Neologismos, una bocha
En 14 años, el lunfardo creció en más de 1700 palabras
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Se sabe, una bocha no siempre es una bocha: también puede tratarse de una gran cantidad. Según el caso, un rólex puede ser un reloj lujoso de cualquier marca; y a veces el verbo tocar debería entenderse como retirarse precipitadamente. No para la Real Academia Española, claro. Son cosas del lunfardo.
"La palabra piquetero se ha puesto de moda a todo nivel. Conozco un grupo de chicos que los domingos cortan una calle de San Telmo y hacen piquetes culturales: tocan tangos", relata el periodista Marcelo Oliveri, que publicó este año el Novísimo diccionario lunfardo, junto con José Gobello, creador y presidente de la Academia Porteña del Lunfardo.
Oliveri explica que el tango, el rock y la cumbia se dan la mano, porque los tres nacieron en sitios marginales. "Todo género que irrumpe en el mercado, primero genera polémicas, rechazos, y termina conquistando al común de la sociedad. El tango y el rock terminaron en el Colón; la cumbia, no, pero ya se instaló en boliches de Recoleta y Punta del Este", concluye el autor de, además, Diccionario de la crisis (2002) y, también en colaboración con Gobello, Tangueces y lunfardismos del rock argentino (2001) y Tangueces y lunfardismos de la cumbia villera (2003).
¿De dónde salen estas nuevas palabras? Los especialistas aseguran que resulta difícil rastrear el origen de muchos términos, pero que -durante los últimos años- la mayoría surgió de los medios de comunicación, de la crisis económica (corralito, cacerolazo, piquetero), del rock y de la llamada cumbia villera.
No hay que tenerle jabón
Todo indica que el lunfardo está más vivo que nunca. A la Academia Porteña del Lunfardo, día tras día, llegan estudiantes de literatura y también lingüistas, de nuestro país y del exterior, para estudiar el habla popular de Buenos Aires. Es que por estas latitudes el idioma se agranda sin pausa. "Tardamos tres años en concluir el Novísimo diccionario lunfardo y mientras tanto ya surgieron nuevas palabras. Anoche, en vez de contar ovejitas, estuve contando las palabras que se incorporaron con respecto al diccionario de 1990. El número que había en el primero era de 3590 palabras, en éste hay 5301 términos", sigue Oliveri, además, miembro de número de la Academia.
El Nuevo diccionario lunfardo apareció en 1990 y fue el primer estudio exhaustivo que se realizaba sobre el lunfardo. Pero todo empezó en 1954, cuando el gran estudioso del lunfardo era diputado y, por imposición del bloque, le tocó presentar un proyecto de ley: la reforma de la propiedad intelectual. Tras el discurso, recibió las felicitaciones de Cátulo Castillo. Rápido de reflejos, Gobello le pidió un teatro para dar una conferencia sobre el lunfardo. "Me facilitó el Cervantes, y lo llenamos con alguna trampita: hicimos correr la bola de que venía Perón."
Los diccionarios más usuales dicen que el lunfardo era la jerga de los delincuentes de Buenos Aires, que luego se popularizó. Pero Gobello cuenta que, hace cuarenta años, los medios gráficos solían publicar algunos lunfardismos con su respectiva etimología. El coleccionaba esas palabras y se interesaba por conocer el origen de cada una. Su madre, genovesa, lo sacaba de dudas, y así Gobello fue descubriendo que ese repertorio de voces llegó con la inmigración a fines del siglo XIX y comienzos del XX.
"Me propuse sacar el lunfardo de la jurisdicción criminalística, policial, y pasarlo a la lingüística. En La Boca había un señor de apellido Pietroberri que tenía un diccionario de lunfardo; me dio un trabajo bárbaro que me lo prestara. Poco a poco, fui juntando elementos y publiqué Lunfardía (1953)."
Ya en nuestros días, Oliveri apacigua: "No hay que tenerle miedo al lunfardo, porque todos lo hablamos a diario. No es una jerga del bajo fondo, y muchas veces una modelo o un conductor televisivo emplean más palabras en lunfardo que cualquier pibe de barrio".
Aunque algunos términos caigan en desuso, siempre surgen muchos más. A veces resucitan con otro significado: arbolito, en sus orígenes, hacía referencia a quien recibía juego clandestino en el hipódromo. El idioma crece sin pausa, y por eso los estudiosos del habla de Buenos Aires están a full.
Para memorizar
- Algunos términos, definidos:
Hechiso. Elaborado domésticamente.
Roqui. Puñetazo, trompada.
Sanjorge. Libra esterlina, en alusión a la imagen que lleva acuñada.
Vamos los pibes. Arenga masculina; brote eufórico generado por un exceso de testosterona.
Yompa. Forma vésrica irregular del cast. pabellón.






