Palermo, declarado el barrio del jazz
Se harán recitales todos los días
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En las próximas semanas, la Secretaría de Turismo declarará a Palermo "El barrio del jazz en Buenos Aires". Seguramente, en un sencillo acto, como todo lo que rodea al género en esta ciudad, se pondrá en marcha una campaña dirigida a promocionar la actividad nocturna que tiene la barriada, copada desde hace tiempo por la música que amó Louis Armstrong.
Una sencilla mirada sobre el mapa de ese barrio demostró dos cosas. Por un lado, hay más bares con música en vivo por metro cuadrado que en ningún otro lugar de la ciudad; por el otro, el jazz está presente en más de la mitad de los escenarios, en algunos hasta seis veces por semana; en otros, los más, al menos un día se escucha música sincopada.
Los lugares que aparecen en primera fila para este lanzamiento son Thelonious, Las Cortaderas, el Casual Bar, Virasoro, Jazz & Blues, No Avestruz, Te Mataré Ramírez, Beckett, El Gorriti y Niceto. En sus fronteras se destacan dos locales: Notorious, hacia Barrio Norte, y La Revuelta, hacia Belgrano.
Ahora bien, ¿qué sucede con el jazz? El género ha tenido desde hace algunos años un fuerte impulso que, más que resurgimiento, se podría definir como un advenimiento, ya que si bien Buenos Aires tiene una clara tradición jazzística, quizá la más fuerte de América latina, lo que sucede en la actualidad no tiene precedente.
Lugares, músicos y discos se convirtieron en una troika inseparable que mantiene un permanente interés en un auditorio cada vez mayor y que muestra una evidente adhesión por las nuevas formas jazzísticas que están apareciendo en Buenos Aires y que hablan, por fin, de una identidad local.
En efecto, una de las claves del exitoso tránsito que está teniendo el género en el gusto del público es, precisamente, el aporte en la música de influencias locales que, lejos de causar rechazo, cuentan con el beneplácito de los diferentes auditorios.
Es evidente que el jazz hizo pie en Palermo, a tal punto que el nuevo centro cultural Artilaria, en Niceto Vega y Scalabrini Ortiz, tiene talleres sobre "Aproximación al jazz", es decir, el tema está en la atmósfera palermitana.
Si bien no se conocen los alcances del lanzamiento de "Palermo, barrio del jazz", tiene que ver con una política de promoción a largo plazo de la zona.
En verdad, tal como hay barrios identificados con el tango, como Boedo o Pompeya, la zona que también tiene "secos y enfermos" a muchos será declarada de interés turístico y promovida a través de distintas campañas que llevan, gratamente, la música nacida en Nueva Orleáns.
El plan de promoción, del que muchos de los clubes aún no están enterados, tendrá un mapa de la zona de los bares con una ajustada programación que tendrá jazz en vivo de lunes a lunes, es decir, sin excusas para aquellos que disponen de poco tiempo libre.
La política cambiaria
En tiempos en que la política cambiaria resulta favorable para el turismo desde el exterior, desarrollar un barrio con una actividad nocturna constante y que cuente con el interés adicional de un género musical querido, en teoría, por el turismo del Primer Mundo, parece una interesante propuesta que llevará como resultado adicional una mayor difusión del jazz -que es una de las expresiones más acabadas en términos musicales-, junto con un mayor acceso a los escenarios por parte de los músicos, una necesidad sine qua nonpara cualquier artista.
Así como Vila Madalena, en el barrio de Pinheiros, en San Pablo, es el lugar de la bohemia, los clubes y la música, Palermo apunta a quedarse con ese lugar en la Reina del Plata, donde uno podrá ir de club en club caminando, mientras se deleita con el excelente jazz que suena cada noche, bajo las estrellas de Buenos Aires.





