Un fogón en la Luna
La banda indie dará esta noche un gran paso con su primera actuación en el Luna Park
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El año pasado Onda Vaga llevó su fogón sonoro y espiritual al mismísimo monte Fuji, de Japón, donde fueron recibidos con algarabía por el público local en uno de los festivales de música más importantes del planeta, compartiendo cartel con Radiohead, Jack White, Noel Gallagher y The Stone Roses, entre muchos otros. Incluso la revista Billboard destacó que "el grupo argentino Onda Vaga fue el inesperado éxito de la fiesta", en un artículo escrito por el periodista Rob Schwartz, quien además concluyó: "Su energía fue tan contagiosa que en el escenario The Gypsy Avalon se vieron surfistas por primera vez en la historia". ¿Un cuento japonés? Nada de eso; este año, el tercer álbum de la banda se editó en el país del sol naciente antes que en la Argentina y llegó al puesto número uno del ranking de world music de la filial japonesa de Tower Records.
Después de esto, ¿se puede llegar aún más lejos? Sí, a la Luna. Esta noche, a las 21, Onda Vaga se presentará por primera vez en el Luna Park, con la excusa de la reciente edición de su nuevo disco, Magma elemental , y con la firme intención de celebrar el pasado, el presente y el futuro de una joven banda que es toda una rareza en la escena local, tanto por su ascenso vertiginoso e independiente como por su música y sus admiradores, que van desde Fito Páez y Palo Pandolfo a Manu Chao y Moreno Veloso (el hijo de Caetano suele incluir en su repertorio una de sus canciones, "Mambeado").
"Este show es una síntesis muy generosa del pasado y del buen presente del grupo -señala Tomás Gaggero, guitarrista de este quinteto sin líder supremo, en el que todos cantan-. Y también es una manera de mirar hacia el futuro, porque dejamos atrás toda la primera etapa de la banda, del fogón y esa cosa espiritual, y ahora por ahí estamos en otro momento y la propuesta sigue siento tanto o más interesante."
-Pero "el espíritu fogón" parece mantenerse en ciertos aspectos.
Nacho Rodríguez: -Eso es porque nosotros funcionamos así. El fogón está siempre, en cómo nos presentamos entre nosotros las canciones nuevas o cuando tenemos que tomar una decisión: nos ponemos en ronda vemos qué queremos. Siempre buscamos un acuerdo grupal y eso se sigue manteniendo, incluso en el escenario, en la composición de las canciones, en la forma de trabajar en el estudio. El espíritu del fogón está en eso de la ronda. Por ahí ahora grabamos con mejores micrófonos, pero en la forma de laburar siempre está, sigue siendo lo mismo desde que empezamos.
La banda que nació hace poco más de seis años en un fogón de Cabo Polonio, sin más expectativas que las de cantarles a sus amigos con el corazón, creció y ahora va por todo, confirmando aquello que de vagos, solo tienen el nombre.
-Después del Luna, ¿se imaginan en el futuro haciendo un estadio?
Rodríguez: -Sí, estaría bueno por eso mismo que pasa cuando tocamos, que se amplifica la energía. Y cuantos más seamos bailando, más fuerte esa energía va a ser. Tampoco lo vemos como una ambición, pero me lo puedo imaginar como algo muy lindo.
-Tanto ustedes como varios músicos de su generación con quienes comparten escena buscaron replantear algunas actitudes del rock, ¿por qué?
Rodríguez: -El rock cambió mucho y yo ya no sé qué es rock. Nosotros hacemos música, hacemos algo más grande que el rock.
Gaggero: -A nosotros nos gusta el rock, pero quedarnos en eso sería acotarnos, no nos permitiría hacer otra cosa.
Rodríguez: -En algún punto, a veces nos parecemos a los Ramones. Esas cosas están ahí, pero también somos Violeta Parra y está todo bien. Me encantan los dos y nosotros mezclamos eso. Lo importante es la música, no cómo se viste la canción.
Germán Cohen: -Ni cómo se viste el músico.
Rodríguez: -Sí, lamentablemente a veces pasa eso, pero no es lo importante.
