Callejeros, de cara al sol riojano
En un ambiente calmo, la banda realizó su segundo show tras la tragedia
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LA RIOJA (De nuestro corresponsal).- "Quiero morir de cara al sol", canta Callejeros y el sol riojano quema. Tanto, que la presentación de anteayer en esta ciudad, la segunda después del interregno por la tragedia de Cromagnon, tuvo que comenzar a las 18. El Estadio del Centro es un antiguo pozo, con piso de tierra, rodeado de tribunas. Allí, la sensación térmica supera los 40 grados. Mientras esperan a su banda, rockeros locales, de San Juan, Mendoza, Catamarca, Santiago del Estero, Córdoba y hasta de la provincia de Buenos Aires, aplauden y vivan a los bomberos. Ellos los refrescan por fuera.
"Poca venta, troesma", dice un vendedor de banderas y remeras en las afueras del estadio, mientras bebe abundante agua. El precio de la entrada era de 25 pesos. La policía calculó en 4 mil las personas que ingresaron al espectáculo.
Esta vez, el escenario no es ascético. Grandes telas rojas, con dibujos de cadenas y el logo identificatorio de la banda que lidera el Pato Fontanet, lo adornan. Más de 300 policías fueron afectados al operativo. Pero todo transcurrió sin incidentes. La venta de alcohol está prohibida hasta 200 metros a la redonda del lugar. Sin embargo, el mismo Fontanet bromea desde arriba: "Hay olor a alcohol. Encuentro varios borrachos conocidos". E insta a los chicos a que sólo tomen agua. En los quioscos la botellita de mineral cuesta dos pesos y la gaseosa, tres. Las pieles enrojecidas se multiplican. "Vamos a viajar ardidos", dicen unos sanjuaninos que, además, bailan, saltan y gritan. La tierra que se levanta seca las gargantas tanto como el calor.
El sonido tiene algunos problemas de acoples. Demasiada intensidad y pocos matices. Distinguir las letras de las canciones se torna difícil. No para los seguidores de Callejeros, que las conocen de memoria y se emocionan hasta las lágrimas con temas como "9 de julio" o "Noche fría".
Octavio tiene 13 años, llegó de Córdoba y baila al compás de su bastón blanco. "Vine porque me gustan", le dice a LA NACION. En otro sector de ese campo, Sindi Páez, también ciega, cuenta que llegó desde la pequeña Villa Unión, en el oeste riojano. Tiene 15 años y le gusta mucho el grupo porque "son recopados". Ha pasado más de una hora de espectáculo y varios rezagados siguen entrando. Se les quedó el colectivo en la ruta, hubo problemas para conseguir nafta... Mientras, los temas de los dos últimos discos de Callejeros, Rocanroles sin destino y Señales , siguen sonando con mucha fuerza. La noche le va ganando la partida al sol. El grupo integrado por Christián Torrejón en bajo, Eduardo Vázquez en batería, Elio Delgado en guitarra, Juan Carbone en saxo, Maximiliano Djerfy en guitarra y coros y Patricio "Pato" Santos Fontanet en voz, puede ver un escenario iluminado. Abajo, la policía comienza a moverse. Arriba, Pato, el líder del grupo, dice a las 19,40: "Me piden que terminemos aquí". Gran parte del público reprueba la obligación de terminar con luz diurna. "Esta bien que sea así. No se enojen. Todavía hay muchos fantasmas. Respetemos las decisiones", dice Pato. Además, agradece al intendente de La Rioja, Ricardo Quintela, que los recibió hace un mes y medio cuando "todos los políticos se cagaban para recibirnos". "El tipo entendió que somos laburantes", agregó. Y el final llegó calmo. Como habían cantado en un recinto donde todos los años se realiza la Fiesta Nacional de la Chaya y el saxofonista Carbone tiene familiares directos que viven en la provincia, tocaron una versión con aires de blues de la popular chaya "Llorando estoy", junto al folclorista Kike Alamo. Ahora sí, final para esta nueva prueba. Callejeros sólo volverá a tocar en 2007, en Cosquín Rock.
Con dolor
- LA RIOJA.- Daniel Yanni, padre de Bárbara y Darío, dos chicos que murieron en la tragedia de Cromagnon que costó la vida de 194 personas, estuvo en el recital de Callejeros. También había concurrido al que se hizo en la ciudad de Córdoba, el 21 de septiembre. Va junto a su hijo Ariel. No juzga la actitud de los padres que se oponen a las actuaciones de Callejeros -en La Rioja no hubo ninguna protesta-, porque "cada uno a su dolor lo siente como puede". Cree que la responsabilidad del grupo en la tragedia "es mínima", aunque deberá responder en la Justicia y cree que tienen mayor culpa quienes habilitaron el lugar. Con voz entrecortada, dice: "Vengo (al recital) a sentir algo con mis hijos".




