
Cecilia Bartoli y otro álbum insospechado
La mezzosoprano más destacada en la actualidad habla del disco que dedicó al repertorio de María Malibrán
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Más allá de las cuestiones estrictamente técnicas y musicales que, por cierto, son admirables, Cecilia Bartoli es, posiblemente, la cantante más venerada y singular de la actualidad. Después de haber aparecido, hace casi veinte años, con una voz privilegiada y un dominio técnico inaudito haciendo un repertorio que tenía a Mozart y a Rossini en su centro, la mezzosoprano romana fue avanzando en la consideración y en la admiración mundial, cultivando un tipo especial de música vocal que casi nadie tomaba en consideración o, a lo sumo, que sólo era asumido como un aspecto marginal o de color dentro de alguna carrera operística. Pero Cecilia ha logrado vender más de seis millones de compactos con álbumes tan insospechados como los que incluyen arias desconocidas de Vivaldi y otros dedicados a Gluck, a Salieri y a la ópera prohibida por el Vaticano en el siglo XVIII. Ahora, el toque de originalidad llega con María , un CD dedicado al repertorio de María Malibrán.
Desde Colonia, donde "el frío es terrible y no dan ganas de salir del hotel", Cecilia, que está llevando adelante una gira de conciertos, atiende a LA NACION con cordialidad y sencillez. La primera pregunta tiene que ver con el origen de la idea de este álbum. "Cuando comenzaba mi carrera, Christopher Reaburn, que era mi productor discográfico, me regaló un retrato de María Malibrán y me hizo notar que, como en mi propio caso, ella había comenzado su historia cantando Rossini y que provenía de una familia de músicos. Y comencé a estudiar e indagar sobre su vida y quedé completamente fascinada, porque no solamente fue una de las más grandes cantantes de ópera de la historia, sino una pionera de la causa de las mujeres, una iniciadora de la emancipación femenina. Desde entonces, además, me preocupé por buscar objetos y documentos relacionados con ella que me permitieron conocer la verdadera significación que ella tuvo en su tiempo". Y agrega: "La joya que aparece en mi brazo en la tapa del disco, perteneció a María Malibrán".
Cabe señalar que la Malibrán fue la más notable cantante de su tiempo, que era mezzosoprano, como la Bartoli, y que tuvo una vida tan corta como esplendorosa. Nació en París, en 1808, y fue la hija de Manuel García, el más grande tenor de su época, para quien, por ejemplo, Rossini escribió el papel de Almaviva, en El barbero de Sevilla . Bajo su rígido y tiránico magisterio, se formó María que, para su carrera, habría de tomar el apellido de su primer marido. Fue amiga de George Sand, la admiraban Liszt y Bellini y Chopin, y para ella escribieron, especialmente, los más importantes compositores europeos. A los 28 años, falleció como consecuencia de un accidente en Inglaterra.
Cecilia hace un resumen de lo que será esta temporada netamente "malibranesca". "Haremos unos cuarenta y cinco recitales, siempre con La Scintilla, el ensamble historicista que dirige Adam Fischer. En la única producción operística que haré en 2008, montaremos Clari , una ópera de Jacques Formenthal Halévy, que estrenó Malibrán, en París, en 1828. Hasta donde he podido averiguar, hace muchísimos años que no ha sido repuesta. Y el momento culminante, será el 24 de marzo, cuando se cumpla el bicentenario del nacimiento de María. En la Salle Pleyel, está prevista una maratón con música que hacía la Malibrán y en la que participarán Lang Lang y Maxim Vengerov."
Un repertorio inusual
Le preguntamos cómo abordó un repertorio tan poco habitual que incluye arias y canciones de Giovanni Pacini, Giuseppe Persiani, Lauro Rossi, el mismo García y hasta dos canciones de la Malibrán. "No es fácil, pero es apasionante. Trabajo con musicólogos y el estudio fue integral y lento. Ante todo no adapté la música a mi voz, sino que tratamos de comprender cómo cantaba Malibrán y qué buscaban en su voz los compositores que escribían para ella. Además, tratamos de retomar lo que era la tradición del canto en la era anterior al romanticismo. Por ejemplo, «Casta diva», que es una plegaria, fue pensada para Giuditta Pasta que era mezzosoprano. En la partitura original, que está en la Academia de Santa Cecilia, en Roma, las dinámicas van desde el piano al pianissimo y se indica que debe ser cantada a sotto voce . Pero María Callas y Joan Sutherland, que hicieron un trabajo notable para que se conociera el bel canto, la llevaron al mundo de las sopranos y le agregaron un toque heroico, muy influenciado por el verismo. Pero Bellini era un prerromántico y con esta concepción es que la llevé adelante."
En un DVD que acompaña al CD, Bartoli dice que ella imagina que para conocer bien a la Malibrán habría que escucharla en La sonámbula , la ópera de Bellini. Instalados en el terreno de las fantasías, le preguntamos qué cree que sería lo más apropiado para que ella le cantara a la Malibrán y que ésta, así, pudiera conocerla. Se ríe ampliamente y queda silenciosa. Después, un poco en inglés, otro en italiano y en un clarísimo castellano, responde: "No lo sé, no lo sé. Nunca pensé que yo pudiera cantar para ella, pero me parece que haría algo de Mozart. Lo amo muchísimo y lo he trabajado intensamente. Una ópera que me encanta es Così fan tutte . Si bien Malibrán hacía papeles trágicos, también participaba en comedias y cantaba canciones de amor. En Così , que para mí es una ópera fundamentalmente dramática, hay de todo. Yo he cantado los tres papeles femeninos y Dorabella, Fiordiligi y Despina son personajes completamente diferentes. Y de acuerdo con el estado de humor que pudiera tener ese día María Malibrán, elegiría el aria más apropiada." Expresiva y sin tapujos, sigue riéndose de su propia ocurrencia.
Los datos del CD
- María : Cecilia Bartoli. Sello: Decca. Obras de Giovanni Pacini, Giuseppe Persiani, Félix Mendelssohn, Manuel García, Vicenzo Bellini, Johann Nepomuk Hummel, María Malibrán, Giovanni Pacini, Jacques Fromental Halévy y Lauro Rossi. Ensamble La Scintilla. Director: Adam Fischer.




