
Christian Slater empezó a trabajar como actor cuando tenía 10 años y en la adolescencia se convirtió en uno de los intérpretes más buscados por Hollywood y la policía
En Hollywood las carreras y las vidas de algunos de sus actores más talentosos y problemáticos se suelen medir en referencia a dos ejemplos con comienzos similares y finales muy distintos. Por un lado, está la escala Robert Downey Jr, un intérprete que comenzó a trabajar durante su adolescencia al que rápidamente su habilidad lo llevó a proyectos de alto perfil y su adicción a las drogas al borde de la muerte con un paso intermedio por la cárcel y un renacimiento artístico y personal, impensado durante sus etapas más oscuras, que acaba de alcanzar su punto más alto con el Oscar que consiguió por su papel en Oppenheimer. Del otro lado del espectro está el caso de River Phoenix, que también se transformó en uno de los actores más solicitados de la industria desde la adolescencia gracias a su enorme talento y una fotogenia de la que Hollywood no parecía cansarse. Su muerte prematura ocurrida en 1993, cuando el actor tenía 23 años, resulta desde entonces una advertencia sobre las consecuencias de la fama excesiva y su relación con el consumo de drogas.

