Kevin Hart habló sobre su grave accidente: "Dios me dijo que parara y me sentara"

Kevin Hart y su familia
Kevin Hart y su familia Crédito: GROSBY GROUP
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31 de octubre de 2019  • 11:51

Kevin Hart ha vuelto a nacer. Al menos así lo considera él mismo después del grave accidente automovilístico que sufrió el pasado 1 de septiembre y por el que tuvo que ser operado de urgencia de las graves lesiones en la espalda. El actor, de 40 años, ha compartido un video en su cuenta de Instagram en el que documenta el largo proceso de recuperación que ha experimentado después de que su auto se cayera por una zanja mientras viajaba junto a una pareja de amigos. "Básicamente, te das cuenta de que tú no tienes el control. No importa cuánto creas que sí lo tienes, no es así", comienza el actor el video mientras se reproducen imágenes del vehículo totalmente destrozado. "Al final del día, todo puede terminar".

El video, grabado durante varias semanas, muestra a las enfermeras del hospital ayudando a Hart a ponerse de pie y a moverse por primera vez con la ayuda de un andador. Unos primeros pasos que suceden a intensas sesiones de fisioterapia y a largos entrenamientos en el gimnasio o en la piscina de la casa del actor. "Cuando Dios habla, tenés que escucharlo", reflexiona. "Lo juro, la vida es divertida. Algunas de las cosas más locas que te suceden en la vida terminan siendo las que más necesitás. Y en este caso, honestamente, siento que Dios básicamente me dijo que parara y me sentara. Cuando te movés demasiado rápido, a veces no podés ver las cosas. Después de mi accidente veo las cosas de manera diferente, veo la vida desde una perspectiva completamente nueva", continúa.

Según el informe divulgado por la patrulla de carreteras del estado de California, el domingo 1 de septiembre, Kevin Hart viajaba en su Plymouth Barracuda de 1970 - un poderoso automóvil antiguo- junto a una pareja de amigos. El auto iba por la autopista Mulholland, en el condado de Los Ángeles (California, EE UU) cuando el conductor, identificado como Jared Black, perdió el control del vehículo, se salió de la cuneta y cayó a una zanja. Black, de 28 años, y la tercera pasajera, su prometida, la modelo de fitness Rebecca Broxterman, quedaron atrapados dentro del auto. Hart consiguió salir del mismo y acudió en busca de ayuda para rescatarlos. Posteriormente, los dos hombres fueron hospitalizados con graves heridas en la espalda mientras que la mujer salió prácticamente ilesa. "Mi aprecio por la vida está por las nubes", agrega el cómico en el video de dos minutos publicado en sus redes sociales. "No des por sentado el hoy porque nadie te promete que haya un mañana", sentencia.

Hart también muestra momentos familiares junto con su esposa, Eniko Parrish, su hija Heaven, de 14 años, y sus hijos Hendrix, de 11, y Kenzo Kash, de 23 meses. "Estoy agradecido por mi familia y amigos. Estoy agradecido por las personas que simplemente viajan conmigo y están conmigo. A mis fans, estoy agradecido por todo su amor y su apoyo. Más importante aún, estoy agradecido por Dios y por la vida. Por simplemente seguir estando aquí", expresó el intérprete.

Al final del video se ve cómo los médicos recomiendan al actor a que se tome un año sabático para recuperarse por completo, algo que Hart parece aceptar con paciencia. "Sea lo que sea, no voy a faltar el respeto al tiempo. No tengo prisa. Estoy en el camino de ser una versión mayor y mejor de mí mismo", dice y culmina en su discurso con un deseo: "Espero un 2020 increíble". El clip llega apenas una semana después de que el actor fuera visto en público por primera vez tras su accidente. Fue en Beverly Hills, donde se reunió con otros amigos famosos, como el rapero y esposo de Beyoncé, Jay Z, para jugar durante varias horas al poker.

Considerado en 2017 el cómico mejor pago de la industria estadounidense (en 2016 ganó más de 87 millones de dólares), Hart lleva casi dos décadas trabajando en la industria del entretenimiento y es conocido por sus papeles en películas como Jumanji y además por prestar su voz para el conejo de Mascotas. En diciembre de 2018 se anunció que le habían ofrecido ser el anfitrión y presentador de los premios Oscar, siendo uno de los pocos cómicos afroamericanos en lograr ese hito. Sin embargo, horas después él mismo decidió renunciar a ese papel cuando salieron a luz viejos mensajes homofóbicos de su cuenta de Twitter en los que bromeaba diciendo que le aterraba que su hijo pudiera ser homosexual y que vigilaba con qué tipo de juguetes jugaba. "Siento haber herido a alguna gente. Estoy evolucionando y quiero continuar haciéndolo", dijo en sus disculpas públicas. Para la Academia de los Oscar añadió: "Espero que podamos encontrarnos de nuevo".

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