El emotivo mensaje de Nicolás Vázquez, con video retro incluido, para su hermano Santiago

En el día que su hermano hubiese cumplido 31 años, Nicolás Vázquez compartió un video retro junto a él
En el día que su hermano hubiese cumplido 31 años, Nicolás Vázquez compartió un video retro junto a él Crédito: Instagram
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1 de abril de 2020  • 00:53

Este martes Santiago Vázquez hubiese cumplido 31 años . Por eso, para recordarlo, su hermano Nicolás decidió compartir con sus seguidores una experiencia que los tuvo a los dos como protagonistas y que da cuenta de la estrecha relación que existía entre ellos.

Esta vez, para homenajearlo, Vázquez decidió subir a su cuenta de Instagram un texto escrito por Santiago y lo acompañó con un viejo video que refleja lo que el joven puso en palabras.

"Hace poco, encontré este texto que escribió mi hermano, y yo tengo el VHS", escribió a modo de encabezado. Luego, sí, compartió el texto: "Mi querido hermano: Cuando yo era chico, era buenísimo en las competencias de resistencia del colegio, tenía un entrenador que me apodaba como 'el genio', me hacía correr con pibes más grandes, porque a los de mi edad les sacaba casi una cancha de diferencia".

"Un día él nos llevó a los mejores del colegio a un torneo de resistencia intercolegial, él creía que yo podía ganar.Y claro, mi hermano también lo creía. Nico me vino a ver ese día para acompañarme, la diferencia es que 'acompañar' para Nico significó hablar con mis compañeros, decirles que me cuiden, que nadie me toque mientras corra, hacerme masajes en las piernas y ejercicios para calentarlas, contarme historias de gente que ante lo imposible hizo historia, hablar con mis profesores sobre la carrera y cómo tener que encararla para ganar", continúa el escrito.

"Cuando llegó el momento, eran 60 pibes formados para salir y yo. La carrera fue terrible, nosotros eramos de un colegio chico, de pocos alumnos y no estábamos preparados para este tipo de competencia con arena, barro, médanos y pasto. Cuando vi que era imposible ganar me esforcé y di más de lo que podía para entrar entre los primeros. Cuando estaba llegando a la meta y faltaban unos 200 metros, escucho al lado mío una voz: '¡Dale, Forrest, que queda poco! ¡Dale!'", sigue.

"Era Nico, que estaba corriendo al lado mío, y que había pasado la cinta que estaba como valla, para poder ayudarme porque yo no podía mas. Una organizadora empezó a gritarle que salga de ahí, que solamente los participantes podían estar ahí. Los otros papás empezaron a decirle lo mismo para que salga. Entonces, Nico salió del otro lado de la cinta y empezó a correr conmigo hasta la llegada. Salí noveno, pero eso ya no importaba, me preocupaba más mi hermano, que lo habían agarrado para hablar y explicarle que eso no se podía hacer -recuerda Santiago en su escrito-. Cuando me subo al micro para irnos, mi entrenador me dice: 'Tuviste mucha suerte Vázquez de que no te descalifiquen, fue una locura eso'. Yo desestimé y dije 'no es para tanto" y el contestó: 'En mis 20 años de entrenador, nunca vi un antecedente así, así que sí, tuviste suerte, Vázquez, de que no te descalifiquen". Nico había cambiado las cosas, por mí", finaliza.

Luego del texto, Nico le dejó un mensaje a su hermano: "Te amo, San. ¡Siempre juntos!".

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Mi querido hermano: Cuando yo era chico, era buenísimo en las competencias de resistencia del colegio, tenía un entrenador que me apodaba como "el genio", me hacía correr con pibes más grandes, porque a los de mi edad les sacaba casi una cancha de diferencia. Un día él nos llevó a los mejores del colegio a un torneo de resistencia intercolegial, él creía que yo podía ganar.y claro, mi hermano también lo creía. Nico me vino a ver ese día para acompañarme, la diferencia es que "acompañar" para Nico significó hablar con mis compañeros, decirles que me cuiden, que nadie me toque mientras corra, hacerme masajes en las piernas y ejercicios para calentarlas, contarme historias de gente que ante lo imposible hizo historia, hablar con mis profesores sobre la carrera y como tener que encararla para ganar. Cuando llegó el momento, eran 60 pibes formados para salir y yo. La carrera fue terrible, nosotros eramos de un colegio chico, de pocos alumnos y no estábamos preparados para este tipo de competencia con arena, barro, médanos y pasto. Cuando vi que era imposible ganar me esforcé y di más de lo que podía para entrar entre los primeros. Cuando estaba llegando a la meta y faltaban unos 200 metros, escucho al lado mío una voz: "Dale Forrest que queda poco, dale!" Era Nico que estaba corriendo al lado mío, y que había pasado la cinta que estaba como valla, para poder ayudarme porque yo no podía mas, una organizadora empezó a gritarle que salga de ahí, que solamente los participantes podían estar ahí, los otros papás empezaron a decirle lo mismo para que salga, entonces Nico salió del otro lado de la cinta y empezó a correr conmigo hasta la llegada. Salí noveno, pero eso ya no importaba, me preocupaba más mi hermano que lo habían agarrado para hablar y explicarle que eso no se podía hacer. Cuando me subo al micro para irnos, mi entrenador me dice: "Tuviste mucha suerte Vazquez de que no te descalifiquen, fue una locura eso" Yo desestimé y dije "no es para tanto" y el contestó: "en mis 20 años de entrenador, nunca vi un antecedente así, asique sí, tuviste suerte Vazquez, de que no te descalifiquen" Nico había cambiado las cosas, por mí. (Te amo San. Siempre juntos![R])

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