Murió la soprano alemana Marta Mödl

Cantó en el Teatro Colón en dos oportunidades, en los años 60
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23 de diciembre de 2001  

Aunque, curiosamente, no se han recibido cables internacionales, se confirmó que murió en Alemania, a los 91 años, la célebre soprano Marta Mödl, una de las últimas grandes cantantes wagnerianas del siglo XX, conocida en Buenos Aires en 1960 y 1963 en el escenario del Teatro Colón.

Nacida en Nüremberg el 22 de marzo de 1912, Mödl estudió canto y música en su ciudad natal, debutó en 1942 en "Hänsel y Gretel", de Humperdinck, en el teatro de Remscheid, para luego, encuadrada en la voz de mezzosoprano, quedar vinculada al Teatro de la Opera de Düsseldorf, donde cumplió destacada actuación encarnando a personajes como Eboli, en "Don Carlo", de Verdi; Dorabella, en "Cosi fan tutte", de Mozart, y María, en "Wozzeck", de Alban Berg.

La amplitud de su registro, su potencia y sus condiciones de actriz fueron las virtudes expuestas en una formidable interpretación de "Lady Macbeth", en 1949, en Berlín, con tanto éxito y trascendencia que al poco tiempo se transformó en una soprano dramática de primer nivel, ideal para las heroínas wagnerianas.

Por esa razón fue contratada en Bayreuth, en 1951, para encarnar a Brunilda, Kundry, Siglinda y Waltrauta hasta 1967, así como por la Opera de Viena para la Leonora de "Fidelio", de Beethoven.

Su vinculación con el Metropolitan, de Nueva York; el Covent Garden, de Londres, y otros escenarios europeos la mantuvo activa durante un largo período, al punto de que su nombre se incluye de modo ineludible cada vez que se enumera a las más notables wagnerianas del siglo pasado. Marta Mödl está incluida en el selecto conjunto integrado por Lotte Lehmann, Frida Leider, Astrid Varnay, Kirsten Flagstad, Marta Fuchs, Birgitt Nilssen e Hildegard Behrens.

En Buenos Aires

El público de Buenos Aires nunca pudo apreciar en plenitud vocal a la gran artista alemana, en razón de que su primera visita se concretó en 1960, cuando integró los elencos del tradicional y olvidado abono alemán en "TannhŠuser" y "La Walkyria", de Richard Wagner, junto a Gre Brouwenstijn, Hans Beirer, Hans Hotter, Otto von Rohr, Angel Mattiello y Víctor De Narké.

Ahí lució su poderoso registro grave y sus condiciones interpretativas, pero su voz ya no conservaba el brillo de otras épocas. Sin embargo, estaban intactas su sugestión y su personalidad. Cuando retornó, provocó una de los acontecimientos más relevantes del Colón al asumir el rol de la condesa en "La dama de pique", de Tchaikovsky, dirigida por Marek Janowski. Alcanzó la cima por la enjundia de su creación, que ha quedado como modelo insuperado hasta ahora, relegando en la consideración general, con un personaje casi episódico, a figuras tan jerarquizadas como Ludmilla Andrew, Nicolai Smotchevsky y Lajos Miller.

Marta Mödl dejó una buena cantidad de registros discográficos que certifican la grandeza de su voz en el territorio de Wagner, entre las que se destacan la antológica versión de la Tetralogía completa, en 1953, tomada en vivo en La Scala de Milán (fue una Brunilda de lujo), dirigida por Wilhelm Furtwängler.

También encarnó a Kundry en "Parsifal", que se ofreció en el Festival Bayreuth 1951, con la batuta de Hans Knappertsbusch, acaso uno de los más autorizados traductores del imponente fresco musical sagrado.

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