Catupecu Machu se renueva
Entre mañana y el domingo cerrarán su gira Madera Microchip en el Maipo; Cosquín Rock, un disco nuevo y otro de Fernando Ruiz Díaz con Lisandro Aristimuño están en el horizonte de la banda
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"Siento la energía como la sentía cuando estábamos por grabar el primer disco de Catupecu", dice visiblemente excitado Fernando Ruiz Díaz y remata: "Pero eso un poco también me enoja, porque no me gusta mucho volver a un lugar en el que ya estuve". En estos veinte años de travesía extrema, lo mejor de Catupecu Machu han sido sus contradicciones y sus constantes cambios de rumbo. Y por estos días su situación no es una excepción.
Mientras preparan una grand finale en dos partes para la gira Madera-Microchip, con tres conciertos en el teatro Maipo entre mañana y el domingo, y con una suerte de residencia en las tres jornadas del próximo Cosquín Rock en febrero, la banda arma las maquetas de un nuevo álbum que sus integrantes no dudan en definir como "más guitarrero" y "el comienzo de una nueva etapa", después de una trilogía formada por los tres álbumes sin la participación de Gabriel Ruiz Díaz.

Pero como en Catupecu Machu nada es esquemático ni mucho menos rígido, al mismo tiempo Fernando, cantante y líder del grupo, graba un disco junto a Lisandro Aristimuño que bien podría ser el yin y el yang hecho canción, mientras Macabre, director musical y hermano espiritual de los Ruiz Díaz, explora la posibilidad de lanzar un servicio de música en streaming. "Giremos la copa al revés, que suceda lo menos pensado", cantan en "Danza de los secretos" y parecen llevar esos versos tatuados en la piel.
"Desde que empezamos con Catupecu el juego siempre estuvo presente", se excusa Fernando y el último juego del grupo es este espectáculo Madera-Microchip, que revisita canciones de todas las épocas fusionando instrumentos acústicos con tabletas de última generación. "Este formato nos pone en una situación de exigencia que a nosotros siempre nos resulta excitante, como si fuera la primera vez que agarrás un instrumento -suma Macabre-. Porque de repente estamos sentados, los instrumentos son diferentes a los habituales, la técnica es completamente distinta y eso te pone en una situación de jaque constante. Jugar con esas cosas, redefinir las canciones, que el show tenga una trama..., todo eso nos hace experimentar cosas nuevas."
Los cuatro Catupecu (Ruiz Díaz, Macabre, Sebastián Cáceres y Agustín Rocino) coinciden en que esta experiencia que comenzó casi tres años atrás les hizo aprender mucho como banda. "Nos hizo crecer, porque nos hizo jugar con otros instrumentos. No hay equipos ni guitarras eléctricas ni bajos, y hay que manejar otro tipo de matices e intensidades. Obviamente acá no está la energía del Marshall con la Gibson Les Paul y la batería, pero por más que sea un formato electroacústico, la energía y la intensidad del grupo están muy presentes", asegura Cáceres.
Macabre: -En lo personal, lo que me pareció alucinante de la experimentación es que pudimos descontracturar un poco todo lo que está relacionado con la electrónica, que a veces se vuelve muy rígida y por ahí utiliza las mismas secuencias. Poder controlar eso en tiempo real y hacer más orgánico todo hasta que se convierta en una especie de zapada es algo muy interesante.
Rocino: -Y nos mantiene en riesgo constantemente.
-¿Y esa experimentación se coló de una u otra forma en la composición del nuevo material?
Macabre: -Sí, por supuesto. "El grito después", el tema que le dio el nombre al box set por los veinte años de la banda, salió de un ensayo de Madera-Microchip.
Ruiz Díaz: -Y ahora también salieron un montón de temas en estos ensayos que van a ir a parar al disco nuevo. Uno se llama "Mírame a lo lejos". Yo creo que con El mezcal y la cobra cerramos una trilogía y este que viene está muy compacto, con mucha música, con cierta complejidad de fondo heredera de Madera-Microchip, pero con un tono muy eléctrico. No me quiero arriesgar a decir mucho, pero tiene como una vuelta a la guitarra y mucha ausencia de otras cosas. En cierto punto hay un silencio que lo siento como una maduración, que permite que se escuchen todos los instrumentos más claros. Creo que está surgiendo un disco muy representativo de la época actual de Catupecu.
-¿Cuánto los influyó en esto la relación amistosa y musical que mantuvieron en este último tiempo con Lisandro Aristimuño?
Ruiz Díaz: -Con Lisandro, como él dijo cuando presentamos esta gira con una canción suya ["Para vestirte hoy", incluida en el box set aniversario por los 20 años de la banda], el tema es que somos fans uno del otro. Porque evidentemente los artistas nos cruzamos y nos vamos pegando como abrojos espirituales.
Macabre: -La relación con Lisandro se dio de la manera en que se deben dar las uniones artísticas, de forma natural y orgánica. Fernando lo conoció en un show de Diego Frenkel, se hicieron amigos, después él se hizo admirador de su música y viceversa, después lo conocimos nosotros, nos volvimos admiradores de él, de ahí surgió la idea de hacer una canción suya que terminó en un disco en el que Lisandro participó, y después un videoclip y así. Hoy por hoy hay uniones artísticas hechas por las compañías discográficas en las que por ahí los músicos ni se conocen.
Ruiz Díaz: -El otro día tocamos con él en su casa para su cumpleaños y unos días antes había estado yo solo con él en su estudio, grabamos unas acústicas e iniciamos lo que va a ser un disco de los dos. Salieron unas cosas maravillosas. Yo pienso que los músicos cuando estamos sincerados con nuestro arte estamos conectados con la fuente del asunto.
Yendo del Maipo a Cosquín
Este fin de semana, Catupecu Machu despedirá el año con un triplete de shows en el teatro Maipo, pero lo que iba a ser la despedida de la gira Madera-Microchip debió desdoblarse tras el anuncio de que llevarán su espectáculo intimista al festival de rock más grande del país. Durante los tres días del Cosquín Rock 2016, a las 19, la banda actuará en una carpa para 3000 personas acondicionada especialmente para emular las condiciones de un teatro en medio de las sierras cordobesas. "Es una locura que nos hayan propuesto hacer esto, pero tiene que ver con lo que es Catupecu."
Catupecu Machu
Madera-Microchip
Teatro Maipo, Esmeralda 443
Funciones, viernes, sábado y domingo, a las 21.
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