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La muerte de Presley Gerber, el hijo de Cindy Crawford y Rande Gerber, a los 27 años volvió a poner el foco sobre una lucha que él mismo había decidido hacer pública: sus problemas de salud mental y las adicciones que lo habían acompañado durante años. El joven murió el domingo 20 de septiembre, pocas horas después de ingresar a un centro de rehabilitación de Santa Monica, California. Mientras la causa oficial de su fallecimiento continúa pendiente de estudios adicionales, nuevas versiones reconstruyen cómo fueron sus últimos meses y los intentos de su familia y de personas muy cercanas, entre ellas George Clooney, por acompañarlo.
A comienzos de este año, al menos públicamente, Presley parecía atravesar un momento diferente. A través de sus redes sociales hablaba con franqueza de su situación: “La recuperación tiene que ver con el progreso, no con la perfección”. También aseguraba que había comenzado a “encontrar el camino de regreso” hacia sí mismo.

Sin embargo, según una reconstrucción publicada por Daily Mail a partir del testimonio de una fuente cercana a Cindy Crawford, esa mejoría habría comenzado a revertirse unos tres meses antes de su muerte y el deterioro se habría vuelto particularmente evidente durante las últimas semanas.
La persona consultada por el diario británico aseguró que Presley estaba “muy delgado” y pálido, tenía el rostro demacrado, se mostraba deprimido y nervioso y, en algunos momentos, no lograba expresarse con claridad. También sostuvo que su voz ya no sonaba como de costumbre.
Según esa misma fuente, Presley había vuelto a consumir drogas antes de su última internación. “Estaba drogándose antes de ir a rehabilitación. Por eso fue, porque no podía dejar el hábito”, aseguró a Daily Mail. El informante llegó a comparar su apariencia con la de alguien bajo los efectos de metanfetaminas, aunque reconoció inmediatamente que desconocía qué sustancias estaba consumiendo. Hasta el momento, ninguna autoridad confirmó que Presley hubiera utilizado esa droga.
El propio Presley había hablado anteriormente sobre su consumo problemático de distintas sustancias. En 2024 también había contado públicamente que había sufrido una sobredosis de fentanilo que lo dejó varios días en coma.
Las dificultades se remontaban, según sus propios relatos, a su adolescencia. Había padecido ataques de pánico y depresión y había explicado cómo lo había afectado pasar rápidamente de una rutina relativamente estructurada como estudiante y deportista a viajar por el mundo como modelo. Con los años consultó a numerosos especialistas y atravesó diferentes tratamientos. People reconstruyó también que Presley había llegado a ver a unos 15 psiquiatras mientras buscaba respuestas para sus problemas de salud mental.
Frente a la nueva recaída, Cindy Crawford y Rande Gerber habrían vuelto a intervenir. “Sus padres hicieron que fuera a rehabilitación porque sabían que estaba consumiendo”, afirmó la fuente. Según ese relato, ambos habían probado diferentes tratamientos a lo largo de los años y seguían buscando alternativas. “No iban a darse por vencidos con él”, sostuvo.
Crawford había evitado hablar públicamente en profundidad de las adicciones de su hijo, pero sí había acompañado algunos de sus testimonios en las redes. En marzo, Presley contó que se había sometido en México a un tratamiento con ibogaína y reveló el miedo que había sentido antes de comenzar. Su madre le dejó entonces un mensaje: “Sos un guerrero. Caminaste a través del fuego para encontrarte. Muy orgullosa”. Kaia también celebró entonces el paso que había dado su hermano.
De acuerdo con la fuente citada por Daily Mail, durante los últimos meses el temor de sus padres se había vuelto más concreto y ambos estaban “luchando para mantenerlo con vida”. La causa de muerte de Presley todavía no fue determinada y TMZ informó que el fentanilo no había surgido hasta ahora como un elemento de la investigación.
Finalmente, el sábado 19 de septiembre, Presley ingresó a Resolutions Living, una residencia de rehabilitación de Santa Monica. De acuerdo con las fuentes consultadas por TMZ, el joven parecía estar bajo los efectos de alguna sustancia al momento de llegar.
A la mañana siguiente de su internación, alrededor de las 9.35, la policía de Santa Monica respondió a un llamado por una posible sobredosis. Presley fue encontrado en uno de los dormitorios de la residencia, cerca de una cama, y fue declarado muerto minutos después.
En medio de ese período difícil todavía aparecían escenas familiares mucho más cotidianas. Apenas cuatro días antes de su muerte, Kaia Gerber había contado a People que su hermano estaba siguiendo The Shards, la serie que ella protagoniza: “Mi hermano la ha estado viendo, lo cual es muy tierno. Me manda fotos mientras la ve”.

En las horas posteriores a la muerte de Presley también comenzó a conocerse con mayor profundidad el lugar que George Clooney ocupaba dentro de la familia y, en particular, en la vida del joven.
El martes 22, apenas dos días después de la muerte, George y Amal Clooney fueron fotografiados llegando a la casa de Kaia Gerber en Los Ángeles, según informó TMZ. La visita puso frente a las cámaras una relación que, en realidad, lleva casi tres décadas.
Clooney y Rande Gerber se conocieron a mediados de los años 90 en Nueva York y se convirtieron en íntimos amigos. Cuando el empresario se casó con Crawford, en 1998, el vínculo se extendió a las dos familias. Presley nació en 1999 y Kaia, dos años más tarde. Para ambos, Clooney terminó siendo simplemente el “tío George”.

Una fuente cercana al actor aseguró a Daily Mail que estuvo muy presente durante la infancia de los hermanos. Las familias compartían cenas en California, vacaciones en México —donde llegaron a tener casas vecinas— y estadías en Italia. Con los años, la amistad entre Clooney y Gerber también se convirtió en sociedad, ya que tienen varios emprendimientos juntos.
Pero, según reveló el diario británico, el vínculo de Clooney con Presley habría tomado una dimensión distinta a medida que avanzaban sus problemas de adicción. “George pasaba horas hablando con Presley”, aseguró una fuente cercana al actor. “Es la persona más amable del mundo y haría cualquier cosa para ayudar a la familia de Rande”.
Clooney habría intentado aconsejarlo desde hacía años. Después de que Presley fuera detenido por conducir bajo los efectos del alcohol a comienzos de 2019, el actor le habría advertido que debía cuidarse. “No hagas eso, no es inteligente. Tené cuidado”, recordó la fuente.
Más recientemente, ese acompañamiento continuó a través de mensajes. Según Daily Mail, Clooney le enviaba notas de apoyo para recordarle que podía recurrir a él. “Estoy acá para vos”, decía una de ellas.
Otra fuente, cercana al entorno de Amal Clooney, señaló que Presley era mucho más que el hijo de un amigo y que entre ambos existía un vínculo propio. “De alguna manera, Presley era como un hijo para George. Presley era parte de su familia”.
El reconocido actor también había hablado públicamente de su propia experiencia juvenil con las drogas. En una entrevista con Esquire publicada en 2025 contó que había probado cocaína durante sus primeros años en Los Ángeles, aunque aclaró que nunca había representado para él un problema serio. Y esa experiencia hacía que pudiera conversar con Presley sobre el consumo sin distancia y repetirle un mensaje: mantenerse sobrio.
La noticia de su muerte habría golpeado especialmente a Clooney. Fuentes consultadas por el diario británico señalaron que estaba profundamente afectado tanto por la pérdida de Presley como por el dolor de toda la familia.



