
Jazz con sonido contundente
1 minuto de lectura'
Presentación del Peyceré Trío, con Hernán Jacinto en teclados, Carlos Madariaga en bajo eléctrico y Sebastián Peyceré en batería. En La Revuelta.
Nuestra opinión: Bueno
Música hecha con el puño cerrado. Así sonó el trío del baterista Sebastián Peyceré en una noche sin mucho ajuste, pero inspirada. Un grupo que tiene un sonido recio, sin medias tintas y al que le gusta tomar riesgos.
El combo con Hernán Jacinto en teclados y Carlos Madariaga en bajo eléctrico dio la sensación de un enorme potencial, aunque dejó en evidencia que necesita más trabajo, en especial para la consolidación de climas y fluidez en los arreglos. No así en las intervenciones solistas, donde lució muy solvente.
La propuesta termina por depender de si aparece o no esa noche el duende, y, efectivamente, apareció y generó ideas sobre el escenario, aunque con poca claridad, es decir, la historia no sonó del todo ordenada . El trío tiene un alto nivel técnico y si bien el baterista se dedicó a defender a través de una sección rítmica creativa -por momentos con vehemencia- el show, Jacinto fue quien realizó la contribución más clara en cuanto a ideas. En algunos casos, utilizó los recursos del teclado en busca de desarrollar un estilo guitarrístico apoyándose en las coincidencias sonoras con sound sintetizado de Pat Metheny.
El pilar rítmico
Aunque se movieron libremente, el combo mostró que Madariaga es el pilar rítmico. Un bajista solvente que transmite una serena seguridad, ideal para las noches donde la conexión entre los músicos no es permanente. Su trabajo se percibe como un camino pleno de señales que evitan los desvaríos musicales.
La versión de "Caravan" es idéntica a la que hace el trío de Remus, del que Jacinto también forma parte, aunque, claro, este joven músico trasladó a una concepción guitarrística su discurso y evitó la mera copia.
El trío suena cómodo en la fusión del jazz con elementos del funk e incluso del rock. Por ejemplo, en "Footprints", de Wayne Shorter, el combo consiguió una soltura dada por un hard bop con valor agregado: el mensaje moderno. Y en este asunto es Jacinto el que aporta cierta renovación en su forma de interpretar que salva al grupo de ser otro exponente del jazz fusión de los años ochenta.
"Sleeping at the Bell" vuelve al trío hiperexpresivo. La melodía queda algo atrás, pues la sección rítmica se ajusta en un groove potente, con perfiles propios que tanto Peyceré como Jacinto colorean alrededor del motivo principal. Madariaga, impertérrito, es la necesaria brújula del combo.
Los solos de Jacinto muestran, en principio, a un músico inquieto en tiempos de expansión. Su forma de tocar es muy sincopada, y aunque parece identificarse con grupos potentes, muestra también una gentil sensibilidad; con una cuota importante de lirismo consigue desarrollar diferentes climas para cada contexto. Un artesano de las atmósferas melódicas.
Al lado de él, la fuerza de Peyceré en los tambores representa un contraste interesante. Rapidez, vértigo y capacidad de improvisación son algunos de los sellos que lleva este baterista. Su estilo tiene influencias variadas que van desde Tony Williams hacia el mundo de la fusión -por ejemplo, Billy Cobham parece ser otra de sus referencias-. Bateristas invasivos que requieren músicos con carácter.
El trío recurre a su gran nivel técnico como carta de presentación. Aunque los tres son talentosos, el show tuvo algunos altibajos en la forma de los arreglos.
Es en la variedad de propuestas donde el género se fortalece y el Peyceré Trío contribuye a su consolidación.
1
2Se reprograma MasterChef: por el debut de Gran Hermano, el reality de cocina cambia de horario
3Salvador, el thriller español de Netflix de 8 episodios que es un boom internacional y que está entre lo más visto de la plataforma
- 4
En fotos: de la gran noche de Guillermo Francella al apoyo incondicional de sus hijos Yoyi y Nicolás



