos relajado toma pista, y luego se mueve al compás de "Microdancing". Y así va pasando el recital sobre la base de clásicos, como "Irresponsables", "¿Y qué?", "Los calientes" y por temas del nuevo disco como "Flora y fauna", "Deshoras", "Muñeco de Haití" y ya para el final "Fiesta popular", que ilustra la escena y prepara la antesala para que todos terminen saltando con "Putita" y a la espera del no tan conocido como talentoso, Bruno Mars.




