
El fascinante mundo del Mono Fontana
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Presentación de Cribas , de Juan Carlos "Mono" Fontana, en teclados y producción sonora. Con videotape , de Bill Viola. En el Teatro Presidente Alvear. Próximo show: el viernes 27, a las 22, en Virasoro Bar, Guatamela 4328.
Nuestra opinión: excelente
La presentación de Cribas, en el teatro Alvear, fue una acabada muestra del genio creativo de Juan Carlos "Mono" Fontana. Logró plasmar de manera inequívoca que su música es imagen. Un trabajo de artesano en el sonido ambiente y una sencillez propia de un vanguardismo espontáneo en la composición pianística, fue tocada de un tirón, sin cortes; apenas unos separadores dieron la sensación de una vuelta de hoja.
La idea musical de Cribas tuvo la inocencia de los niños y la fuerza de los arcángeles; basada sobre un motivo melódico que se reitera a modo de amanecer, el artista preparó así el camino para lo que viene. Sonoridad y mensaje; misterio y belleza. Dos características fundamentales de este trabajo que resultó fascinante.
La obra mostró, además, que posee sólidez estructural y fortaleza en el concepto. Por un lado, la música tiene una forma de suite; íntima y serena, aunque en algún lado parece esconderse cierta agitación; en cuanto, al concepto, es monolítica y podría afirmarse que el resultado fue, precisamente, la música convertida en imagen.
Hay un tono de relato que desde el comienzo pareció subirse a las imágenes del videotape del realizador norteamericano Bill Viola. Una fusión que le dio a la melodía una fuerza inusitada y que sirvió de trampolín a ese intenso mundo melódico que guarda Fontana en su interior.
Comenzó con "Tu asistente" y continuó con "La culpa no se lava contra la piedra", dos músicas en las que se lo ve resueltamente alejado de todo ornamento sin que por ello Cribas se convierta en un camino áspero; por el contrario, las piezas, como "Tarde, de tu lado" y "Comienza a llamarlo" proponen un melodismo despojado con el que llega más profundamente al mundo emocional.
Si existen los milagros puede ser que este sea uno, pues la idea de una música de vanguardia sentida en el plano emocional no es frecuente y eso es que lo básicamente se siente. Una música soñada, pensada, compuesta para sentirse
El segundo tramo se inició con "Miro una estrella" introducida por ese motivo que se convirtió en un referencia concreta. Luego "Manto de negro" con una de las imágenes más impactantes. Unos perros avanzan amenazadores hacia la cámara. Las imágenes borrosas parecen enfatizar el peligro y la música se vuelve vehículo de esa violencia y del hombre sin escapatoria.
Además del teclado, la música de Fontana tiene sonidos del ambiente, como voces, risas, el ruido de la calle, alguien que canta en un idioma irreconocible y metrónomos que parecen marcar el camino, le dan una clara espacialidad a la propuesta.
En este trabajo, el artista propuso salirse del lugar de músico que interpreta para volcarse hacia el de músico que pinta; el ambiente es el lienzo; la melodía es el trazo.
Una de las expresiones de mayor potencia creativa que tiene la escena local. Propuesta sin vacilaciones, que tiene como nudo argumental las vivencias interiores.
Fontana exhibe una inspiración desprejuiciada de la cual surge una música interesante, lejana y cercana.






