Jake Bugg: "Que me comparen con Bob Dylan no está nada mal, ¿no?"
El joven músico inglés llegará por primera vez al país con su segundo álbum, Shangri La
1 minuto de lectura'
SANTIAGO.- Jake Bugg luce como un joven inglés de los 60. Lleva el peinado de Brian Jones, fuma más de lo que habla y hasta parece verse en blanco y negro en el hotel Hyatt de Santiago de Chile, en medio de otros músicos jóvenes. Así como la aparición de Oasis, en los 90, remitió directo a la música de los Beatles, lo que hace Bugg se conecta con Dylan, con el blues y con el folk de Johnny Cash.
-¿Cuáles son los músicos que más te influyeron?
-Mi mayor influencia son los grandes guitarristas, con Jimi Hendrix a la cabeza. También Bob Dylan, Neil Young y mucho blues. Amo el blues, man. Son House, Robert Johnson, Skip James? Escucho música desde muy chico, pero para mí todo cambió cuando empecé a tocar la guitarra y a interesarme por sus exponentes.
-Tu historia suena similar a la de los bluseros ingleses de los 60. ¿Cómo llegaste al blues de tan joven?
-El blues no es una música que se escuchaba en mi casa y no había nadie en la familia que tuviera discos de blues para pasarme, así que lo tuve que descubrir solo. Y creo que fue en la radio donde escuché por primera vez un blues. Lo que sí recuerdo claramente fue cuando descubrí a Son House, fue una revelación.
-El blues que te gusta, el de preguerra, el rural, es acerca del sufrimiento de los esclavos, de los hombres negros que trabajaban en las plantaciones de algodón. ¿Cómo te conectaste con ese sentimiento?
Simplemente dejé que penetrara en mi corazón. Empecé por tocarlo en la guitarra, lo fui incorporando y ahora está adherido a mi piel con naturalidad. No tengo que pasar por el sufrimiento que ellos vivieron, pero sí puedo comprenderlo e intentar hacer música desde ese lugar.
-A veces, los periodistas, abusamos de las comparaciones. ¿Cómo te tomó la comparación con Bob Dylan? ¿Te asustó?
-No es una mala comparación, ¿no? Pero hay que tener cuidado con ese tipo de comparaciones, pueden marearte y asustarte. Bob Dylan es Bob Dylan. ¡Vamos!
Resumiste muy bien de qué se trata la música en una entrevista reciente. "De hacer discos", dijiste. Es una buena postura ante la aparente crisis del negocio del disco. ¿Cierto?
-Es que crecí con esto de la crisis de la industria, pero a mí me vino a ver un tipo a mi ciudad (Nottingham), le gustó lo que hacía y me propuso grabar un álbum. Así se hacía antes y así seguirá siendo, más allá de otras posibilidades que pueda haber.
-Tu primer disco fue muy exitoso en Gran Bretaña y te permitió salir al mundo. ¿Te produjo algún impacto emocional?
-Me fue muy bien y logré cosas que no esperaba con esas canciones, pero lo más importante es que me permitió grabar un segundo disco. Es fantástico todo lo que sucedió y es increíble salir de gira y descubrir lugares que van más allá de Nottingham o Londres.
-EnShangri La, tu segundo álbum, trabajaste con el productor Rick Rubin, un peso pesado que produjo a Metallica, Black Sabbath, Johnny Cash? ¿Cómo te fue con él?
Es un tipo muy cool, muy relajado y es muy sencillo trabajar con él. Es un gran músico. Hablamos mucho de música, no sólo de la mía, y nos entendimos enseguida.
-¿Notás un crecimiento en este disco?
Definitivamente. El primero marcaba la primera vez de muchas cosas para mí y ya con éste me sentí más seguro, además de la tranquilidad que transmite un productor como Rubin. Quise hacer algo distinto, ir en otra dirección y creo que lo logré. De eso se tratan los discos, de buscar una identidad pero sin repetirse álbum tras álbum. El primero suena desprolijo, el segundo suena más a un álbum, tiene identidad.
-¿Qué había para hacer en Nottingham cuando eras adolescente?
-No mucho. Pasar tiempo con amigos, jugar al fútbol y tocar la guitarra.
-Hablando de guitarras, ya tenés una colección, ¿no? [A Chile llegó con más de 10]. Leí la historia de la Stratocaster que compraste en Austin.
Es del 66, la misma que usaba Hendrix. ¡Es hermosa! El tipo de la casa de música enseguida me preguntó si la pagaba en efectivo o en tarjeta, como cargándome y ya sabés lo que pasó, hoy es mi mejor amiga.




