El hermano de Kate Middleton cuenta cómo sus perros lo sacaron de la depresión

James y sus perros (Ella, Inca, Luna, Zulu y Mabel), claves en su recuperación. “Muchos me preguntan si me habría deprimido si no hubiera sido objeto del escrutinio público derivado de mi relación con la familia real. La respuesta es, creo, que me habría deprimido igual”.
James y sus perros (Ella, Inca, Luna, Zulu y Mabel), claves en su recuperación. “Muchos me preguntan si me habría deprimido si no hubiera sido objeto del escrutinio público derivado de mi relación con la familia real. La respuesta es, creo, que me habría deprimido igual”. Fuente: HOLA
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22 de enero de 2019  • 16:35

Es un hombre feliz y enamorado. Pero no siempre ha sido así. Este fin de semana, James Middleton (31) hizo público, a través de una carta en el Daily Mail, el calvario personal que sufrió en los últimos años, un infierno con nombre propio: depresión. Todo comenzó a finales de 2016, cuando sintió los primeros indicios. "No es sólo tristeza. Es una enfermedad, un cáncer de la mente", explica. "No es un sentimiento, sino la ausencia de sentimientos. Existís sin un propósito o dirección. No podía sentir alegría, entusiasmo o ilusión, sólo ansiedad (…). También me sentía incomprendido, un completo fracaso... Sentía que me estaba volviendo loco (…). Sé que tengo una vida privilegiada, pero eso no me hizo inmune a la depresión" . En su carta, dice que no podía compartir su situación, ni siquiera con su familia ni sus amigos. En diciembre de 2017, tras un año de sufrir la depresión en silencio, dijo "basta". Reunió a sus perros y, sin decirle nada a nadie, se refugió en el distrito de los Lagos, del Reino Unido, para "silenciar el ruido en mi cabeza". Allí tomó la decisión de recurrir a ayuda profesional. James empezó a ir a terapia y a abrirse con sus seres queridos, que lo apoyaron. Todo eso le permitió sobrellevar la depresión y otras dos enfermedades que padece desde hace años: dislexia y trastorno por déficit de atención. Sin embargo, no significa que esté curado. "Siento que, aunque nunca he dicho que esté curado, ahora entiendo la enfermedad y que, con ayuda profesional, desarrollé estrategias para sobrellevarla".

Los duques de Cambridge y su perro Lupo, también de raza cocker spaniel, en un posado familiar.
Los duques de Cambridge y su perro Lupo, también de raza cocker spaniel, en un posado familiar. Fuente: HOLA

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