
Palacios se viste de Cortázar
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Esta semana presenta un doble desafío para la coproducción argentino-española "Diario para un cuento". Luego de debutar mañana en la competencia oficial del festival de Mar del Plata representando a nuestro país, pasado mañana se incorpora a la cartelera de estrenos para iniciar su carrera comercial. Dos motivos suficientes para que su protagonista, Germán Palacios, viva estos días con cierta expectativa.
Es que el personaje que aquí le tocó interpretar significó un reto en más de un sentido. En principio, cuando se definió la fecha de rodaje -en junio del año último-, tuvo que optar entre esta película o la que le proponía hacer Héctor Babenco -en la que finalmente tuvo una breve intervención-. Pero decidió filmar a las órdenes de Jana Bokova, porque "la idea de desarrollar un protagónico, sumada a las posibilidades de un guión diferente y con ciertas dificultades, era tentadora".
A Palacios, Cortázar se le hace cuento
Germán Palacios se metió en la piel de Elías, el incipiente escritor en torno del cual gira esta versión libre de "Diario para un cuento", relato de Julio Cortázar claramente autobiográfico que la cineasta checa Jana Bokova convirtió en guión junto con Leslie Megahey y Gualberto Ferrari.
Al igual que el autor de "Rayuela", este personaje se gana la vida en el Buenos Aires de los años 50 trabajando para prostitutas como traductor de las cartas de clientes y amantes extranjeros. Y, aunque se enamora de una de ellas, cuando otra de aquellas mujeres aparece muerta, el temor a verse involucrado en el asesinato, lo impulsa a alejarse de aquel ambiente y, en consecuencia, de su amada. Muchos años después, instalado en París y ya consagrado como escritor, publicará la historia de ese amor que nunca pudo olvidar.
Filmada durante siete semanas en escenarios porteños -con un presupuesto aproximado de dos millones de dólares-, esta coproducción, que se estrena pasado mañana, reúne en su elenco a la actriz española Silke, Héctor Alterio, Inés Estévez, Ingrid Pelicori y Enrique Pinti, además de contar con participaciones especiales de Nancy Dupláa y Rodolfo Mederos, también creador de la música original del film.
Según cuenta Germán Palacios, recrear a Elías y filmar este largometraje resultó "una experiencia muy enriquecedora". Pero también admite que en el camino no todas fueron rosas. Antes y durante el rodaje conversó mucho con Jana Bokova sobre el trabajo por realizar, hecho que hoy agradece aun cuando la charla a veces se haya tornado discusión.
"Siempre se había escuchado hablar de ´Diario...´ como la película de Cortázar, y esto me daba pavura. Me parecía que esa asociación directa limitaba el trabajo -recuerda el actor-. Lo interesante del cuento de Cortázar es la reflexión acerca de la tarea de escribir y esa sensación de lo que él vivió, pero tamizada por tantos años de diferencia que hacen que no se sepa si lo que recuerda es verdad o ficción. Por eso insistí en despegar de Cortázar y lograr que Elías tuviera vida propia, para que se universalizara el conflicto. Porque, si no, íbamos a quedar a mitad de camino en algo que no es estrictamente biográfico. Fue una discusión ardua y finalmente Jana (Bokova), en la medida en que fuimos avanzando en el trabajo, se fue mostrando más dúctil en la idea de que este personaje tuviera vuelo propio."
En la búsqueda del detalle
En otras ocasiones las diferencias de criterio pasaron por "ciertos toques de modernidad que se iban un poco del contexto temporal" en que transcurre la acción. Y el protagonista volvía a la carga. "En una escena tenía que usar anteojos negros -recuerda Palacios- y tuve una discusión grande con Jana. ´Así parezco Nicolas Cage en ´Leaving Las Vegas´, le dije. Porque no me da lo mismo interpretar una cosa que otra. Esa idea suya romántica y moderna no era muy descabellada, en el sentido de darle un aire a la película. El asunto era que no chocara con la época".
Lo concreto es que a fuerza de acciones y reacciones, actor y directora fueron imaginando cada detalle de Elías. "Inventamos una historia puntual: quiénes fueron sus padres, qué hacía, cuándo había llegado a Buenos Aires, en qué otros lugares había vivido, y así fuimos universalizando el conflicto de este personaje, ya que cuanto más se creyera en su historia, más homenajearíamos al mismo Cortázar", comenta Palacios, seguro de que tanto chisporroteo dio sus frutos. "Tengo mucho respeto por los directores -señala-, no trabajo solo sino con ellos. Pero soy un actor creativo, tengo opinión sobre lo que hago y me parece válido decir "no", con argumentos, cuando algo no me termina de cerrar, porque me desgarra hacer lo que no siento o no me gusta. Trabajo en favor de la propuesta. Y, finalmente, lo que prima es el resultado".
En ese sentido Palacios se da por satisfecho. Para él "Diario para un cuento" es, después de todo, una buena imagen de su creadora, una checa que reside en Inglaterra, pero que también vivió en Estados Unidos y en Francia y pasó ya varias veces por la Argentina -aquí filmó en 1985 "Tango mío", un notable documental exhibido en Mar del Plata en una edición del festival "La mujer y el cine"-. "Es una película de climas, nostálgica, donde ella intenta transmitir su enamoramiento del tango y de Buenos Aires. También es extraña, en cierto sentido es documental, porque recrea una historia que tiene que ver con una época, con nuestro pasado", concluye el actor.
No al festival
"La situación que atraviesa el cine argentino es desgastante y lamentable. Pero en definitiva habla de algo más general: la crisis que vive el país, que es social y en la que la cultura no importa. Es ridículo plantear un festival de cine si no se filman películas, y si bien puede ser importante para el país, ¿qué sentido tiene mantenerlo a un costo tan alto como el de una cinematografía paralizada?", se pregunta Germán Palacios.
Tampoco deja de reconocer que la participación de "Diario para un cuento" en Mar del Plata le produjo sentimientos encontrados. "Es difícil disfrutar de algo así en medio del clima que vive el cine nacional", comenta.
El actor, que había sido convocado por Eliseo Subiela para protagonizar un film impulsado por el presidente Menem en torno a la figura de Francisco Solano López -proyecto finalmente abortado-, considera que la actitud de las entidades del cine de ir a Mar del Plata resultó "inevitable, ya que le están quitando al cine los fondos que le pertenecen. La medida de fuerza es incuestionable, así como la postura de que el presupuesto del festival, por más austero que sea, es dinero que debería ir a parar a la actividad cinematográfica".





