
Un recital de 23 canciones en francés y español
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Aunque le cambien el nombre según el auspiciante que patrocine ese hermano madrileño del Luna Park, todos -en particular los taxistas- lo llaman el Palacio de los Deportes. Con localidades agotadas se presentó allí Aznavour el pasado martes en un recital de 23 canciones, sin bis, a pesar de la clemencia del público. "Es algo que aprendí de Edith Piaf. Una vez que me retiro del escenario, no regreso." La dulce voz de Katia Aznavour, en los coros, se acercó al proscenio al promediar el recital para ese diálogo musical con su padre que es "Je Voyage".
En un recital bilingüe francés/español, hubo constantes referencias al poeta y coplista de la Generación del 27, Rafael de León. No faltaron los clásicos del cantante: "Venecia sin ti", "Je m'voyais déjà", "La Boheme" y "Emmenez moi", "Les Plaisirs demodes", "Mes Emmerdes" e incluso una versión del "Ave María". Claro está que el clímax llega cuando suenan los primeros acordes de esa balada que es imposible que no lleve a quien la escucha a la sonrisa de Julia Roberts: "She", ese tema de los setenta que alcanzó gran popularidad a partir de la versión de Elvis Costello para la película Notting Hill. De traje negro y tiradores de color rojo al final del recital, acompañado de una imponente pantalla de LED, se mueve al son del swing.
Aznavour se toma su tiempo para compartir con su público anécdotas de su carrera. "Me dijeron que no podía cantar, pero aquí estoy", recuerda con una sonrisa ante el abucheo del público a ese ser imaginario a quien por suerte Aznavour no le hizo caso.
Charles Aznavour
Teatro Gran Rex, Corrientes 857
El 9 de marzo, a las 21





