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Fieles a su estirpe de tipos comunes que hacen canciones (habitual en la familia de la americana clásica, a la que supieron acoplarse), Pearl Jam se ríe de la mística secreta del rock y quiere desnudarse. Para eso expone sus logros y miserias en Twenty, documental retrospectivo dirigido por Cameron Crowe. Y para eso también edita su banda de sonido, integrada por un disco en vivo que refleja todas las etapas y los estados de ánimo del grupo, y un compilado de rarezas que da vuelta el último arcón y no deja nada guardado. La placa en directo combina performances especialmente inspiradas (una "Alive" cruda, de antes de que Ten, su debut de 1991, viera la luz; "Just Breathe" en Saturday Night Live, el año pasado) con documentos de discutible calidad sonora pero alta relevancia histórica ("Garden" en Zurich, 1992). El rejunte de grabaciones encontradas, en tanto, puede mostrar un rasgueo unplugged con la letra sanateada que no llegó a canción ("Acoustic #1") o un mitad chiste, mitad cover de Alice in Chains ("It Ain’t Like That"), pero también ofrece "Bu$hleaguer", un lado B berreado sobre un escenario de Bahamas, con lo que redondean así un atractivo ciclo de exhibición brutal para voyeurs caracterizados.
Por Diego Mancusi





