
Varnay fue una gran cantante wagneriana
Vivió y actuó en Buenos Aires
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El lunes, en Munich, donde residía, falleció la legendaria soprano Astrid Varnay, nacida en Estocolmo el 25 de marzo de 1918, hija de padres cantantes húngaros (su madre, María Javor, cantó en Buenos Aires, al parecer en el viejo Teatro Nuevo) y nada menos que la Reina de la Noche en el estreno argentino de "La flauta mágica" de Mozart, en cuyo elenco también figuró su padre, el tenor Alexander Varnay. Este episodio confirma que la niña Astrid vivió en Buenos Aires mucho antes de su consagración como figura del repertorio de Wagner.
Sus primeros años los pasó en Oslo, donde tuvo contacto con Kirsten Flagstad. En 1921, la familia se trasladó a Buenos Aires y luego a Nueva York, donde falleció su padre. Allí inició Varnay sus estudios musicales orientados al piano, pero desde 1936, también al canto, con clases de su madre y luego del prestigioso Hermann Weigert, con quien se casó en 1944.
Sus primeros papeles fueron en la Met, escenario que por una enfermedad de Lohte Lehmann la hizo debutar como Sieglinde en 1941, con tal éxito que en seis días reemplazó a Helen Traubel como Brunilda, trasformándose en estrella wagneriana con tan sólo 23 años de edad. De ahí que el Teatro Colón la contrató en 1947 para sumarse a Svanholm, Lorenz, Janssen, Cavelti, List, Kindermann y Bampton, además de destacadas figuras nacionales, en los elencos de la versión integral de "El anillo del Nibelungo", con la batuta de Erich Kleiber.
Fue en esa ocasión cuando el público local pudo apreciar los quilates de una voz voluminosa, cálida por su color oscuro, y exuberante en la forma de expresión, virtudes que se sumaban a una personalidad temperamental, enaltecida con buenos recursos de actriz. Si bien su estilo de canto no alcanzó la dimensión de Kirsten Flagstad ni las virtudes vocales de Birgit Nilsson, conforma junto con ellas y con Martha Módl el cuarteto más relevante del repertorio alemán del siglo pasado. A lo largo de su carrera cantó diecisiete roles wagnerianos. En 1956, Varnay se trasladó a Europa, donde actuó en los principales escenarios. A partir de 1996, se dedicó a la enseñanza.