Con una mirada fresca y desprejuiciada, Onda Vaga irrumpió en el under local con canciones de sensibilidad acústica, que en cierto punto reformulaban el folklore latinoamericano cruzado por el rock y que unía a Babasónicos con Manu Chao sin importar el qué dirán. De allí que cuando sus conciertos comenzaron a llenarse y sus canciones a sonar en las radios, fueron blanco de más de un dardo furioso y rockero.
"El prejuicio está siempre, cualquier persona que salga a la calle va a ser prejuzgada y mucho más si se trata de gente que sale en los medios como nosotros", arriesga Gaggero, que también integra el grupo Mikel Mike. "Mucha gente prejuzga porque no escucha la música y sólo ven la foto y dicen que somos unos giles y, en realidad, solo tenemos cara de giles... Ja, ja. No sé, juzgar a la gente por su cara o por su ropa...
Rodríguez: -El prejuicio es una barrera, una pared de juicio que no te permite llegar a lo esencial, ¿no? Y es tan viejo como la mente.
La banda -que se completa con Marcelo Blanco y Marcos Orellana- contó en su última producción con la participación de Adrián Dárgelos, Pablo Dacal y Moreno Veloso, confirmando la búsqueda de un nuevo estadio en su obra. "Teníamos la intención de meterle una profundidad distinta a este disco -dice Rodríguez-. Queríamos trabajar el sonido más plásticamente, en el sentido de que a veces las cosas suenan lo más puro posible y en este caso por ahí queríamos jugar un poco más, meter algo más loco, pero no explícitamente, sino cosas que se van descubriendo a medida que escuchás el disco.
Gaggero: -Hay algunas cosas electrónicas, no es lo que prevalece, pero está ahí. Hay como licencias que nos tomamos, que no son tan naturales de la banda.
Rodríguez: -Queríamos algo nuevo desde el sonido sin dejar la instrumentación de Onda Vaga.
Pablo Dacal
"Onda Vaga representa el corazón libre y la fuerza del amor en nuestra generación. En un mundo artificioso, mercantil y profesional, Onda Vaga hizo de la espontaneidad una estética, y de la curiosidad un camino posible, que aún con su trazo grueso determina un mapa rítmico y estilístico mucho mas interesante que el rock latino o el tango electrónico. En su desparpajo y algarabía laten las mejores tradiciones celebrantes del continente, en su nombre se ríe el hombre moderno en plena juventud y esa convicción a pesar del absurdo cotidiano hace de ellos la más hermosa verdad. Están fuera del tiempo, en un reciente pasado dislocado o marcando los trazos de un futuro probable, abriendo las puertas por las que entraremos en las espléndidas ciudades".
Palo Pandolfo
"Un día, en el teatro San Martín, se me acercaron unos pibes y me dieron su CD recién editado. Como todo lo que me dan, lo llevé a casa y lo escuché; en este caso también estaba mi mujer, Vero, y nos dijimos: "Che, ¡está bueno ! Cantan lindo y con buenos coros. Las canciones frescas y despojadas, con pocos elementos bien usados, ritmo amable, una tapa con Bruce Lee en una peña flamenca (!). Y eso de "cántale a la Luna y al Sol, cántale a los amigos con el corazón..." Era Fuerte y caliente, de Onda Vaga. Al poco tiempo empezó a surgir Onda Vaga por todos lados y ahí nomás estalló. Me parece que tienen un swing tremendo y minimalista".

- Tomás Gaggero
Voz y guitarra. Es integrante también del grupo Michael Mike y tiene un dúo con Marcelo Blanco llamado Tronco. - Nacho Rodríguez
Voz y guitarra. Ex miembro de Doris, participa de varios proyectos: Nacho y los Caracoles y Los Campos Magnéticos, entre otros. - Germán Cohen
Voz y trombón. Integrante de Satélite Kingston y Flor de Mambo. Creó las fiestas Bubamara y acaba de grabar un disco solista. - Marcelo Blanco
Voz y guitarra. Ex integrante de Doris. Junto a Gaggero, forma el dúo Tronco. - Marcos Orellana
Voz y cajón peruano. Forma parte de Michael Mike, grupo en el que toca los sintetizadores y el bajo.




