Cambiar para no aburrirse
Entrevista con el cantante boricua, que se presentará mañana en el Luna Park
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CARACAS (El Nacional).- Un día, en el mejor momento de su carrera, Ricky Martin decidió hacer una pausa para reordenar su vida. Viajó, de a ratos fue un ser anónimo, disfrutó de las cosas simples y, sobre todo, volvió a sentirse en paz con el artista que se doblegó ante el hombre de negocios. Ahora, de regreso al mundo del espectáculo, actuará mañana, en el Luna Park, para presentar "Life", su más reciente producción discográfica,
Antes de emprender la gira, Ricky Martin atiende el teléfono desde un hotel de Stuttgart. Dice que la jornada de trabajo había sido intensa: visitas a estaciones de televisión, a radios, entrevistas concedidas con tiempo cronometrado.
Entre risas, revela que el día anterior había almorzado en París y que la jornada siguiente lo hará en alguna otra ciudad europea. Así es la nueva vida de este puertorriqueño que el 24 de diciembre cumplirá 34 años. Vuelve a tomar la ruta de hace cinco años, pero de algo le han servido esos años retirado de los escenarios, un receso voluntario en el que descubrió sonidos y paisajes y, sobre todo, disfrutó de las cosas sencillas de la vida.
En el mejor momento de su carrera, cuando en los cinco continentes se tarareaba el estribillo de "Livin´ la vida loca", Ricky Martin decidió parar. Llegó a cansarse de su música; se aburrió de la exposición; riñó con su fama y fortuna; y, más aún, su trabajo se convirtió en una carga. Un día les dijo hasta luego a las 120 personas que lo acompañaban en el tour "Livin´ la vida loca". Se dejó crecer la barba, engordó algunos kilos y comenzó a disfrutar su existencia. Un día se encontró entre los bazares de Egipto y la India; otro, saboreando sin prisa una comida en Japón; y tiempo después, dejándose atrapar por el encanto brasileño. "¿Si me reconocían? Había gente que sí, pero dudaban por el aspecto que tenía."
-¿Qué busca ahora? ¿Qué necesita?
-Sentarme en el comedor de mi casa, conversar con mis hermanos y mis amigos, hablar de cosas simples; hechos que se te olvidan porque la euforia con la que vivimos hace que no tomemos en cuenta esos pequeños detalles. Me dejé llevar por las obsesiones, quería ser el mejor, el que vendía más discos, el que hacía más conciertos y la gira más larga. El artista se dejó seducir por el hombre de negocios.
Dice que se siente relajado, en calma, porque ha encontrado un balance bastante especial en su vida. ¿La razón? "Ya no tengo nada que demostrarle a nadie. Hago un disco y salgo de gira porque quiero y no porque tengo que hacerlo. Todo en mi vida es mucho más espontáneo, lo que no quiere decir que no imperen el orden y la disciplina. Ellos son mis aliados al momento de trabajar".
-¿Qué lo llevó a obsesionarse tanto con el trabajo? ¿Qué esperaba de usted?
-Me lo he preguntado mucho y no he encontrado la respuesta. Comencé a trabajar cuando tenía 12 años. La disciplina se convirtió en mi forma de vivir. No ser disciplinado se convertía en un error de vida. El que no lo era se iba de mi lado, el que no hacía las cosas como yo quería, también. Así trabajé en mis inicios, y lo sigo haciendo, pero de manera más relajada. Hoy escucho más, vivo sin tanta prisa, tengo el control absoluto de mi carrera. Cambié para no aburrirme de mí.
-¿En algún momento se molestó con la vida?
-No quiero que se me malinterprete. Necesitaba vacaciones, vivir de otra manera; bajarme de los escenarios, alejarme de los estudios, respirar otros aires. Volver a lo simple se convirtió en una necesidad para mí. Fue bueno no tener que usar despertador a la mañana, no respetar ningún itinerario de trabajo, caminar por calles y plazas como un desconocido; sentarme y ver la gente pasar delante de mí fue maravilloso.
-¿A partir de allí nació "Life"?
-Por supuesto. Además, "Life" me deja mostrarme como una persona preocupada por la unión de los mundos. Al menos a través de la música, de mi música, pretendo que nos enfoquemos en las similitudes y no en las diferencias.
-¿Qué sintió la primera vez que escuchó el disco? ¿Se siente satisfecho con el resultado?
-Desde un primer momento me sentí contento, porque en este disco estaba yo de la manera más honesta y sincera posible. Están plasmadas mis emociones, mis experiencias, mis viajes, todo lo que vi, todo lo que aprendí. Lo que soy hoy se llama "Life".
-¿Hoy qué es lo mejor de ser Ricky Martin?
-Definitivamente, la Fundación Ricky Martin, que fomenta una campaña de alerta contra el tráfico ilegal y el abuso sexual de niños. Trabajar con la fundación me da las mejores cosas que como ser humano pueda esperar.




