Jazz, swing, blues, folctrónica y sonidos cubanos. Por Jorge Patiño
1 minuto de lectura'
- Varios artistas
New Orleans
Putumayo
Nueva Orleans es el crisol de la cultura estadounidense. Por allí pasaron los ingleses, los franceses, los africanos y, en menor medida, los españoles. Al mezclarse todo, quedaron la cocina creole, calles con nombres en varios idiomas y, sobre todo, el jazz. New Orleans incluye jazz, blues y swing en sus formas más tradicionales y en registros de diferentes épocas [desde Tin “Roof Blues” grabada por Louis Armstrong en 1966, hasta “Give It Up”, de 2004, grabada por Dr. Michael White”]. Aquí no encanta tanto la novedad, sino el grado de conservación del estilo, las buenas interpretaciones y una selección de temas acertada.
- Alejo Aponte
Latonera
Beat Records
En algún momento tendrá que dejarse de decir “folclor urbano”, porque, como van las cosas, el folclor abandonará pronto al campo. Latonera, el nuevo trabajo del colombiano Alejo Aponte es un paso más hacia la urbanización del folclor e incluso, reafirma que en el país se puede empezar a hablar de una corriente “folctrónica” como se le ha llamado a la música de Jorge Drexler. No es la fiesta de Sidestepper ni la calma de Sismo, sino algo que está en el medio. En Latonera predominan los tambores y los sonidos negros, pero hay unos toques de jazz puestos por el bajo y los vientos, así como algo de scratch y programaciones. Los coros no suenan tan raizales pero, finalmente, de eso se trata, de jóvenes citadinos haciendo música.
- Habana Express
De Prado a Manrique
MTM
Los músicos de Habana Express caminan sobre una borrosa línea fronteriza en la que a veces se encuentran [¿o se funden?] el jazz latino, la salsa y el son cubano. De Prado a Manrique sirve para recordar que en la música no hay absolutos y que, mientras las cosas funcionen, no hace falta perder el tiempo con etiquetas. Esto se puede bailar, pero también se puede escuchar. El multi instrumentista Maikel Blanco está al frente de un trabajo bien hecho, pero que, definitvamente, marca un punto aparte dentro de la competitiva escena de la música cubana. Los músicos son tan buenos como muchos otros cubanos. Algunos experimentos dentro del trabajo, como el coqueteo con el rap en “Maikel y Juanita”, son más afortunados que otros, como la versión caribeña de “Yesterday”, que sobra en medio de un material que, sin ser excepcional, tiene suficientes méritos para sostenerse por sí solo.
- 1
El regreso de Torrente: el personaje machista y homofóbico al que algunos ven “simpático” y que una porción del electorado votaría para presidente
2Mariano Iúdica escupió a un conductor durante una entrevista
3La historia de amor jamás contada de Andrea del Boca y Gerardo Sofovich: “¿Si estamos enamorados? Ojalá"
4En fotos: así fue el cumpleaños de la China Suárez en un yate con Mauro Icardi




