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C. Tangana, el filósofo del rap: "Un 95% del mercado está dominado por música muy parecida"

El rapero español se presentará en el segundo día de Lollapalooza Argentina
El rapero español se presentará en el segundo día de Lollapalooza Argentina
Sebastián Chaves
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14 de marzo de 2019  • 18:20

"Lo mejor para saber cómo va a ser mi show, es ir y disfrutarlo ahí". C. Tangana no anda con vueltas y prefiere no perder tiempo contando cómo será su presentación en la nueva edición de Lollapalooza Argentina . En cambio, sí está dispuesto a hablar largo y tendido sobre su obra, su estética y la actualidad de la música urbana en el mundo. Es que, a sus 29 años, el rapero nacido en Madrid como Antón Álvarez Alfaro tiene bien en claro qué es lo que quiere.

"En España tengo fama de ser un vendido", se ríe cuando es consultado por qué decidió que su último disco de estudio lleve por título Avida Dollars (anagrama de Salvador Dalí con el que el escritor surrealista André Breton se burló del pintor). "Quise jugar con esa idea del artista 'que se vende' y cómo eso se ve en el cambio estructural y generacional que vive la música urbana de habla hispana hoy en día".

-Que es un cambio que vos viviste desde el comienzo...

-Sí, es una actualización que se vive también en Argentina. La música urbana pasó de estar en un segundo plano a ser lo mas importante que está pasando a nivel musical. Y acá, en España, había gente con miedo y reticencias, al principio se pensaba que se iba a manchar la cultura, que tenías que ser pobre para ser bueno. Pues a mí me trataban de vendido y era algo que estaba dentro de mi discurso y de mis canciones. Me parecía interesante vincular eso a la parte artística, uno de los mensajes que quiero mantener es ese, que no se trata sólo de la música que hago sino también cómo la hago, con quién colaboro, cómo me dirijo a los medios de comunicación, mi imagen... Esa es mi obra general, no sólo las canciones.

-¿Cómo vivís esta tensión entre la canción como obra de arte y como producto de masas que existe en la música popular?

-Pues bueno, yo creo que todo artista debe disfrutar de su creatividad y es su obligación convencer al mundo de que es bueno. Si te quedas en tu casa y no compartes tu punto de vista con el mundo... nunca lo vas a conseguir. Si tienes una idea, un concepto o algo que merece la pena ser compartido, le pido a los artistas que sean mensajeros, que militen sus ideas lo más lejos posible para que otros las puedan ver. Lo que puede influenciar a la gente de mis ideas y mi estética, lo voy a compartir. Estoy de ese lado, claramente. El artista tiene que ser profesional, es un oficio, y se trata de enriquecerlo también.

-¿Y qué sucede cuando entra en juego la exposición de la vida privada, cuánto de ese juego mediático se puede llegar a disfrutar?

-En inglés tienen el término "embrace", nosotros no tenemos una traducción exacta pero sería algo así como que tienes que abrazarlo, abrazarlo de una forma que lo aceptas, no tiene que resignarte ni sufrirlo sino hacerlo tuyo. En la parte artística soy un poco cabrón, me gusta el pique, hacer que la gente vea las cosas de una forma distinta, incomodar... eso es lo que yo practico. A veces te cansa, pero si eres un artista te tienes que entrenar.

-¿En cuánto te ayudó haber estudiado Filosofía para definir tu estética y tu concepto?

-Me ha servido muchas veces para reposicionarme como artista, pero va más allá de las canciones. Mis temas de rap son temas de rap, tendrán los matices de mi propiedad, pero no creo que la Filosofía me haya influido en la forma de escribir. Sí me ha sido muy útil en mi carrera en general, para tomar decisiones. Te da una perspectiva muy grande de cuestiones estéticas, de Historia del pensamiento, de cómo hemos llegado hasta aquí culturalmente. Yo soy la persona que canta las canciones, pero no soy solo eso, es importante entender que la poesía, pues, es poesía y la vida es la vida. Pero es verdad que estas retroalimentándote todo el rato y es difícil saber donde empieza una cosa y donde acaba la otra.

-Hoy el trap parece dominar todo lo que se refiere a la música urbana, y vos has sido muy crítico con esa homogeneización ¿por qué?

-Es que un 95% del mercado está dominado por música muy parecida, que sigue un mismo patrón, y luego hay gente que se sale e intenta hacer algo distinto. Es difícil comunciarte con la gente si no le das algo que ya conoce, ahí está la pelea. Sé que se puede hacer una escena más rica y tener elementos distintivos, intento jugar al despiste todo el rato, de aportar algo nuevo y mantenerme original. De todos modos, me gusta mucho de la música que se está haciendo ahora, es el momento de mi vida en el que más música urbana en mi idioma escucho. Antes escuchaba música latina o tradicional de cada sitio y también música antigua de aquí de España.

-Coescribiste muchas canciones de El mal querer, el disco con el que Rosalía se estableció defintivamente como artista global ¿cómo ves todo ese proceso en perspectiva?

-Sabía que iba a pasar desde el primer día que la escuché. Era cuestión de tiempo, de empuje y de que ella encontrase el camino. Lo que me parecía raro era que no haya pasado antes, que no estuviese todo el mundo pensando igual que yo. Esto sólo me confirma que no estaba loco, que lo que yo me imaginaba era verdad.

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