
Nina Kunzendorf: "Alemania era un país destruido con gente destruida"
Una de las protagonistas de Ave Fénix habla del retrato que pinta su film: una nación en busca de su identidad tras el horror nazi
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En Ave Fénix, la nueva película de Christian Petzold actualmente en cartel, el cineasta alemán vuelve a examinar las marcas de la historia en su país natal. Luego de Barbara (2012), donde la acción se desarrollaba en la antigua Alemania del Este, Petzold se traslada a la Segunda Guerra Mundial: "Esta película transcurre exactamente después del fin de la guerra, en junio de 1945 y no en los años 50, como la mayoría de los films de posguerra", confirma una de sus protagonistas, Nina Kunzendorf. La actriz estuvo en la Argentina acompañando su proyección en la ceremonia inaugural de la última edición de Pantalla Pinamar, y allí conversó con la nacion sobre las características centrales de un film que, considera, resume: "La búsqueda de una identidad, que es lo más importante en Ave Fénix, y cómo esa idea se extiende a todo un país".
-Dentro del cine alemán muchas historias refieren a la Segunda Guerra Mundial, ¿qué distingue en particular a esta película?
-Lo especial es que existen muchas películas que tratan sobre la guerra y el Holocausto, pero casi no se ha filmado sobre lo que sucedió después de la guerra. Alemania era un país destruido, con gente destruida y que volvía de los campos de concentración mutilada, herida? la situación económica era un desastre. Ave Fénix trata sobre la Segunda Guerra Mundial, pero, particularmente, sobre sus inmediatas consecuencias.
-¿Por qué cree que Christian Petzold se ha convertido en toda una referencia del cine alemán contemporáneo?
-Una de las habilidades de Petzold es lograr que historias especiales, o muy alemanas, sean comprensibles y accesibles para un público internacional. Asimismo, tiene el talento de crear un espacio y una base muy firme sin ser intimidante, incluso te saca el miedo durante la actuación, y eso brinda un amplio campo para trabajar tu personaje.
En Ave Fénix, ganadora del premio Fipresci en San Sebastián, Kunzendorf compone a Lene, una empleada de una agencia judía y amiga de Nelly (rol central, a cargo de Nina Hoss) desde antes de la guerra. Nelly ha vuelto del campo de concentración de Auschwitz con la cara destrozada y una cirugía le permite recuperar, aunque con diferente aspecto, su rostro. Pese a las advertencias de Lene, Nelly emprende la búsqueda de su marido Johnny, quien la cree muerta. De las siete películas realizadas para la pantalla grande por Petzold (la mayor parte conocidas aquí gracias al Instituto Goethe), en cinco de ellas el protagónico corrió por cuenta de Nina Hoss, no sólo una extraordinaria intérprete sino también su actriz fetiche. Kunzendorf añade: "Trabajar con Nina Hoss fue formidable porque con sólo mirarla a los ojos te ayuda a desarrollar tu personaje. Sinceramente me sentí como invitada a una familia, porque Petzold tiene la costumbre de trabajar con un equipo muy estable. Eso permitió que no me sintiera una extraña".
-¿Hay alguna escena que le demandó más trabajo?
-Lo más difícil fue cuando tuve que hablarle fuerte a Nelly, cuando tuve que imponerme a ella. Hay una escena en la que ella quiere salir a la calle y yo le digo que no puede, y en otra me cuenta su historia y Lene debe imponerse otra vez. Eso fue difícil, porque mi personaje mantiene una tranquilidad, una quietud, y era abrirle la puerta a otro registro.
-¿Ave Fénix es el último guión que Petzold firmó con el gran cineasta y teórico Harun Farocki? ¿Llegó Farocki a participar en forma directa antes de su muerte?
-Farocki murió poco después del rodaje de la película. Él ya estaba enfermo y la mayor parte de la película la escribió Petzold, aunque en contacto y coordinación con él. Fue un gran estudioso del cine y lamentablemente no pude conocerlo, porque nunca pisó el set de filmación.
Basada en la novela Le retour des cendres (El regreso de las cenizas), del francés Hubert Monteilhet, empero, Kunzendorf dice: "El guión se aleja bastante de la novela original, a la que sólo toma como punto de partida", y también toma distancia de las reflexiones teóricas que buscan puntos de contacto con Vértigo, de Hitchcock, o el cine de Fassbinder. Hace dos años, este cronista entrevistó a Christian Petzold en Berlín cuando Ave Fénix era aún un proyecto, al que definió de manera simple: "Un thriller sobre una mujer que sobrevive a la destrucción de la Segunda Guerra y se enamora del hombre equivocado".
Para Nina Kunzendorf, la gran incógnita era otra. "Cómo iba a tomar la gente una historia de amor que tiene como trasfondo el Holocausto", recuerda.






